Este 13 de enero se realizó una marcha multitudinaria en la capital zacatecana, con normalistas provenientes de varias partes del país, quienes se congregaron para reiterar el repudio a la represión perpetrada en enero del año 2000.
Escuelas participantes en la movilización
La marcha estuvo encabezada por los normalistas de la Escuela Normal Rural General Matías Ramos Santos, institución que sufrió directamente los actos represivos registrados en el año 2000. No obstante, también asistieron estudiantes de todo el país, incluidos normalistas de la Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, así como los jóvenes mexiquenses de la Escuela Normal Rural Lázaro Cárdenas del Tenería, municipio de Tenancingo.

Los estudiantes marcharon de forma pacífica con consignas y mantas rechazando cualquier acto de represión hacia el movimiento estudiantil. Particularmente se trató de normalistas afiliados a la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM), quienes se unieron para alzar la voz y exigir que nunca más se vuelvan a cometer actos de esta naturaleza.
La manifestación se realizó por calles de la capital zacatecana a 26 años de la represión sufrida por los normalistas de la Normal Rural Matías Ramos Santos, e incluyó también un mitin pacífico donde los jóvenes expresaron su postura y reiteraron la defensa de sus derechos.
En las protestas de este año también se realizaron liberaciones de casetas de peaje en municipios aledaños como Calera y Vetagrande, y cientos de estudiantes marcharon también hasta las oficinas de la Secretaría de Educación de Zacatecas para reiterar las demandas y exigencias de una mejor infraestructura, condiciones del internado y mayor presupuesto para evitar el deterioro de la Normal Rural.

La represión del año 2000
Los actos represivos del año 2000 fueron perpetrados por el entonces director de la Policía de Tránsito y Vialidad, Santos Antonio González Esparza, bajo el mando del entonces gobernador del PRI, Ricardo Monreal Ávila, actual diputado federal.
Los estudiantes intentaban entregar un pliego petitorio al entonces presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, quien había acudido a Zacatecas para inaugurar un distribuidor vial en la capital del estado. No obstante, se perpetró un operativo represivo para buscar detener el avance de los estudiantes, lo que incluyó múltiples agresiones violentas y detenciones arbitrarias, a pesar de que no se habían registrado actos vandálicos de los normalistas y que se trataba de una movilización pacífica.
Como resultado, decenas de jóvenes resultaron heridos, y también varios sufrieron detenciones de parte de la policía, quien de esta forma disolvió la protesta y evitó que los jóvenes pudieran entregar el pliego petitorio con sus demandas.

El gobierno estatal siempre se justificó afirmando que fue una medida para preservar el orden público. No obstante, las violentas agresiones contra los estudiantes nunca fueron olvidadas y desde entonces se tiene esta fecha como un símbolo de resistencia contra la impunidad y también contra la falta de apoyo a la educación pública rural.
El gobierno de Monreal Ávila nunca se disculpó por su accionar ni tampoco hubo sanciones. De hecho, el comandante que encabezó los actos represivos fue galardonado y posteriormente accedió incluso a una diputación local.
Aunque este año no se registraron actos represivos, de igual forma el gobernador David Monreal Ávila, hermano de Ricardo Monreal, manifestó su molestia por las interrupciones viales.
Fotos: Comisión de Prensa de la Normal Rural Lázaro Cárdenas del Río.












