VIDEO: Asesinan al alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, quien nunca se cansó de luchar contra el crimen organizado

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En un atentado que ha conmocionado a la región aguacatera de México, el alcalde de Uruapan, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, fue asesinado la noche del 1 de noviembre durante un evento público en el centro histórico de la ciudad michoacana.

El ataque, perpetrado en medio del Festival de las Velas por el Día de Muertos, resalta la persistente violencia que azota a Michoacán y pone en evidencia la trayectoria de un funcionario que se posicionó como opositor frontal al crimen organizado.

Otro crimen en Michoacán

El atentado ocurrió alrededor de las 9:00 p.m., en la explanada del centro histórico, donde miles de personas participaban en el festival. Manzo estaba en el escenario principal, sosteniendo a su hijo pequeño, cuando un grupo de atacantes abrió fuego.

Recibió entre siete y ocho impactos de bala, según reportes preliminares. Aunque inicialmente se dijo que había sobrevivido, autoridades confirmaron más tarde que falleció durante su traslado. Un escolta resultó gravemente herido y un regidor municipal resultó lesionado pero se encuentra estable.

Videos del momento del ataque muestran el caos y el pánico de los asistentes: ráfagas de disparos, gritos y corridas masivas. En las grabaciones se observa a Manzo cayendo al suelo mientras su escolta responde al fuego.

IMÁGENES NO APTAS PARA PERSONAS SENSIBLES

Estos registros, difundidos en redes sociales, han sido clave para las primeras reconstrucciones del suceso y exponen la vulnerabilidad incluso en entornos custodiados.

Tras el ataque, la Fiscalía General del Estado de Michoacán abrió una carpeta de investigación con apoyo de la Secretaría de Seguridad Pública federal.

El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla confirmó la detención de dos presuntos responsables y la neutralización de un tercero. Aunque no se han revelado identidades, el caso apunta a la disputa entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y grupos locales aliados a otros sindicatos delictivos por el control de cultivos y rutas de exportación.

Carlos Manzo, un alcalde que estaba marcando diferencia

Manzo, de 45 años y afiliado a Morena, asumió el cargo en 2024 con un enfoque de mano dura contra la delincuencia. Proveniente de una familia ligada a la producción de aguacate, se distinguió por su crítica abierta a la estrategia federal de seguridad.

Instruyó a la policía municipal a responder con letalidad ante resistencias armadas, e incluso encabezó personalmente operativos para perseguir en su municipio a miembros del crimen organizado.

Bajo su gestión, Uruapan registró una reducción del 50% en homicidios dolosos durante los primeros meses; y debido a su labor de combate de frente al norcotráfico, se había convertido también en unos de los políticos más famosos de Michoacán, con casi un millón de seguidores en redes sociales.

En sus últimos momentos, se le vio en la plaza pública de Uruapan cargando a su hijo durante el festival.

A lo largo de su mandato, enfrentó amenazas constantes del crimen organizado, que controla rutas clave de narcotráfico y extorsión en la zona. En múltiples ocasiones, pidió refuerzos federales directamente al presidente Andrés Manuel López Obrador y, más recientemente, a la presidenta Claudia Sheinbaum y al secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.

En septiembre de 2025 advirtió: “No quiero ser un alcalde más de los ejecutados”. Semanas después, su temor se volvió realidad.

Hace una semanas, lamentó el asesinato del líder limonero Bernardo Bravo, señalando la infiltración de cárteles en gobiernos locales, un tema que volvió a poner bajo foco la crisis de violencia en Michoacán.

El asesinato de Carlos Manzo se suma a una ola de ataques contra figuras políticas en Michoacán, donde al menos una decena de alcaldes y candidatos han sido asesinados en los últimos años.







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