La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) informó sobre la implementación de la Operación “Desconexión”, desarrollada en coordinación con autoridades federales, estatales y municipales. Este operativo se realizó en el marco de la Estrategia Nacional contra la Extorsión, con el objetivo de combatir principalmente la modalidad de extorsión indirecta en la entidad.
Las acciones se llevaron a cabo durante un periodo de 46 días y estuvieron enfocadas en interrumpir actividades delictivas que operaban a través de llamadas telefónicas, mensajería digital y plataformas en línea, así como en esquemas de financiamiento ilegal vinculados a préstamos de tipo coercitivo.
Resultados principales
Como resultado del operativo, las autoridades reportaron la detención de 102 personas, entre ellas ciudadanos mexicanos y extranjeros. Asimismo, se informó el aseguramiento de 192 inmuebles presuntamente relacionados con actividades ilícitas. Entre estos espacios se identificaron centros de operación conocidos como “call centers”, establecimientos utilizados como centrales de préstamo, puntos vinculados a la venta de estupefacientes y diversos inmuebles asociados a los llamados “giros negros”.

Estas intervenciones se realizaron mediante actos de investigación autorizados por autoridades judiciales, incluyendo cateos e inspecciones ministeriales.
Modus operandi identificado
Las investigaciones permitieron establecer un patrón de operación basado en el uso sistemático de herramientas tecnológicas y esquemas organizados. Se detectó que los grupos intervenidos utilizaban centros de llamadas para realizar contactos masivos con posibles víctimas, a quienes engañaban mediante diversas estrategias.
Entre las prácticas identificadas se encuentra la suplantación de instituciones financieras, mediante la cual los responsables fingían representar bancos u otras entidades para obtener información personal y bancaria. También se documentó el uso de páginas web falsas y mensajes diseñados para generar confianza o urgencia en las víctimas.
Una vez obtenida la información, las víctimas eran sometidas a coacción psicológica, amenazas o engaños relacionados con supuestos movimientos bancarios o beneficios inexistentes, con el propósito de inducir transferencias de dinero. Estas prácticas estaban vinculadas con esquemas de préstamos conocidos como “gota a gota”, caracterizados por intereses elevados y métodos de cobro intimidatorios.
Relación con otras actividades ilícitas
La FGJEM indicó que las redes investigadas no se limitaban a la extorsión, sino que también mantenían vínculos con otras actividades ilegales. En particular, se señaló el uso de establecimientos denominados “giros negros” y puntos de venta de estupefacientes como parte de una estrategia para diversificar ingresos y fortalecer su presencia operativa.

Estas actividades estaban relacionadas con delitos como el lavado de dinero, la trata de personas, el narcomenudeo y la obtención ilícita de datos personales.
Aseguramientos y evidencia
Durante la operación se aseguraron diversos bienes que presuntamente eran utilizados para la comisión de los delitos. Entre ellos se encuentran equipos de cómputo, servidores, teléfonos celulares, tarjetas SIM, terminales bancarias y documentación con datos personales y financieros. También se identificaron bases de datos que podrían contener información de potenciales víctimas.
Estos elementos forman parte de las investigaciones en curso y serán analizados por las autoridades correspondientes.
Situación legal de los detenidos
La fiscalía informó que varias de las personas detenidas ya han sido vinculadas a proceso, en algunos casos bajo la medida cautelar de prisión preventiva justificada. Asimismo, se dio intervención a autoridades migratorias para determinar la situación jurídica de los detenidos de origen extranjero.

De acuerdo con los datos presentados, entre julio de 2025 y marzo de 2026 se registraron 1,084 denuncias por extorsión en el Estado de México. De ese total, alrededor del 62 por ciento corresponde a la modalidad de extorsión indirecta, lo que refleja una tendencia creciente en el uso de medios no presenciales para la comisión de este delito.
Alcance de la operación
La FGJEM señaló que la Operación “Desconexión” tuvo como propósito afectar tanto la estructura operativa como la infraestructura financiera de los grupos delictivos involucrados. Según lo informado, las acciones realizadas buscan debilitar la capacidad de estas redes para continuar operando y reducir el impacto de la extorsión en la entidad.
Finalmente, se reiteró la disponibilidad de canales de denuncia para la ciudadanía, con el objetivo de fomentar la colaboración social en la detección y combate de este tipo de delitos.














