El 6 de abril de 2026, la nave espacial Orión, denominada Integrity, realizó un sobrevuelo cercano a la Luna como parte de la misión Artemis II de la NASA. Se trata del primer vuelo tripulado de este programa y del regreso de astronautas a las inmediaciones lunares por primera vez desde 1972, tras la misión Apollo 17.
A bordo viajaron los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, quienes llevaron a cabo observaciones directas de la superficie lunar desde una perspectiva humana, algo que no ocurría desde hace más de cinco décadas.
Un sobrevuelo sin órbita, pero con alto valor científico
El momento central de la misión ocurrió durante el sexto día de vuelo, cuando la nave ejecutó un flyby, es decir, un paso cercano sin entrar en órbita lunar. Esta maniobra permitió capturar imágenes inéditas y realizar estudios detallados de la geología del satélite natural.
Durante varias horas, la tripulación analizó cerca de 30 formaciones, incluyendo cráteres, flujos de lava y fracturas. Entre los puntos de interés destacaron las cuencas Orientale y Hertzsprung, reconocidas por su tamaño y características geológicas.
Hello, Moon. It’s great to be back.
Here’s a taste of what the Artemis II astronauts photographed during their flight around the Moon. Check out more photos from the mission: https://t.co/rzM1P0QbOl pic.twitter.com/6jWINHkDLh
— NASA (@NASA) April 7, 2026
Momentos clave del paso lunar
El sobrevuelo incluyó varios hitos relevantes en términos científicos y operativos:
- La nave entró en la influencia gravitacional de la Luna durante la madrugada, cambiando su trayectoria bajo el dominio del satélite.
- Más tarde, la tripulación superó el récord histórico de distancia humana respecto a la Tierra, establecido en 1970.
- Se registró un periodo prolongado de observación lunar, en el que se documentaron diferencias de color, brillo y textura en la superficie.
- Durante el paso por el lado oculto de la Luna, se produjo una interrupción planificada de comunicaciones, mientras los astronautas realizaban observaciones directas.
- En ese mismo tramo se capturó una imagen del fenómeno conocido como “Earthset”, con la Tierra ocultándose tras el horizonte lunar.
- Posteriormente, al restablecerse la señal, se observó el “Earthrise”, cuando el planeta volvió a aparecer en el horizonte.
La aproximación más cercana se dio a unos 6,545 kilómetros de la superficie lunar.
Un eclipse solar único observado desde el espacio
Uno de los eventos más destacados fue un eclipse solar total visible únicamente desde la nave. Este fenómeno ocurrió cuando la Luna se alineó completamente entre el Sol y Orión, bloqueando la luz solar durante cerca de una hora.
Durante este periodo, la tripulación logró observar la corona solar y registrar destellos provocados por impactos de meteoroides en la superficie lunar. Estas observaciones no fueron visibles desde la Tierra, por lo que constituyen un registro inédito para la investigación científica.
Ready… set… Earth! 🌎
As Artemis II flew around the far side of the Moon, the crew captured a new view of home. These images show Earthset, when Earth dips below the lunar horizon. Parts of Australia & Oceania are visible, while the dark side of Earth is experiencing nighttime. pic.twitter.com/gVgFwFQPgZ— NASA Earth (@NASAEarth) April 7, 2026
Imágenes inéditas de la Luna y el eclipse
La misión ha generado una serie de fotografías relevantes, entre ellas la imagen del “Earthset” con el cráter Ohm en primer plano, así como distintas tomas del eclipse solar en sus diversas fases.
También se obtuvieron vistas del lado lejano de la Luna y fotografías nocturnas. Además, los astronautas propusieron nombres para dos cráteres observados, solicitudes que serán evaluadas por la Unión Astronómica Internacional.
Regreso a la Tierra en curso
Tras completar el sobrevuelo, la nave inició su trayectoria de regreso. Para el 7 de abril, se tenía previsto que Orión abandonara la influencia gravitacional lunar, mientras los datos recopilados comenzaron a ser enviados para su análisis.
De acuerdo con los reportes oficiales, todos los sistemas funcionan conforme a lo previsto. La misión tiene una duración aproximada de diez días y concluirá con el amerizaje en el Océano Pacífico el 10 de abril de 2026.
Este avance forma parte del programa Artemis, cuyo objetivo es establecer una presencia sostenida en la Luna como paso previo a futuras misiones tripuladas hacia Marte.















