Un instructor de actividades acuáticas de origen sonorense, identificado por sus familiares como Carlos, falleció después de contraer una infección por Naegleria fowleri; también conocida como «ameba comecerebros» en un lago artificial de Mérida. Se trata de la primera muerte documentada en Yucatán por meningoencefalitis amebiana primaria causada por este microorganismo.
El hombre, de 33 o 34 años, murió el 8 de septiembre en el Hospital General Regional No. 12 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Mérida, donde permanecía hospitalizado desde días antes.
Confirman infección por Naegleria fowleri
El paciente ingresó al hospital el 2 de septiembre y posteriormente presentó un deterioro neurológico grave y edema cerebral, por lo que requirió atención en terapia intensiva, ventilación mecánica y un tratamiento combinado con antiparasitarios, antibióticos y antifúngicos.
De acuerdo con las autoridades sanitarias, Carlos trabajaba como instructor de wakeboard para la empresa Fornelos Wake Yucatán, en el lago artificial ubicado dentro de Plaza La Isla, en la zona norte de Mérida.
El Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) confirmó que la causa de la muerte fue la infección por Naegleria fowleri. Además, la Red Nacional de Laboratorios de Salud Pública detectó el microorganismo en muestras de agua tomadas del mismo lago artificial.
Las muestras clínicas y ambientales tuvieron que ser enviadas fuera de Yucatán, debido a que en ese momento el estado no contaba con capacidad analítica local para confirmar o descartar la presencia del agente.
Lago artificial permanece cerrado
Ante la detección del microorganismo, personal de la Dirección de Protección Contra Riesgos Sanitarios de los Servicios de Salud de Yucatán (SSY) tomó muestras del cuerpo de agua el 4 de septiembre y ordenó el cierre precautorio de las instalaciones.
Tras la confirmación oficial, la medida fue ratificada. El lago permanece fuera de operación y con acceso restringido.
El Gobierno de Yucatán informó que el cuerpo de agua artificial no está conectado con otros espacios recreativos ni con la red de agua potable, por lo que señaló que no existe riesgo para la población general del estado.
Más de 300 personas quedaron bajo vigilancia
El secretario de Salud de Yucatán, Miguel Alberto Alcocer Gamboa, informó que fueron identificadas más de 300 personas que realizaron actividades acuáticas en el lago entre el 4 y el 15 de agosto.
Al 16 de septiembre, 242 personas permanecían bajo vigilancia epidemiológica. Las autoridades les proporcionaron información sobre los principales síntomas de alerta y un número de contacto para solicitar atención médica de inmediato en caso de presentar alguna manifestación.
Entre los síntomas señalados se encuentran fiebre, dolor intenso de cabeza, náuseas, vómito, mareos y alteraciones neurológicas.
La vigilancia se mantiene durante un mes después de la exposición como medida preventiva. Hasta ahora, no se ha confirmado un segundo caso.
Investigarán condiciones sanitarias del sitio
El Gobierno de Yucatán anunció una investigación para determinar si las empresas responsables del mantenimiento y de la calidad del agua del lago cumplieron con las disposiciones sanitarias correspondientes.
Las autoridades señalaron que, en caso de detectarse incumplimientos, se aplicarán las sanciones previstas.
Para retirar el cierre temporal, la empresa responsable deberá acreditar mediante pruebas de laboratorio que el agua cumple con los parámetros establecidos en la Norma Oficial Mexicana NOM-245-SSA1-2010, correspondiente al uso recreativo.
Posteriormente, las autoridades realizarán una nueva verificación y un muestreo del agua antes de determinar si el sitio puede volver a operar.
¿Qué es la infección por Naegleria fowleri?
Naegleria fowleri es una ameba de vida libre que puede encontrarse en agua dulce cálida y estancada. La infección que provoca, conocida como meningoencefalitis amebiana primaria, ocurre cuando el agua contaminada entra al organismo por las fosas nasales, generalmente durante actividades en las que existe inmersión.
La infección no se transmite de persona a persona ni se adquiere al beber agua.
Se trata de una enfermedad extremadamente rara, pero de elevada letalidad. Los primeros síntomas pueden incluir dolor intenso de cabeza, fiebre, náuseas y vómito, y posteriormente evolucionar hacia complicaciones neurológicas graves.
Familiares de Carlos señalaron en redes sociales que el hombre perdió la vida a causa de su actividad laboral y cuestionaron las condiciones sanitarias del sitio, además de advertir sobre el riesgo para otros usuarios, incluidos menores de edad.
Mientras continúa la investigación administrativa y la vigilancia epidemiológica, el lago artificial de Plaza La Isla permanece cerrado. Hasta este jueves no se han confirmado casos adicionales relacionados con el sitio.














