México no está atendiendo de manera adecuada el impacto del cambio tecnológico en el empleo, pese a que hasta 67 por ciento de las ocupaciones en el país podrían ser realizadas por sistemas de inteligencia artificial (IA), advirtió el investigador Miguel Adolfo Guajardo Mendoza, profesor de El Colegio Mexiquense.
Durante el conversatorio “Inteligencia artificial y Ciencias Sociales”, realizado en el marco de la 16ª Feria del Libro de las Ciencias Sociales y las Humanidades, Guajardo Mendoza señaló que el país mantiene un avance “raquítico” en la adopción y desarrollo tecnológico, lo que agrava el conflicto entre innovación y empleo. Según explicó, el cambio tecnológico ha tenido un efecto acelerado en los últimos siete años, con un impacto creciente en los sectores productivos.
El investigador describió la relación entre el progreso tecnológico y el empleo como un “problema embrollado” —o wicked problem—, debido a que atender un aspecto de la transición implica, con frecuencia, generar complicaciones en otro. Por ejemplo, la automatización reduce costos y aumenta eficiencia, pero también desplaza mano de obra hacia sectores menos intensivos en tecnología, hasta llegar a un punto en el que ya no habrá dónde reubicar a los trabajadores.
Guajardo subrayó la necesidad de anticipar las transformaciones laborales, pues el avance de la innovación es continuo desde la Revolución Industrial y no se detendrá. Puso como ejemplo a China, que impulsa una agenda nacional para formar especialistas y convertirse en potencia mundial en inteligencia artificial.
Entre las acciones urgentes, propuso alfabetizar digitalmente a la población, enseñar los fundamentos de los algoritmos y establecer directrices éticas para el uso de la IA. También planteó la creación de grandes centros de datos, a los que calificó como “una mina de oro”, junto con una infraestructura nacional de conectividad, actualmente inexistente. En ese sentido, destacó los avances de Singapur, Colombia y Chile, que trabajan con objetivos tecnológicos bien definidos y políticas de apoyo a los trabajadores desplazados.
El conversatorio contó además con la participación de Edmar Olivares Soria, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), quien analizó el panorama socioeconómico de la IA generativa, advirtiendo que su magnitud como cambio de paradigma no está siendo considerada con seriedad suficiente. Señaló que los nuevos modelos —como el avanzado Cloud 3.5 Sonnet— muestran una capacidad sin precedentes, lo que intensifica los riesgos de sustitución laboral.
Por su parte, Juan Carlos López García, jefe del Departamento de Estudios Culturales de la UAM Lerma, presentó avances de su investigación sobre el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, abordando la transformación del espacio a partir del concepto de “no lugares”, del antropólogo francés Marc Augé.
Finalmente, Armando Trujillo Herrada, investigador del programa Investigadoras e Investigadores por México de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), analizó el uso de herramientas de IA en las Ciencias Sociales. Subrayó la importancia de utilizarlas de manera ética y transparente, como instrumentos de apoyo, sin sustituir el trabajo humano en la generación de conocimiento.
El Colegio Mexiquense destacó que estos temas deben incorporarse con urgencia en la agenda pública, dado que el avance de la inteligencia artificial representa uno de los mayores desafíos contemporáneos para el empleo, la educación y la equidad tecnológica en México.














