Grupo Neolpharma anunció la adquisición de Signa, una planta especializada en la producción de ingredientes farmacéuticos activos (API) que pertenecía a Apotex en Toluca, Estado de México.
La operación contempla la transferencia completa de tecnología para más de 200 principios activos y representa el segundo acuerdo entre ambas compañías en poco más de un año, consolidando una relación estratégica en el sector.
Una planta con estándares internacionales
Ubicada en la Zona Industrial de Toluca, uno de los principales polos farmacéuticos del país, la planta Signa opera bajo estrictos estándares de calidad conocidos como Buenas Prácticas de Manufactura (GMP).
Cuenta con certificaciones de autoridades regulatorias de alto nivel, como la FDA de Estados Unidos, Health Canada y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), lo que le permite exportar a mercados altamente regulados.
Entre sus productos más relevantes destaca la atorvastatina, un principio activo utilizado para fabricar más de 2 mil millones de tabletas al año, principalmente destinadas a Estados Unidos y Canadá. Tras la compra, el contrato de suministro de este compuesto seguirá vigente, garantizando la continuidad de exportaciones y certificaciones.
Expansión estratégica de Neolpharma
Con esta adquisición, Neolpharma fortalece su presencia en la fabricación de materias primas farmacéuticas y suma un tercer sitio especializado en APIs.
La empresa mexicana ya había adquirido otra planta de Apotex en Morelos a finales de 2024, por lo que ahora cuenta con operaciones en Toluca, Morelos y Ecatepec.
De acuerdo con Diego Ocampo, vicepresidente de Innovación y Desarrollo de la compañía, esta operación marca un punto clave en su crecimiento:
“Fortalecer la producción de APIs es esencial para construir un sistema de salud más resiliente”.
Apotex reorienta su estrategia
Por su parte, Apotex explicó que la venta forma parte de su estrategia para concentrarse en la producción de medicamentos terminados, como genéricos y productos de libre venta.
A pesar de la transacción, la empresa canadiense mantiene una presencia relevante en México, con su sede latinoamericana en la Ciudad de México y una planta de producción que genera más de 500 empleos directos.
Además, proyecta una derrama económica superior a 850 millones de pesos para 2026 en el país.
La transacción todavía no se ha concretado. Está sujeta al cumplimiento de condiciones habituales, incluyendo autorizaciones regulatorias y de competencia económica.














