El Producto Interno Bruto (PIB) de México registró una contracción de 0.8% durante el primer trimestre de 2026, en comparación con el periodo inmediato anterior. El dato proviene de la Estimación Oportuna publicada este 30 de abril por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Se trata de la primera caída trimestral desde finales de 2024 y de uno de los retrocesos más relevantes en años recientes fuera de escenarios de crisis.
A tasa anual, el crecimiento fue apenas de +0.2% frente al mismo trimestre de 2025. Este resultado refleja un inicio de año con menor dinamismo, tras un cierre de 2025 que había mostrado señales de recuperación.
Caída generalizada en los sectores
El retroceso económico se observó en los tres grandes sectores productivos:
Las actividades primarias reportaron una disminución de -1.4% trimestral y -0.1% anual, afectando el desempeño del campo y actividades relacionadas.
En las actividades secundarias, vinculadas a la industria, la caída fue de -1.1% tanto trimestral como anual, evidenciando debilidad en manufactura, construcción y minería.
Por su parte, las actividades terciarias —que concentran la mayor parte del PIB— retrocedieron -0.6% trimestral, aunque lograron un crecimiento anual de +0.9%, lo que ayudó a contener parcialmente la caída total.
Aunque los servicios mantuvieron cierta fortaleza en la comparación anual, también mostraron pérdida de impulso frente al trimestre previo.

Un dato preliminar con posibles ajustes
Las cifras corresponden a una Estimación Oportuna, elaborada con información preliminar disponible 30 días después del cierre del trimestre.
El INEGI dará a conocer los datos definitivos en las próximas semanas, los cuales podrían incluir ajustes menores.
Comparación con el cierre de 2025
El resultado contrasta con el desempeño del último trimestre de 2025, cuando la economía creció cerca de 0.9% trimestral y 1.8% anual.
En el balance anual, 2025 cerró con un crecimiento moderado, estimado entre 0.7% y 0.8%.
Además, la caída de -0.8% fue más profunda de lo que anticipaban analistas, quienes esperaban un retroceso más moderado, cercano a -0.5% o -0.6%.
Factores detrás del retroceso
Autoridades como la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) han señalado que el entorno internacional ha influido en la desaceleración.
Entre los elementos que pesan sobre la economía se encuentran la incertidumbre comercial, posibles ajustes al T-MEC, tensiones geopolíticas y condiciones en el principal socio comercial de México.
Perspectivas para 2026
El Banco de México había estimado un crecimiento de 1.6% para 2026, con un rango de entre 1.0% y 2.2%.
Sin embargo, el débil desempeño del primer trimestre abre la puerta a revisiones a la baja en las expectativas.
También surge la posibilidad —aunque aún no se confirma— de una recesión técnica si el segundo trimestre registra otra caída consecutiva.
Aun así, el crecimiento anual positivo indica que la economía todavía no entra en terreno negativo en términos interanuales.
En síntesis, el primer trimestre de 2026 muestra un arranque débil para la economía mexicana. Aunque se trata de cifras preliminares, los datos apuntan a una pérdida de dinamismo que deberá seguirse de cerca en los próximos meses, especialmente para determinar si se trata de un ajuste temporal o del inicio de una etapa de crecimiento más lento.














