Durante una entrevista televisiva transmitida la noche del 8 de enero de 2026, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció su intención de intensificar las acciones contra los cárteles del narcotráfico mediante operaciones terrestres. Sus declaraciones provocaron un debate inmediato sobre soberanía nacional, seguridad regional y cooperación bilateral entre México y Estados Unidos.
Argumentos de Trump y justificación de la medida
Trump calificó la situación en México como crítica, al afirmar que los cárteles mantienen un control significativo del territorio. Vinculó este escenario con la crisis de adicciones en Estados Unidos, especialmente por el consumo de fentanilo.
El mandatario estimó que entre 250 mil y 300 mil estadounidenses mueren cada año por sobredosis relacionadas con opioides. Señaló que estas drogas se producen en laboratorios mexicanos con precursores químicos provenientes de China.
Aseguró que su administración ha logrado frenar el 97% del tráfico marítimo de drogas, tras 35 operaciones en el Caribe y el Pacífico, que dejaron 115 personas muertas. Según Trump, el siguiente paso sería trasladar la ofensiva al terreno terrestre.
🚨 | Trump says the US will be conducting land strikes against the cartels. "We are gonna start now hitting land, with regard to the cartels. The cartels are running Mexico." pic.twitter.com/FfRbF8bYpd
— VOZ (@Voz_US) January 9, 2026
Trump afirmó haber ofrecido asistencia militar directa a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para combatir a los cárteles, propuesta que —según él— fue rechazada por temor a las consecuencias.
No detalló lugares específicos, alcances ni si las acciones contemplarían territorio mexicano u otros países. Enmarcó la estrategia dentro de una visión más amplia para restaurar la influencia estadounidense en el hemisferio occidental, citando principios históricos como la Doctrina Monroe.
El presidente estadounidense relacionó este enfoque con acciones recientes en la región, como la captura del líder venezolano Nicolás Maduro por cargos de narcoterrorismo, un operativo que, afirmó, dejó al menos 100 muertes.
También lanzó advertencias a países como Cuba y Colombia, reforzando su discurso de presión regional frente a gobiernos que, a su juicio, toleran o permiten el crimen organizado.
Respuesta del gobierno mexicano
La reacción del gobierno mexicano fue inmediata. En su conferencia del 9 de enero de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó cualquier intervención extranjera, al señalar que el crimen organizado no se resuelve mediante acciones militares unilaterales.
Defendió la soberanía de México como un país libre donde las decisiones las toma su población y subrayó que la relación bilateral debe basarse en cooperación, no subordinación.
Sheinbaum instruyó al canciller Juan Ramón de la Fuente a comunicarse con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, para reforzar los canales de diálogo en materia de seguridad.
Destacó resultados recientes del gobierno mexicano, como el decomiso de 1.6 toneladas de cocaína en el Pacífico, detenciones relevantes, destrucción de laboratorios clandestinos y un acuerdo de vigilancia marítima con el Comando Norte de Estados Unidos.
Reacciones políticas y análisis internacional
Especialistas en relaciones internacionales advirtieron que las declaraciones de Trump podrían elevar las tensiones políticas y económicas. Algunos analistas consideran que México podría utilizar herramientas como el T-MEC para disuadir acciones unilaterales, dado el impacto que tendría una ruptura comercial para ambos países.
En el Congreso estadounidense surgieron críticas bipartidistas, y se impulsaron medidas para exigir aprobación legislativa en operaciones militares de este tipo, bajo el marco de la Ley de Poderes de Guerra.
En redes sociales y foros públicos se multiplicaron las especulaciones sobre posibles invasiones o ataques selectivos en regiones específicas de México. No obstante, diversos observadores consideran poco probable una escalada inmediata, al privilegiarse salidas diplomáticas.
Hasta ahora, la Casa Blanca no ha informado acciones concretas adicionales, más allá de reiterar que todas las opciones están sobre la mesa para proteger a la población estadounidense.













