Coro indígena mexiquense rumbo al Festival Cervantino

25 de octubre 2017.- El Ensamble Infantil Mexiquense, “Voz y Raíz de Mi Tierra”, está conformado por 60 niños indígenas provenientes de las cinco etnias de la entidad, que a través de canciones populares traducidas a sus dialectos buscan preservar sus lenguas maternas, las cuales interpretarán el próximo viernes en el Festival Internacional Cervantino.

Piezas de la música mexicana como Cielito lindo, México lindo y querido, La llorona, La bruja, y rondas infantiles son traducidas al náhuatl, otomí, mazahua, matlatzica y tlahuica para ser interpretadas por los integrantes del coro, que el próximo 27 de octubre se presentará en el Festival Internacional Cervantino.

“El recibimiento ha sido muy bonito, a la gente le gusta mucho escuchar estas lenguas tan dulces con canciones que ya conocen, pero que los niños están interpretando en su lengua materna”, declaró Manuel Flores Palacios, director del coro de la Orquesta Sinfónica del Estado de México (OSEM) y del ensamble “Voz y Raíz de Mi Tierra”.

En entrevista para Notimex, aseguró que el coro cumple varias funciones, como acercar las artes a las comunidades indígenas, promover las lenguas originales y conservar la cultura mexicana.

“Es una forma en que les decimos a los niños que tienen que estar orgullosos de su lengua, existe todavía esta discriminación hacia las lenguas indígenas y nuestra tarea como formadores, como maestros, es decirles `nosotros estamos orgullosos de que hablen esta lengua´ y nosotros necesitamos que no se pierda”, señaló.

El ensamble coral “Voz y Raíz de Mi Tierra” nació en 2014, impulsado por el Instituto Mexiquense de Cultura. Desde ese momento, maestros del coro de la OSEM recorren distintas comunidades del estado para hacer audiciones y elegir a los representantes de las etnias.

En total 12 niños de cada pueblo indígena, que reúnen las características musicales, rítmicas y aptitudes músico-vocales, son seleccionados para pertenecer al coro.

Una vez al mes viajan a la ciudad de Toluca para un ensayo general; los niños nahuas vienen del municipio de Texcoco; los otomíes de Temoaya; los mazahuas de San Felipe del Progreso; los matlatzincas de Temascaltepec y los tlahuicas de Ocuilan.

Una vez seleccionado el repertorio, los maestros del ensamble infantil traducen las canciones a las cinco lenguas de los niños. Flores Palacios comentó que se apoyan con expertos de la Universidad Intercultural del Estado de México y en ocasiones los jefes supremos de cada comunidad les facilitan un intérprete de la lengua.

“Es un trabajo bastante difícil porque hay que acomodar, hay que primero traducir la canción, en este caso estamos abocándonos muchísimo a lo que son las canciones mexicanas; hacemos las traducciones de cada lengua y obviamente vamos acomodando las estrofas y las partes corales a la música”, explicó el director del coro.

En el ensamble, los niños aprenden música, rítmica, interpretación, a seguir la mano de un director y todo lo que conlleva estar en una agrupación profesional. Además del repertorio tradicional, también les enseñan piezas clásicas como El himno de la alegría y villancicos navideños que son traducidos a sus lenguas.

“Es importante el poder infundir en estos chiquitos alegría, juegos, que aprendan a través de la música”, comentó Flores Palacios.

Los integrantes del coro tienen entre seis y 13 años en el caso de los hombres y las mujeres pueden ingresar hasta los 15 años, por la cuestión de cambios en la voz debido al crecimiento.

“En los que salen queda también la enseñanza, el ver que pueden ser parte de una agrupación musical, lo que ayuda muchísimo en tu formación”, indicó.

El director del coro declaró que el pertenecer a la agrupación no sólo ayuda a los niños en su formación profesional, también los ayuda a crecer personalmente.

“Que mejor forma que a través de la música que se mantenga esta tradición de hablar las lenguas maternas, además de esto, se ha creado una conciencia en los niños de solidaridad y amistad entre ellos mismos que vienen de diferentes comunidades”.

Contó que a causa del sismo del pasado 19 de septiembre, la casa de una de las niñas integrantes del coro se colapsó, lo que generó varias acciones de solidaridad por parte de sus compañeros.

“Fue muy emotivo porque cuando le estaban dando esos regalos, se abrazaban entre ellos y esto te dice que las cosas van por buen camino, que el acercamiento entre diferentes etnias es muy importante y muy bonito, se forma un hermanamiento entre ellos”, detalló.

El ensamble “Voz y Raíz de Mi Tierra” se ha presentado en diversos escenarios como el Centro Cultural Mexiquense y en las casas de cultura de cada una de las comunidades de los integrantes.

El próximo 27 de octubre a las 17:00 horas en el Templo de la Compañía, el coro de niños indígenas mexiquenses participará en el Festival Internacional Cervantino, que tiene como invitado de honor al Estado de México.

“Para nosotros es un marco muy hermoso para presentar el trabajo que hemos estado realizando desde el 2014 y los niños están conscientes de que hay que dar el mejor esfuerzo”, señaló el director del ensamble coral.

“Sería fabuloso que este tipo de proyectos pudiera crecer, yo creo que a través de la música, de las canciones podemos apoyar el que perduren nuestras lenguas. Sería fabuloso que se crearan otros coros en los diferentes estados”, puntualizó.

 

ntx