Senado aprueba jornada laboral de 40 horas (para 2030), y rechaza el derecho de los trabajadores a dos días de descanso

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El Senado de la República aprobó una reforma constitucional para reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas. La medida fue avalada en lo general por unanimidad, pero en la discusión en lo particular se rechazaron propuestas para establecer explícitamente dos días de descanso obligatorio por semana.

La decisión abrió un debate político y laboral sobre el alcance real del cambio y las garantías para los trabajadores.

Qué establece la reforma aprobada

La modificación al artículo 123 de la Constitución plantea una transición gradual hacia la jornada de 40 horas.

Durante 2026 se mantendrá el límite actual de 48 horas. A partir de 2027, la jornada se reducirá dos horas por año hasta llegar a 40 en 2030. El objetivo, según los impulsores, es permitir que empresas y sectores productivos se adapten sin impactos abruptos.

En materia de descanso, el texto aprobado establece “por lo menos un día de descanso por cada seis días de trabajo” con salario íntegro. No se incluyó la obligatoriedad constitucional de un segundo día.

También se amplió el límite de horas extras semanales de 9 a 12. Las primeras 12 deberán pagarse al doble y a partir de la decimotercera al triple. Los menores de 18 años quedan excluidos de horas extraordinarias y nadie podrá ser obligado a exceder el máximo legal.

La reforma señala que no habrá reducción salarial ni pérdida de prestaciones. Se estima que el cambio podría impactar a alrededor de 13.5 millones de trabajadores formales.

En lo general, la votación fue de 121 votos a favor. En lo particular, 103 votos respaldaron el dictamen y 15 se pronunciaron en contra. El proyecto se turnó a la Cámara de Diputados. De ser aprobado y ratificado por al menos la mitad más uno de las legislaturas estatales, entraría en vigor el 1 de mayo de 2026.

Las reservas rechazadas sobre el segundo día de descanso

Durante la discusión en lo particular, legisladores presentaron reservas para garantizar de manera explícita dos días de descanso por cada cinco de trabajo.

El senador Luis Donaldo Colosio Riojas propuso modificar la redacción para dejarlo asentado en la Constitución. La admisión a discusión fue rechazada con 41 votos a favor, 52 en contra y una abstención, por lo que la propuesta no se votó en el fondo.

La senadora Karen Castrejón Trujillo del PVEM también defendió una reserva en el mismo sentido. Sin embargo, no fue sometida a votación directa y se mantuvo el texto original del dictamen.

Argumentos a favor: avance histórico y aplicación gradual

El bloque mayoritario sostuvo que la reforma representa un cambio estructural en materia laboral y que acerca a México a estándares internacionales.

Se defendió la gradualidad como un mecanismo para evitar afectaciones económicas, despidos o cierres de empresas. También se señaló que el segundo día de descanso puede regularse en leyes secundarias o en contratos colectivos, lo que permitiría flexibilidad según el sector.

Desde el oficialismo se argumentó que la reducción de horas mejorará la calidad de vida, reducirá el desgaste físico y mental y podría elevar la productividad.

Críticas: ambigüedad y riesgo de simulación

La oposición cuestionó que la Constitución no garantice expresamente dos días de descanso. Legisladores señalaron que la fórmula “por lo menos un día” deja abierta la posibilidad de mantener esquemas de seis días laborales.

También se criticó la implementación hasta 2030, al considerar que retrasa el beneficio efectivo para los trabajadores.

Otro punto de controversia fue la ampliación del límite de horas extras, que, según detractores, podría contradecir el objetivo de reducir la carga laboral.

Organizaciones laborales advirtieron que el impacto será limitado para quienes se desempeñan en la informalidad, sector que no quedaría directamente protegido por la reforma constitucional.

 

Foto de portada: En verde los senadores que rechazaron la iniciativa del senador Luis Donaldo Colosio Riojas que planteaba garantizar los dos días de descanso.







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