Esta mañana, causaron gran polémica las declaraciones del presidente López Obrador en su conferencia mañanera, donde arremetió contra los integrantes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), a quienes acusó de que «nunca me entregaron nada que probara sus dichos», al tiempo que desestimó insistentemente los señalamientos contra el ejército por su participación en el Caso Ayotzinapa.
«Una cosa es lo que le dicen a Proceso y a Carmen Aristegui y otra cosa es la realidad y ya basta de estar administrando el dolor de la gente», asestó el presidente en contra del comité dependiente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, quienes han realizado las más amplias y extensas investigaciones, y que condujeron a los más relevantes avances sobre el caso, incluidas evidencias que condujeron a desmontar la llamada «Verdad Histórica», así como también que permitieron a la actual fiscalía especializada sobre el caso, obtener decenas de órdenes de aprehensión contra personas involucradas en el caso, incluidos más de una docena de militares.
«No se puede estar engañando, hay que actuar con la verdad», asestó López Obrador contra el GIEI, como si los investigadores, quienes a diferencia suya sí cuentan con el respaldo y apoyo total de las familias de Ayotzinapa, hubieran estado intentando todos estos años de investigar el caso, engañar a la opinión pública y a las familias de las víctimas.
El presidente @lopezobrador_ desestimó las declaraciones de miembros del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, #GIEI, sobre el caso #Ayotzinapa: "Yo hablaba con ellos y nunca me entregaron nada que probara sus dichos. Ya basta de estar administrando el… pic.twitter.com/XDm4CsCAUX
— SPR Informa (@SPRInforma) October 3, 2023
López Obrador, también defendió de forma insistente al ejército, y aunque reconoció que se puede decir sobre los responsables del Caso Ayotzinapa, que «Fue el Estado», negó que se pueda afirmar que «Fue el Ejército», debido a que «solo fueron unos elementos» los involucrados, afirmando que «fue más una cuestión de autoridades locales y delincuencia organizada».
Ante tal situación, los investigadores del GIEI, particularmente Ángela Buitrago y Carlos Beristain, los dos que se mantuvieron hasta hace unas semanas en el último periodo de investigación, antes de ser expulsados de facto del país de forma indirecta por el gobierno mexicano, emitieron un pronunciamiento al respecto.
A continuación el mensaje íntegro del GIEI:
«Ante la proliferación de noticias, comentarios y opiniones sobre la investigación del caso de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y el ataque que llevó además a seis muertos y decenas de heridos de bala durante la noche del 26 y 27 de septiembre de 2014, queremos aclarar:
1. El GIEI ha documentado en seis informes todo su trabajo, avances en la investigación, revelaciones de nuevas verdades ocultas, y propuesto líneas de investigación que han hecho avanzar el caso. No hemos permitido en ningún momento la politización de nuestro trabajo, a pesar de las presiones que recibimos.
2. Fue la investigación del GIEI lo que demostró que la llamada Verdad Histórica no era cierta, que el escenario del basurero y del río San Juan habían sido creados para cerrar el caso, que la investigación se basaba en torturas y trataba de desviar la responsabilidad de los hechos y ocultar lo sucedido. Durante el gobierno de EPN, el GIEI sufrió una campaña negra, acusándonos de ser “extranjeros” y “antimilitares” auspiciada por las propias autoridades del Estado, hasta el punto de tener que salir del país sin poder continuar la investigación y acompañamiento a los familiares.
3. En 2020, el GIEI volvió al país invitado por el nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador, como coadyuvante en la investigación, cuando se había creado una fiscalía especial UEILCA y la Comisión de la Verdad, COVAJ. Durante dos años y medio trabajamos en impulsar la investigación con dichas instituciones, avanzando en la misma y logrando el acceso a nuevos testigos e informaciones de archivos que han ayudado a avanzar en el esclarecimiento de los hechos. El GIEI desde sus inicios insistió a las autoridades de México que se necesitaba pedir a EEUU las escuchas de Chicago sobre la actuación de G.U. Fue ese trabajo y confianza para romper pactos de silencio con diferentes personas, testigos protegidos de la Fiscalía e instituciones, lo que llevó después a encontrar los restos de otros dos normalistas a partir de las declaraciones de un testigo protegido de la fiscalía.
4. Cada uno de los avances significativos de la investigación y revelaciones que posteriormente hizo el GIEI fueron antes compartidas con la UEILCA y la COVAJ, y dadas a conocer previamente al propio presidente de México, lo que fue muy importante para contar con su impulso. Fue el presidente Andrés Manuel López Obrador quien dio la orden de abrir los archivos a los que se tuvo acceso por parte de la COVAJ y el GIEI. En varias ocasiones su mensaje fue de aliento y de impulso en la investigación. Tenemos todos los detalles y la trazabilidad de estas acciones y en si es necesario las podremos poner a disposición de las autoridades y del pueblo de México.
5. El trabajo de derechos humanos y la investigación de hechos atroces de esta naturaleza es una enorme carrera de obstáculos. En el último año, esos obstáculos llevaron a la salida del fiscal del caso y la bajada de órdenes de captura ya concedidas por un juez.
Posteriormente, y a pesar de un escenario adverso, el trabajo del GIEI ha llevado a que se retomen dichas órdenes al menos parcialmente en los últimos meses, mostrando la evidencia existente en el expediente, así como a documentar los casos contra Tomás Zerón o Murillo Karam y otros cargos de la PGR. Hemos entregado a la nueva Fiscalía seis documentos con cerca de 90 propuestas de investigación, diligencias y acciones para esclarecer el caso, muchas de ellas aún pendientes.
6. Desde el inicio dijimos que Ayotzinapa era no solo una herida en los familiares sino para el país. Nuestros informes no muestran opiniones, sino hechos probados y cuentan con todas las fuentes en las que nos basamos. Invitamos a autoridades, medios de
comunicación, académicos a analizarlos y responder a los hallazgos no con opiniones o descalificaciones, sino con el rigor que requiere la verdad. La verdad no se declara, se prueba, y todas las afirmaciones que incluyen nuestros informes tienen sustento
probatorio.7. Las respuestas dadas por SEDENA de que el CRFI de Iguala no existía, que dependía del CISEN, que no realizaban interceptaciones telefónicas cuando los documentos muestran parcialmente los textos de las mismas, que desconocen quienes las realizaron, y otras respuestas que se nos dieron, simplemente no responden a la verdad. Las pruebas están a disposición de las autoridades, que además las conocieron de antemano y están publicadas en el informe Ayotzinapa VI.
8. Cuando presentamos el primer informe que mostraba la falsedad de la llamada Verdad Histórica en la propia Escuela de Ayotzinapa, los familiares nos dijeron: se nos ha quitado de encima el peso de la mentira. No regresamos al país por nuestra voluntad sino por petición de las autoridades y familias, bajo el mandato de la CIDH. Hemos dado cuenta de todos los avances y obstáculos. Nuestro compromiso es con la verdad, que es lo que las madres y padres de Ayotzinapa requieren y demandan con su dignidad. Todo el país ha sido testigo de ello en estos años. Las víctimas de este caso tienen voz propia y las autoridades deben escucharlas. No es hora de confusión y ruido. La verdad se empeña porque hay quien la empuja como lo hacen las familias, y seguirá saliendo, ya sea como una bocanada de aire fresco que México necesita o surgiendo entre las rendijas.»













