Putin y las potencias nucleares de Asia cierran filas y envían un fuerte mensaje a Occidente

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En días recientes, Rusia, China, India, Pakistán, Corea del Norte y otras potencias de Asia y Eurasia estrecharon vínculos en un encuentro histórico que se llevó a cabo en medio de crecientes tensiones diplomáticas internacionales, enviando un contundente mensaje a Occidente, particularmente a Europa y Estados Unidos.

Este mensaje tuvo un impacto inmediato y comenzó a generar reacciones que agitan aún más el escenario geopolítico global.

La cumbre de la OCSh

La cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) se convirtió en el epicentro de esta demostración histórica de unidad. La convocatoria inició el 31 de agosto en Tianjin, China, con la cumbre donde participaron los jefes de Estado de los 10 países miembros: China, Rusia, India, Irán, Pakistán, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán. Además, asistieron 20 líderes de países socios y observadores, incluyendo Turquía, Armenia, Azerbaiyán y Serbia.

Foto oficial de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shangháii 2025

Uno de los aspectos más destacados fue la presencia del presidente ruso, Vladímir Putin, quien lejos del aislamiento que algunos líderes occidentales intentaron imponerle, apareció más fuerte que nunca. Varios mandatarios se mostraron emocionados al saludarlo, haciendo fila para estrechar su mano, y se evidenció un gran aprecio de líderes de potencias militares asiáticas como China e India.

Fortalecimiento de la cooperación Asia-Rusia

Días antes, el gobierno estadounidense había mostrado desdén hacia India, imponiendo sanciones y aranceles arbitrarios. Sin embargo, Narendra Modi, presidente de India, lejos de amedrentarse, ratificó su posición actual, y se mostró satisfecho de compartir el encuentro con sus socios asiáticos, así como también destacando en varios mensajes su relación fraternal con Putin.

El hermanamiento alcanzó un nivel histórico con la firma de un pacto de socios que reemplaza la rivalidad, particularmente entre China e India, países que durante años no tuvieron vuelos directos ni expedición de visas.

El acuerdo también incluye el fortalecimiento de la cooperación estratégica y acciones conjuntas, así como el uso de monedas nacionales en el comercio, reduciendo la dependencia del dólar estadounidense.

Además, se acordó un régimen sin visas entre China, Rusia e India y se anunció la creación de un nuevo banco de desarrollo, reforzando la intención de promover un multilateralismo financiero global, en línea con las iniciativas del BRICS.

Desde este encuentro, también se hizo llamado para promover una nueva «gobernanza global», refrendando su desacuerdo con la imposición de un mundo unipolar, como se intenta propiciar desde países occidentales.

Apoyo a Irán y Bielorrusia

El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, y el presidente de Bielorrusia, Aleksandr Lukashenko, también participaron y firmaron la declaración conjunta condenando las agresiones cometidas por el régimen de Israel y Estados Unidos contra Irán.

Destacó igualmente el anuncio de la construcción de un gasoducto ruso-chino, el más grande de su tipo, que atravesará Mongolia y permitirá a Rusia suministrar grandes volúmenes de gas a China, minando los esfuerzos europeos por limitar el suministro energético ruso.

Mensajes históricos y militares

Los discursos de varios mandatarios, incluido Xi Jinping, anfitrión de la cumbre, llamaron a Occidente a no imponer su visión distorsionada de la historia, en particular sobre la Segunda Guerra Mundial. Se recordó que las principales víctimas de la guerra fueron rusos y chinos, y se hizo un llamado a combatir el nazismo y otras formas de extremismo, respaldando implícitamente la “desnazificación” impulsada por Rusia en Ucrania.

La relevancia del encuentro quedó reflejada en que Putin dedicó cuatro días de su agenda a la visita, culminando este 2 de septiembre con un histórico desfile militar en conmemoración de la victoria contra el fascismo.

Participaron más de 10.000 tropas, 100 aviones y cientos de equipos terrestres, con Vladimir Putin, Xi Jinping y Kim Jong-un en primera fila, ratificando una alianza que desafía abiertamente las advertencias europeas hacia Rusia.

A pesar de la contundente muestra de poder militar, el evento cerró con un llamado a la paz, liberando a miles de palomas blancas, en un notorio acto simbólico.

Reacciones internacionales

El desfile y la cercanía entre los tres mandatarios provocaron un impacto notable en Estados Unidos. Donald Trump emitió un mensaje en un tono un tanto irónico, felicitando a Xi Jinping y al “maravilloso pueblo de China”, y enviando sus «más cordiales saludos a Vladímir Putin y Kim Jong-un, mientras conspiran contra los Estados Unidos de América», señaló textualmente; reconociendo además la importancia política del acto y el subrepticio desafío a la OTAN.

Mientras la administración estadounidense sigue amenazando con aranceles e imposiciones, y la OTAN se prepara para una reunión clave este jueves, los países asiáticos y Rusia fortalecen sus lazos históricos, y afinan estrategias para responder a las condiciones actuales, en el plano económico, político y, si fuese necesario, militar.







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