Probosque cumple 36 años: el escudo forestal del Estado de México que protege bosques, agua y biodiversidad

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Con cerca de mil trabajadores, la institución ha posicionado a la entidad como líder nacional en certificación de manejo forestal sustentable y producción de árboles de Navidad, además de incrementar el pago por servicios ambientales

Metepec, EdoMéx. — Los bosques del Estado de México no se cuidan solos. Detrás de cada hectárea restaurada, de cada incendio controlado y de cada planta producida hay décadas de trabajo silencioso y sistemático. Ese esfuerzo tiene un nombre: Protectora de Bosques del Estado de México (Probosque), organismo descentralizado que este año celebra 36 años de existencia consolidado como una institución clave para la conservación, restauración y manejo sustentable de los ecosistemas forestales de la entidad.

Durante más de tres décadas, esta dependencia ha trabajado de la mano con comunidades, ejidos, productores, brigadistas, especialistas e instituciones. Su labor es estratégica porque los bosques mexiquenses no solo son refugio de biodiversidad, sino que son fundamentales para la captación de agua, la regulación climática y el bienestar de millones de personas que habitan en una de las zonas más densamente pobladas del país.

Un reconocimiento a quienes cuidan el monte

En el marco del aniversario, el director general de Probosque, Alejandro Sánchez Vélez, reconoció el trabajo del personal operativo y administrativo, del gremio sindical y de las y los jubilados de 2026. Destacó que durante la actual administración se fortalecieron las condiciones laborales mediante la ampliación de la contratación anual de las 26 brigadas forestales, la capacitación especializada y el reforzamiento de las medidas de seguridad para quienes trabajan en la protección de los bosques.

No es un dato menor. Quienes combaten incendios forestales o realizan labores de reforestación en terrenos de difícil acceso enfrentan riesgos físicos y condiciones extremas. Que el gobierno estatal haya priorizado su seguridad y contratación es una señal de que la protección forestal se entiende como una política de largo plazo.

Pago por servicios ambientales y liderazgo nacional

Uno de los avances más significativos de Probosque ha sido el Programa Pago por Servicios Ambientales Hidrológicos del Estado de México. Este esquema incrementó sus apoyos de mil 500 a tres mil 500 pesos por hectárea al año en zonas estratégicas de recarga hídrica y nacimientos de agua. Para muchas comunidades rurales, este pago representa un incentivo real para conservar los bosques en lugar de convertirlos en tierras de cultivo o pastoreo.

Además, el Estado de México alcanzó el primer lugar nacional por número de predios certificados internacionalmente bajo Manejo Forestal Sustentable, con 80 predios reconocidos por el Forest Stewardship Council (FSC). También mantiene el liderazgo nacional en producción de árboles de Navidad, con más de 600 plantaciones legalmente establecidas en 38 municipios. Estos logros no son fruto de la casualidad, sino de una política forestal que ha priorizado la certificación y el cumplimiento de estándares ambientales rigurosos.

Restauración con enfoque hídrico

En materia de restauración, Probosque impulsó una estrategia hidrológico-forestal que prioriza la preparación del terreno, la captación de agua de lluvia, la conservación de suelos y la supervivencia de las plantas establecidas. No se trata solo de plantar árboles, sino de garantizar que crezcan y cumplan su función ecológica.

Durante 2025, el organismo produjo más de 6.7 millones de plantas en sus 17 viveros forestales y resguarda más de 2.5 toneladas de semillas en su Banco de Germoplasma. Esta capacidad de producción masiva es fundamental para atender proyectos de restauración y acciones ambientales en toda la entidad.

Complementariamente, el Programa de Restauración Forestal Integral otorga apoyos de hasta 30 mil pesos por hectárea para obras de conservación de suelos, captación de agua, reforestación y protección de áreas restauradas. Pequeños propietarios y ejidos pueden acceder a estos recursos siempre que se comprometan a mantener las áreas recuperadas.

Un compromiso que se renueva

Con 36 años de historia, Probosque refrenda su compromiso con la protección del patrimonio forestal del Estado de México y con la visión del gobierno de la maestra Delfina Gómez Álvarez: conservar los recursos naturales, fortalecer el bienestar de las comunidades y construir un futuro sustentable para las presentes y futuras generaciones.

Por qué esto importa para el medio ambiente en el Estado de México

En apocaliptic.com consideramos que esta información es relevante porque el Estado de México es una de las entidades con mayor presión sobre sus recursos naturales. Su cercanía con la megalópolis, el crecimiento urbano desordenado y la tala ilegal han puesto en riesgo bosques que son vitales para la recarga del Sistema Cutzamala y otras fuentes de abastecimiento de agua para el Valle de México. Probosque, con sus 36 años de trabajo, representa la institucionalidad que ha permitido frenar —aunque no resolver del todo— el deterioro forestal. Sus logros en certificación de manejo sustentable y en pago por servicios ambientales son un modelo que debería replicarse en otras entidades. Pero más allá de los números, la existencia de una dependencia estatal con 26 brigadas forestales, 17 viveros y un banco de germoplasma demuestra que la conservación no puede ser improvisada. En un contexto de cambio climático, sequías prolongadas e incendios forestales cada vez más intensos, el trabajo de Probosque no es una opción: es una necesidad de seguridad hídrica y ambiental. La nota importa porque nos recuerda que, aunque los reflectores suelen estar en las ciudades, el futuro del agua y el aire del Estado de México se decide en sus bosques. Y ahí, desde hace 36 años, hay un equipo de casi mil personas cuidando que no se pierdan.

 


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