Un despliegue conjunto de fuerzas federales y estatales derivó en la detención de 68 personas, así como en el aseguramiento de 137 inmuebles, vehículos, armas y miles de toneladas de mercancía presuntamente vinculadas al robo de transporte de carga en el Estado de México. Las acciones formaron parte de la Operación “Senda”, implementada de manera simultánea en decenas de municipios de la entidad.
Las autoridades señalaron que el operativo representó una de las intervenciones más amplias realizadas recientemente contra este tipo de delito, al impactar tanto a quienes ejecutaban los robos como a las estructuras logísticas que facilitaban el ocultamiento, traslado y comercialización de la mercancía.
Detenciones y situación jurídica de los implicados
De acuerdo con la información oficial, 16 de las personas detenidas ya fueron vinculadas a proceso, mientras que 13 permanecen a la espera de que se defina su situación jurídica. Otras 38 cuentan con fecha para audiencia de formulación de imputación, y una persona será puesta a disposición de la Fiscalía General de la República.

Las investigaciones incluyen delitos como secuestro exprés, homicidio, robo con violencia, portación de arma de fuego, encubrimiento y ataques a las vías de comunicación, entre otros. Las autoridades subrayaron que, conforme a la ley, todas las personas detenidas se presumen inocentes hasta que exista una sentencia definitiva.
Municipios y alcance territorial del operativo
La Operación “Senda” se desarrolló de forma simultánea en 46 municipios del Estado de México, entre ellos zonas con alta actividad industrial, corredores carreteros y áreas con centros de distribución. También se reportaron acciones en municipios del Valle de Toluca, Valle de México y regiones colindantes con carreteras federales y estatales.
El objetivo principal fue debilitar las redes criminales que operan tanto en carreteras como en zonas urbanas, donde se detectó que parte de la actividad ilícita se trasladaba para evadir la vigilancia.

Cómo operaban las redes delictivas
Las investigaciones permitieron identificar diversos modos de operación. En algunos casos, los robos se cometían directamente en carreteras; en otros, en accesos a parques industriales o centros de distribución, donde los operadores eran interceptados, privados de la libertad y despojados de las unidades.
También se documentaron prácticas como bloqueos con objetos en la vía, uso de armas de fuego, simulación de retenes con uniformes apócrifos, ponchallantas y suplantación de vehículos oficiales. Posteriormente, la mercancía era trasladada a bodegas o “encierros” para su clasificación y redistribución.
Como resultado del operativo, fueron asegurados 137 inmuebles, entre ellos bodegas, pensiones, casas de seguridad, deshuesaderos, comercios informales y restaurantes. En varios de estos lugares se localizaron productos de consumo, autopartes, tractocamiones, remolques y cajas secas, algunos con reportes de robo o con medios de identificación alterados.
Las autoridades iniciaron procedimientos de extinción de dominio en los casos que así lo ameritan, con el fin de impedir que estos espacios continúen siendo utilizados para actividades ilícitas.
Durante las acciones también se aseguraron armas de fuego, cartuchos, cargadores, equipos de monitoreo satelital, inhibidores de señal, así como 178 vehículos y decenas de motores. Parte de la mercancía recuperada incluye alimentos, abarrotes y otros productos de alto valor comercial, cuyo origen legal no pudo ser acreditado en el momento de los cateos.
Participación institucional y apoyo judicial
El operativo fue resultado del trabajo conjunto de la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad estatal y la Fiscalía del Estado de México, con respaldo del Poder Judicial, que autorizó órdenes de aprehensión y cateos tras el análisis de decenas de solicitudes.
Las autoridades destacaron que la coordinación interinstitucional permitió ejecutar las acciones en un corto periodo de tiempo y con base en información de inteligencia y denuncias previas.
Finalmente, la Fiscalía estatal reiteró el llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier hecho delictivo, poniendo a disposición canales telefónicos, electrónicos y aplicaciones móviles, con el objetivo de fortalecer las investigaciones y prevenir nuevos delitos relacionados con el robo de transporte de carga.
La Operación “Senda”, señalaron, continuará como parte de una estrategia integral para reducir este delito y desarticular las estructuras criminales que lo sostienen.














