Toluca, EdoMéx. – La Universidad Autónoma del Estado de México realizó la ceremonia de bienvenida a la primavera «Xi Mo Panolti Xopaniztempan» en el Jardín de la Autonomía del Edificio de Rectoría, un acto que convocó a integrantes de la comunidad universitaria y público general en torno a las tradiciones y cosmovisión de los pueblos originarios.
El evento fue encabezado por la secretaria de Identidad y Cultura, Cynthia Ortega Salgado, y tuvo como propósito celebrar la llegada de la nueva estación, así como fortalecer el sentido de identidad y pertenencia institucional a través de valores como el respeto, la armonía con la naturaleza y la continuidad cultural.
Simbolismo y cosmovisión mexica
La ceremonia se desarrolló a partir de una estructura simbólica basada en la cosmovisión mexica. Se evocó el Fuego Nuevo como representación de renacimiento cíclico, así como el significado de Tochtli —el conejo—, asociado a la fertilidad, la abundancia y la dualidad entre crecimiento y equilibrio. Estos elementos invitaron a los asistentes a reflexionar sobre el rumbo personal y colectivo en este nuevo periodo.
Claudia Rocío Mercado Estrada, integrante del colectivo participante, subrayó que estas expresiones representan espacios fundamentales para la difusión, el reconocimiento y el fortalecimiento de la identidad cultural, especialmente frente a dinámicas contemporáneas que tienden a desplazar las tradiciones originarias.
Poesía, danza y cantos en náhuatl
Como parte del programa, se presentó un poema en lengua náhuatl como tributo a la primavera, además de danzas tradicionales y cantos interpretados en náhuatl y español. Estas expresiones artísticas contribuyen, según los organizadores, a la transmisión viva del patrimonio cultural.
La ceremonia incluyó la colocación de una ofrenda ceremonial que representa la tierra y la fertilidad, así como la bienvenida a las autoridades con los cuatro elementos —agua, fuego, aire y tierra— y la apertura de los rumbos, un acto que invoca la energía de los puntos cardinales.
Cierre y comunión
Posteriormente se realizó el cierre de los rumbos con los cuatro elementos y la actividad concluyó con la repartición de la ofrenda entre las y los asistentes, un gesto que simboliza la comunión, la abundancia y la unidad comunitaria.
¿Por qué esta información es importante para fomentar la identidad cultural?
Esta información importa porque documenta un tipo de actividad que suele estar ausente en la vida universitaria convencional: el reconocimiento y la práctica viva de las tradiciones indígenas.
En un país donde la educación formal ha tendido históricamente a ignorar o menospreciar los saberes de los pueblos originarios, que una universidad pública realice una ceremonia de bienvenida a la primavera con base en la cosmovisión mexica no es un acto folclórico. Es una declaración de principios: la cultura indígena no es algo del pasado, ni algo que deba estudiarse solo en los libros de antropología. Es algo vivo, que puede practicarse, celebrarse y compartirse en el espacio universitario.
Para los estudiantes que participaron o presenciaron la ceremonia, la importancia radica en la posibilidad de reconocerse en una identidad cultural que muchas veces es negada o invisibilizada. Un joven de origen náhuatl, mazahua u otomí que estudia en la UAEMéx puede encontrar en este tipo de eventos un espacio donde su cultura es valorada, donde su lengua es escuchada, donde sus tradiciones son motivo de orgullo y no de vergüenza.
Para quienes no tienen origen indígena, la ceremonia ofrece una oportunidad de acercamiento, de aprendizaje, de respeto. Escuchar un poema en náhuatl, ver una danza tradicional, entender el significado del Fuego Nuevo o de Tochtli, es una forma de ampliar el horizonte cultural y de reconocer que México es un país plural, con raíces profundas que merecen ser conocidas y valoradas.
La presencia de los cuatro elementos, la ofrenda, la invocación a los rumbos, no son meras representaciones. Son formas de entender el mundo distintas a las que impone la cultura occidental. Abrir espacio a esas formas de entender en una institución educativa es también una manera de cuestionar la hegemonía de un solo tipo de conocimiento y de abrir la puerta a otras epistemologías, a otras maneras de relacionarse con la naturaleza y con los ciclos de la vida.
Finalmente, este tipo de actividades contribuyen a construir una sociedad más consciente de su diversidad y más respetuosa de sus raíces. En un país donde el racismo y la discriminación hacia los pueblos indígenas siguen siendo una realidad cotidiana, cada espacio que se abre para celebrar y dignificar sus tradiciones es un paso hacia una convivencia más justa. La universidad pública, al alojar esta ceremonia, cumple su función de formadora no solo de profesionistas, sino de ciudadanos con identidad y memoria.















