Habitantes de Mina México y otras comunidades cercanas mantienen desde ayer una protesta en la caseta de cobro El Dorado, sobre la autopista Toluca-Atlacomulco, donde levantaron las plumas para permitir el paso libre de vehículos en ambos sentidos.
La movilización surgió como respuesta a las obras de rehabilitación y ampliación de la vialidad, las cuales —aseguran los inconformes— pondrían en riesgo un acceso histórico utilizado por las comunidades desde hace más de 140 años.
La protesta se ha desarrollado de manera pacífica y reúne a vecinos de al menos siete comunidades, entre ellas Santa Juana Primera y Segunda Sección, Santa Juana Centro y La Palma. De acuerdo con los manifestantes, los trabajos contemplan modificaciones en alrededor de 200 metros del camellón central, así como la tala de más de un centenar de árboles, lo que eliminaría el acceso directo que conecta sus localidades con la autopista.
Advierten afectaciones a movilidad y seguridad
Los habitantes señalan que el cierre obligaría a miles de personas —estimaciones locales hablan de unas 15 mil— a cruzar carriles de alta velocidad sin infraestructura segura o a recorrer trayectos considerablemente más largos.
El acceso, afirman, es utilizado diariamente por trabajadores, estudiantes y usuarios de instalaciones cercanas como el Penal del Altiplano, el Octavo Regimiento Militarizado y el Colegio de Policía, además de diversas empresas e industrias asentadas en la zona.

Entre las principales exigencias de los vecinos se encuentran mantener el acceso histórico a Mina México y comunidades aledañas, construir un puente vehicular o un paso alterno seguro, mejorar las condiciones de la carretera Panamericana —que presenta deterioro y problemas de drenaje— y establecer una mesa de diálogo formal con autoridades estatales y la concesionaria responsable de la autopista.
Los inconformes advirtieron que, en caso de no obtener respuestas concretas, podrían intensificar las protestas e incluso realizar bloqueos en la carretera México-Toluca.
Obras avanzan sin acuerdos con vecinos
Las intervenciones forman parte de un proyecto de mantenimiento y ampliación del corredor Toluca-Atlacomulco. Sin embargo, los habitantes aseguran que no fueron consultados previamente sobre el posible impacto en sus accesos y desplazamientos cotidianos.
Hasta la tarde de hoy, la protesta permanecía activa por segundo día consecutivo, generando afectaciones al flujo vehicular en la zona, aunque sin reportes de incidentes violentos.
Algunos automovilistas expresaron comprensión hacia la protesta vecinal debido a los congestionamientos y complicaciones de movilidad que ya se registraban anteriormente en el área.
Hasta el momento no se han dado a conocer posicionamientos recientes por parte del SAASCAEM ni de la empresa concesionaria que atiendan de manera específica las demandas de los vecinos.














