El cuerpo de un hombre con manos atadas y múltiples impactos de arma de fuego fue localizado el lunes sobre el bulevar Alfonso Zaragoza Maytorena, en la zona de Tres Ríos, en Culiacán, Sinaloa, a escasa distancia de instalaciones gubernamentales.
Finalmente, autoridades confirmaron que se trataba de Alan Gabriel Núñez Herrera, de 32 años, quien fue identificado por familiares en el Servicio Médico Forense. Las características del hallazgo apuntaron a una ejecución, por lo que la Fiscalía General del Estado de Sinaloa abrió una carpeta de investigación por homicidio doloso vinculado a delincuencia organizada.
Ese mismo día, Culiacán registró al menos 12 homicidios, en un contexto de violencia sostenida que durante diciembre acumuló más de 130 casos preliminares de asesinatos en la entidad.
Cabe señalar que se trata también de la segunda ejecución en una sola semana, de un alto mando de Los Chapitos con recompensa activa por la DEA, después del homicidio del «El Panu» en la Ciudad de México.
Se trata también de un nuevo golpe a la estructura de esta organización criminal, tras confirmarse también el día de ayer la captura de 4 altos mandos, incluidos el cuñado y el suegro de Iván Archivaldo Guzmán, presunto líder máximo del cártel.
Investigación sin detenidos ni móvil confirmado
Hasta este 24 de diciembre de 2025, no se reportan personas detenidas ni se ha establecido públicamente el móvil del crimen. Las autoridades estatales mantienen la investigación abierta y no han informado avances oficiales sobre el caso.
Tampoco se han emitido actualizaciones por parte de autoridades estadounidenses respecto a la recompensa vigente o a su condición dentro de las listas de búsqueda federales.
Alan Gabriel Núñez Herrera era considerado por autoridades de Estados Unidos como un operador logístico relevante dentro de una facción del Cártel de Sinaloa, conocida como “Los Chapitos”. De acuerdo con investigaciones federales, su presunta función consistía en coordinar envíos de fentanilo hacia territorio estadounidense.
Las indagatorias lo vinculaban con la distribución de esta sustancia, señalada como uno de los principales factores detrás del incremento de sobredosis mortales en Estados Unidos.
Entre octubre y noviembre de 2022, Núñez Herrera habría entregado a un asociado alrededor de 20 mil pastillas de fentanilo y cinco kilogramos de fentanilo en polvo, cargamentos que llegaron a California y fueron posteriormente asegurados por la DEA.

En marzo de 2023, también habría negociado la entrega de nueve kilogramos adicionales de fentanilo en polvo en Los Ángeles, los cuales fueron igualmente decomisados por autoridades federales estadounidenses.
El 4 de abril de 2023, un gran jurado federal del Distrito Sur de Nueva York presentó cargos en su contra por conspiración para importar y traficar fentanilo, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, así como lavado de dinero.
Desde entonces, fue incluido en la lista de fugitivos más buscados de la DEA, con una recompensa de hasta un millón de dólares ofrecida por el Departamento de Estado. En marzo de 2024, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) lo sancionó por su presunta participación en esquemas de lavado de millones de dólares relacionados con el narcotráfico.













