Otra Clave Para La Formación Docente: David René Thierry Presenta Su Nuevo Libro En Tenancingo
La sección segunda de la Gaceta del Gobierno del Estado de México, publicada por la tarde del 20 de mayo del año en curso nos tenía reservada una sorpresa: el Decreto número 318 de la LXII Legislatura mexiquense por el que se declara la técnica artesanal original para la elaboración del “Rebozo de Bolita” del municipio de Tenancingo, Estado de México, como patrimonio cultural inmaterial del Estado de México.
El Decreto como tal es impecable en su fondo y su forma, al igual que los tres artículos transitorios que lo integran. Sin embargo, la exposición de motivos que hace la diputada por el distrito local 23 con cabecera en Lerma, México, Martha Azucena Camacho Reynoso, adolece de algunos detalles que desvían el espíritu del Decreto, es decir, la salvaguarda, trasmisión y fortalecimiento de la técnica artesanal para elaborar los rebozos en Tenancingo.
La exposición menciona que el proceso inicia con el urdido, cuando en realidad el primer paso es el devanado; es decir, cuando se desenrolla el hilo de algodón, y de ahí, siguen al menos otros quince procesos más, a saber: urdido, pepenado, boleado, dibujado, amarrado, remojado, teñido, desatado, apuntado, almidonado, entreverado, jiotado, tejido, y finalmente, el empuntado.
No obstante, el punto más crítico de la referida exposición se encuentra en su séptimo párrafo, que menciona: “Finalmente, el anudado manual de las puntas en forma de “bolita” distingue al rebozo elaborado en Tenancingo: cada nudo se realiza a mano uno por uno, como expresión tangible de paciencia, técnica y pertenencia”. Desde que tengo memoria, he sabido que la expresión “de bolita” se debe a que antiguamente el hilo de algodón era comercializado en canillas o madejas hechas burdamente en forma de bola o esférica.
Al respecto, y para llevar a cabo una labor legislativa de esta envergadura, se precisa de una intensa investigación in situ, o en su defecto, proveerse de literatura de referencia. Como ejemplos, el libro “El Rebozo en el Estado de México” de Don Gustavo G. Velásquez; el número 90 de la revista “Artes de México” que dirige Margarita de Orellana y el poeta Alberto Ruy Sánchez; o los trabajos diversos de investigación de Martha Turok de Wallace y Ruth D. Lechuga. Muy útil también el trabajo de la condesa italiana Carlota Parodi di Mapelli Mozzi: “El traje indígena en Mexico”, o el de Rosa Luz Gómez Tagle Rodríguez, en su libro “Aproximación jurídica y socio-antropológica a la cultura en el entorno mexiquense” (UAEMex, 2024).
Así como las tesis profesionales para acreditar las licenciaturas de antropología o de turismo que surgen de la UAEMex como “Condiciones de producción y comercialización de los microtalleres textiles productores de rebozo del municipio de Tenancingo, Estado de México” de Adriana Segura Bobadilla (2012), “Axkan: innovación textil neoartesanal con base en técnicas mexiquenses y mayas” de César Gabriel Rosales Guadarrama (2020) que está magníficamente ilustrado, entre otras. O bien, las entrevistas y columnas de Alcommuni’s blog con testimonios de María de la Luz Morales Herrera, Julio César Domínguez Díaz; así como el Decreto número 134 de la LIX Legislatura del Estado, del 29 de septiembre de 2016, por el que se declara el 29 de septiembre de cada año como el Día del Rebozo en el Estado de México, impulsado por la entonces diputada local por el VII distrito, Tanya Rellstab Carreto.
Lo rescatable de todo esto es que nuestro “rebozo de bolita” de Tenancingo, ahora es reconocido por uno de los tres poderes locales constituidos como patrimonio cultural inmaterial del Estado de México.
OTRA CLAVE PARA LA FORMACIÓN DOCENTE: DAVID RENÉ THIERRY PRESENTA SU NUEVO LIBRO EN TENANCINGO
En las instalaciones de la Escuela Normal de Tenancingo (ENT) se presentó el libro “Enseñar a aprender a investigar en la formación inicial de docentes”, autoría del destacado economista, filósofo de la educación y pedagogo, David René Thierry García. La presentación corrió a cargo del subdirector académico de la ENT, Germán Iván Martínez Gómez, quien recordó que la trayectoria del autor se remonta al año 2000 en el marco de los trabajos de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) y el Centro de Investigación y Docencia en Humanidades del Estado de Morelos (CIDHEM), entonces dirigido por el Dr. Ricardo Guerra Tejada. Martínez Gómez señaló que Thierry García ha propuesto históricamente añadir otros aprendizajes de supervivencia intelectual para el siglo XXI: aprender a indagar, a estudiar, a investigar, a comprender y a emprender. David René Thierry, respecto de su obra, explicó que no es lo mismo transmitir la investigación como un conjunto de recetas teóricas que generar las condiciones para que el estudiante aprenda a construir el conocimiento. «El verdadero desafío del normalismo contemporáneo no radica en transmitir la investigación como un catálogo de fórmulas rígidas, sino en encender en los futuros docentes el deseo de indagar y comprender su propia realidad.” El libro desmonta la vieja práctica de intentar enseñar a investigar «con gis y pizarrón». Al ser la investigación un «saber hacer» eminentemente práctico, la obra recupera las tesis de la vía artesanal como el mejor camino formativo y está estructurada en cuatro capítulos clave que documentan el diseño, la construcción y la instrumentación de una intervención pedagógica disruptiva. Finalmente, se subrayó que esta obra ya está generando impactos tangibles en el rediseño de posgrados y en la flexibilización de los lineamientos de titulación en diversas normales del país.
Este lunes 25 de mayo, apareció publicado en el DOF. la publicación de datos relacionados con la solicitud de declaración de protección a la indicación geográfica «Alfeñique de Toluca». Estaremos al pendiente.














