El jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación murió durante un operativo de élite en Tapalpa, Jalisco; su captura derivó en una ola de violencia que dejó decenas de muertos y 85 bloqueos carreteros en once estados
La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó este lunes 23 de febrero una conferencia de prensa extraordinaria en Palacio Nacional para confirmar que Rubén Oseguera Cervantes, conocido como «El Mencho» y considerado el capo más buscado de México, murió el domingo 22 de febrero durante un operativo de las Fuerzas Armadas en el municipio de Tapalpa, Jalisco. La operación, descrita por el secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, como un éxito de inteligencia militar, desencadenó una violenta respuesta del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en al menos once entidades del país.
El operativo: días de inteligencia, minutos de acción
Según el relato del general Trevilla, el seguimiento a Oseguera Cervantes se intensificó el 20 de febrero, cuando personal de Inteligencia Militar Central localizó a un hombre de confianza de una de las parejas sentimentales del capo, quien fue trasladada a una instalación en las inmediaciones de Tapalpa. Ahí se confirmó la presencia de «El Mencho». Al día siguiente, el 21 de febrero, cuando la pareja sentimental abandonó el inmueble, se obtuvo certeza de que el objetivo permanecía en el lugar con un círculo de seguridad.
Ese mismo 21 de febrero se planeó la operación. La fuerza operativa quedó integrada por tres componentes: uno terrestre con personal de Fuerzas Especiales del Ejército y la Fuerza Especial de Reacción Inmediata de la Guardia Nacional; uno aeromóvil con seis helicópteros; y un componente de apoyo aéreo con aviones Texan de la Fuerza Aérea Mexicana. Para preservar el factor sorpresa, las unidades se mantuvieron en alerta en estados aledaños a Jalisco, sin trasladarse a esa entidad sino hasta confirmarse la presencia del objetivo.
En la madrugada del 22 de febrero, una vez corroborada la ubicación, la fuerza terrestre avanzó hacia el complejo de cabañas donde se encontraba «El Mencho». El personal de seguridad del capo abrió fuego de forma inmediata. En el enfrentamiento murieron ocho integrantes del grupo criminal —inicialmente se reportaron cuatro, pero tras revisar el área se localizaron cuatro cuerpos más— y resultaron heridos dos militares. Se aseguraron siete armas largas, dos lanzacohetes —uno tipo RPG de fabricación rusa y un blindicide—, ocho vehículos, cartuchos y cargadores.
Persecución en zona boscosa y muerte del capo
Oseguera Cervantes y su círculo más cercano lograron escapar del primer enfrentamiento y se internaron en una zona boscosa aledaña al complejo. El personal de Fuerzas Especiales los persiguió y los ubicó ocultos entre la maleza. Desde ahí, el grupo criminal volvió a abrir fuego e incluso impactó uno de los helicópteros militares, que tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en Sayula, Jalisco, sin reportar heridos entre la tripulación.
Bajo la presión del repliegue militar, «El Mencho» resultó herido, junto con dos de sus escoltas; otros dos delincuentes fueron detenidos. El personal de Sanidad Militar determinó que los heridos requerían evacuación inmediata dado su estado crítico. Un helicóptero los trasladó junto con un militar también herido; sin embargo, «El Mencho» y sus dos escoltas fallecieron durante el trayecto. Ante ello, se decidió dirigir el vuelo al Aeropuerto Internacional de Morelia, en Michoacán, donde una aeronave de la Fuerza Aérea los trasladó a la Ciudad de México, descartando Guadalajara por razones de seguridad. La Fiscalía General de la República confirmó posteriormente la identificación de los cuerpos.
La caída simultánea de «El Tuli»
En paralelo al operativo principal, la Inteligencia Militar ubicó en El Grullo, Jalisco, a Hugo, alias «El Tuli», descrito como el principal operador logístico y financiero del CJNG y el hombre de mayor confianza de «El Mencho». De acuerdo con el general Trevilla, desde esa localidad «El Tuli» coordinaba los bloqueos carreteros, los incendios de vehículos y los ataques a instalaciones militares, a la Guardia Nacional y a negocios, y había ofrecido 20 mil pesos por cada militar asesinado. Una unidad aeromóvil de Fuerzas Especiales lo localizó cuando intentaba huir en un vehículo; al agredir al personal militar, fue abatido. Se le aseguraron un arma larga, un arma corta, 7 millones 200 mil pesos, 965 mil dólares y el vehículo.
La respuesta del cártel: 85 bloqueos y decenas de muertos
La reacción del CJNG fue inmediata y extendida. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que se registraron 85 bloqueos en carreteras federales de Baja California, Estado de México, Michoacán, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Oaxaca, Sinaloa, Tamaulipas, Veracruz y Zacatecas. Jalisco concentró 18 de esos bloqueos. Además, se documentaron quema de vehículos, ataques a gasolineras, establecimientos bancarios e instalaciones gubernamentales.
Las consecuencias humanas fueron severas. En Jalisco se registraron seis agresiones directas contra la autoridad, en las que perdieron la vida 25 elementos de la Guardia Nacional, un custodio y un agente de la Fiscalía General del Estado, además de una mujer civil. En Michoacán se reportaron 13 agresiones, con cuatro delincuentes muertos y 15 efectivos lesionados. En total, según García Harfuch, fallecieron 30 integrantes de la delincuencia organizada en el contexto de estos ataques, y 70 personas fueron detenidas en siete estados.
Coordinación nacional y restablecimiento de la normalidad
Ante la escalada, el Gabinete de Seguridad activó de forma inmediata un Centro de Mando en coordinación con los gobernadores de las entidades afectadas. La presidenta Sheinbaum informó que para la mañana del lunes todas las carreteras principales se encontraban libres, sin bloqueos activos. Se reforzó la presencia militar en Jalisco con 2 mil 500 efectivos adicionales, sumados a los aproximadamente 7 mil que ya estaban desplegados en la entidad.
Algunas aerolíneas suspendieron vuelos preventivamente hacia Puerto Vallarta y ciertas universidades cancelaron clases; el gobierno esperaba que ambas situaciones se normalizaran en el transcurso del lunes o a más tardar el martes. El Centro de Mando permaneció activo para monitorear cualquier nueva eventualidad.
Cooperación con Estados Unidos, bajo soberanía mexicana
La presidenta Sheinbaum y el general Trevilla fueron enfáticos en precisar el alcance de la colaboración con el gobierno de Estados Unidos: se limitó a intercambio de información e inteligencia, sin participación operativa de fuerzas estadounidenses. El rastreo de la pareja sentimental y del círculo cercano de «El Mencho» fue producto de inteligencia militar mexicana; Washington aportó datos complementarios que contribuyeron a precisar la localización. La operación en su totalidad —planeación y ejecución— fue responsabilidad de la Secretaría de la Defensa Nacional.
El general Trevilla recordó que en lo que va de la presente administración se han asegurado más de 23 mil armas, de las cuales el 80 por ciento son de origen estadounidense; en este operativo, la proporción fue similar.
Con la muerte de Rubén Oseguera Cervantes, buscado desde la década de los noventa y objeto de una recompensa de 15 millones de dólares ofrecida por Estados Unidos en diciembre de 2024, el gobierno mexicano dio de baja al jefe visible del cártel considerado el más violento del país. Las autoridades advirtieron que monitorean de cerca a otros mandos del CJNG y que permanecen en alerta ante una posible reestructuración interna de la organización.













