Sí a la modernización del transporte público

Apocaliptic.com

Mayo de 2018.-Quienes se oponen a las reformas al transporte público de pasajeros en el Estado de México son los enemigos de las calles, los enemigos de la movilidad, son algunos integrantes del “pulpo” camionero que insisten en mantener sumida a la entidad mexiquense en el submundo del transporte, donde el pasaje, la gente, es lo que menos cuenta.

Las intenciones de la administración Del Mazo con el transporte público de pasajeros son: seguridad y modernización.

Así de clara es la Gaceta del 20 de marzo del año en curso: las unidades que presten servicio público de pasajeros deberán tener de menos de 10 años, videocámaras, GPS y botones de pánico, así como identificación (cromática).

¿Es mucho pedir? No es acaso lo que por años hemos demandado los mexiquenses que usamos el bus. Lo que las autoridades mexiquenses piden a los transportistas es en favor de los usuarios y en favor de las ciudades mexiquenses. Pero una vez más, una parte de los concesionarios (que no dueños) del transporte público de pasajeros se niegan a mejorar, se niegan brindar un servicio de calidad y se sumergen más en ese servicio de tercer mundo.

Las medidas que el gobierno del Estado de México impone al transporte público cuentan con el respaldo de la realidad: el 40 por ciento de los delitos en el Estado de México ocurren en el  transporte público mientras que El 92.9 por ciento de los mexiquenses manifiestan que es en el transporte el lugar donde se sienten más inseguros.

Ni qué decir de quienes a diario padecen la invasión de carriles por parte de los camiones, el maltrato por parte de los operadores y toda clase de inclemencias del transporte público de pasajeros.

Los mexiquenses, cansados del mal servicio y los riesgos de nuestros días, piden firmeza a la Secretaría de Movilidad del Estado de México a la hora de aplicar las reglas para los transportistas. La norma del transporte público en este país, desde la legendaria obra maestra de Alejandro Galindo “Esquina Bajan (1948)” es: Al pasaje lo que pida. Y esa norma hay que respetarla.

 

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