Toluca, EdoMéx.- Lo que inició como una apuesta deportiva entre los alcaldes de Toluca y García, Nuevo León, se transformó este martes en un gesto de solidaridad que impactará directamente en la vida de niños y jóvenes con discapacidad. Durante la conferencia de prensa La Toluqueña, el presidente municipal de Toluca, Ricardo Moreno, recibió a su homólogo neoleonés, Manuel Guerra, quien viajó a la capital mexiquense para cumplir el acuerdo pactado durante la final del fútbol mexicano entre Toluca y Tigres: la entrega de 10 sillas de ruedas.
El compromiso surgió entre bromas y pasión futbolera, pero terminó consolidándose como un acto de colaboración intermunicipal que apuesta por la inclusión. Tras el triunfo del Toluca, que obtuvo el Bicampeonato, el alcalde de García reconoció “la herida deportiva” pero acudió “como buen tigre” a entregar personalmente el apoyo prometido, el cual fue recibido por beneficiarios de delegaciones como San Andrés Cuexcontitlán, San Cristóbal Huichochitlán, San Juan Tilapa y El Coecillo.
Acompañado por la Presidenta Honoraria del DIF Municipal, Rocío Pegueros, el alcalde Ricardo Moreno destacó que la apuesta, más allá del juego, derivó en un beneficio directo para la población más vulnerable. Además, anunció que, con recursos propios, adquirió cinco abonos dobles para el estadio Nemesio Díez, mismos que serán rifados entre los beneficiarios para que puedan disfrutar de los partidos del equipo local durante la próxima temporada.
Por su parte, Manuel Guerra agradeció el recibimiento y señaló que las sillas de ruedas fueron pensadas especialmente para jóvenes que enfrentan dificultades de movilidad. Agregó que la tradicional carne asada pendiente entre ambos gobiernos se realizará como un símbolo de amistad, camaradería y cooperación entre municipios.
El encuentro dejó claro que la rivalidad deportiva puede convertirse en una oportunidad para generar acciones positivas. Más allá del marcador, el gesto entre ambos alcaldes demostró que la colaboración entre gobiernos puede traducirse en apoyos tangibles para quienes más lo necesitan. En un ambiente relajado y cercano, ambos funcionarios sellaron una apuesta que inició en la cancha, pero concluyó como un ejemplo de solidaridad social.













