El adenocarcinoma ductal pancreático (PDAC), la forma más común de cáncer de páncreas, es uno de los tumores con peor pronóstico. La supervivencia a cinco años rara vez supera el 10-12 %, debido a su rápida progresión y a su alta resistencia a los tratamientos disponibles.
En este contexto, el trabajo encabezado por el Dr. Mariano Barbacid, jefe del Grupo de Oncología Experimental del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), ha logrado resultados inéditos en modelos animales. Su equipo ha demostrado que una combinación terapéutica cuidadosamente diseñada puede hacer desaparecer tumores pancreáticos agresivos de forma completa y sostenida en fase preclínica.
El enfoque de Barbacid: atacar el “motor” del tumor
Desde hace décadas, el Dr. Barbacid ha estudiado el papel del oncogén KRAS, una mutación presente en alrededor del 90 % de los casos de PDAC. Esta alteración actúa como un interruptor permanentemente encendido que ordena a las células tumorales crecer y sobrevivir sin control.
Los tratamientos que intentan bloquear solo KRAS han tenido un efecto limitado, ya que el tumor encuentra rápidamente vías alternativas para seguir activo. Ante esta realidad, el equipo liderado por Barbacid propuso una estrategia distinta: bloquear al mismo tiempo varias rutas clave que alimentan al tumor, reduciendo así su capacidad de escape.
👨🔬 Científicos españoles consiguen eliminar completamente el cáncer de páncreas gracias a la combinación de tres fármacos
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La triple estrategia, explicada paso a paso
El estudio, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), describe una combinación de tres fármacos, cada uno con una función específica y complementaria.
- Inhibición directa de KRAS mutado (RMC-6236 o daraxonrasib)
Este fármaco actúa directamente sobre la proteína KRAS alterada. En términos simples, intenta apagar el motor principal que impulsa el crecimiento del tumor, incluso cuando la proteína está mutada y suele ser difícil de bloquear. - Bloqueo de señales que activan KRAS (afatinib)
Afatinib inhibe receptores de la familia EGFR/HER, que funcionan como antenas en la superficie de la célula. Estas antenas envían señales que refuerzan la actividad de KRAS. Al bloquearlas, se reduce el estímulo que mantiene activo al oncogén desde el exterior de la célula. - Eliminación de una vía de supervivencia alternativa (SD36, degradador de STAT3)
STAT3 es una proteína que ayuda a las células cancerosas a sobrevivir incluso cuando otras rutas están bloqueadas. En lugar de inhibirla parcialmente, SD36 provoca su degradación, es decir, ayuda a que la célula la destruya. Esto corta una vía paralela que el tumor suele usar como plan de respaldo.
Según explica el propio Barbacid, el objetivo es cerrar simultáneamente las principales salidas de emergencia del tumor.
Resultados completos en distintos modelos experimentales
Bajo la dirección del Dr. Barbacid, la terapia triple se probó en varios modelos considerados especialmente exigentes:
- Tumores ortotópicos generados con mutaciones en KRAS y TP53.
- Modelos genéticamente modificados que reproducen la evolución natural del PDAC.
- Xenoinjertos derivados directamente de tumores de pacientes.
En todos los casos, el tratamiento provocó la desaparición completa del tumor detectable, sin recaídas ni signos de resistencia durante más de 200 días de seguimiento. Además, la toxicidad observada fue baja, lo que indica que el organismo toleró bien la combinación en estos modelos animales.
La prudencia del propio Barbacid
Pese a los resultados, el Dr. Barbacid ha insistido en que se trata de un avance experimental. Ha recordado que los tumores humanos son más complejos y heterogéneos que los modelos animales, y que una respuesta positiva en ratones no garantiza el mismo resultado en pacientes.
También ha subrayado que la triple terapia aún necesita ajustes antes de poder evaluarse en humanos.
Qué falta antes de llegar a pacientes
El equipo planea ampliar el número de muestras humanas analizadas, estudiar el efecto en metástasis y optimizar dosis y combinaciones. En un escenario favorable, y con una inversión estimada en al menos 30 millones de euros, los primeros ensayos clínicos podrían plantearse en dos o tres años.
A finales de enero de 2026, el trabajo sigue en fase estrictamente preclínica. No existen ensayos en humanos ni procesos regulatorios en marcha.
Un hito preclínico con liderazgo claro
El estudio dirigido por el Dr. Mariano Barbacid representa la primera demostración de regresión completa, duradera y sin resistencia del cáncer de páncreas en modelos animales.
Más allá del resultado concreto, refuerza una idea central de su investigación: frente a tumores altamente adaptativos, las terapias combinadas y racionales ofrecen una vía más sólida que los tratamientos aislados, siempre con rigor científico y sin generar expectativas prematuras.













