La posibilidad de que cuatro comunidades del Estado de México obtengan el reconocimiento como municipios entró en fase de análisis formal, luego de que el Congreso local admitiera sus solicitudes, lo que marca el inicio del procedimiento sin que ello implique una aprobación automática.
Comienza la etapa de evaluación, sin garantías de aprobación
La Comisión de Límites Territoriales del Congreso mexiquense recibió a representantes de Atzingo (Ocuilan), San Francisco Tlalcilalcalpan (Almoloya de Juárez y Zinacantepec), San Pablo de las Salinas (Tultitlán) y Santa Catarina Ayotzingo (Chalco), quienes plantearon sus argumentos para constituirse como municipios.
Durante la reunión, los legisladores precisaron que la admisión de las solicitudes abre la etapa de instrucción del proceso legislativo, en la que se evaluarán distintos factores antes de emitir un dictamen. Subrayaron que este paso inicial no representa una resolución favorable.
El presidente de la comisión, Román Francisco Cortés Lugo, señaló que la creación de municipios es una facultad constitucional del Congreso, pero debe ejercerse con rigor técnico y legal, a fin de evitar decisiones arbitrarias y garantizar el orden social.
Criterios técnicos, financieros y territoriales definirán el resultado
Las solicitudes serán analizadas bajo criterios de viabilidad técnica, financiera, social y territorial. En este sentido, legisladores también solicitaron información adicional para dimensionar el impacto de las posibles modificaciones.
El diputado Ernesto Santillán Ramírez, secretario de la comisión, pidió conocer aspectos como la infraestructura disponible en las comunidades solicitantes, así como las consecuencias demográficas y territoriales para los municipios de origen.
Además, en los casos de San Francisco Tlalcilalcalpan y San Pablo de las Salinas, se planteó la necesidad de precisar si se trata de procesos de restitución de municipalidad o de creación de nuevas demarcaciones.
Argumentos: identidad, historia y rezago social
Las comunidades expusieron motivos que combinan elementos históricos, sociales y políticos. Entre ellos destacan la búsqueda de autonomía, el reconocimiento de identidades locales y la atención a problemáticas de rezago.
- En Atzingo, los representantes enfatizaron la necesidad de preservar la cultura tlahuica y proteger los recursos forestales, además de mejorar servicios básicos, seguridad y desarrollo económico.
San Francisco Tlalcilalcalpan argumentó que busca recuperar su carácter de municipio, perdido en 1892, como una vía para fortalecer la cohesión social y garantizar derechos de autodeterminación.
En el caso de San Pablo de las Salinas, sus representantes señalaron antecedentes históricos como municipio desde 1823, así como su posterior anexión a otras demarcaciones sin consulta a la población, lo que fundamenta su petición de restitución.
Por su parte, Santa Catarina Ayotzingo expuso condiciones de rezago social y educativo, así como deterioro ambiental, y planteó la creación de proyectos económicos y de energías limpias como parte de su propuesta de municipalidad.
Aseguran análisis imparcial
Los integrantes de la comisión reiteraron que el proceso se llevará a cabo con imparcialidad y transparencia, priorizando los derechos de la población y evitando privilegios o decisiones discrecionales.
El resultado final dependerá del cumplimiento de todos los requisitos establecidos y del análisis integral de cada caso, por lo que aún no hay una definición sobre si alguna de estas comunidades logrará convertirse en un nuevo municipio dentro del Estado de México.














