Autoridades federales confirmaron la identificación de tres cuerpos localizados en una fosa clandestina en el sur de Sinaloa. Las víctimas corresponden a mineros reportados como desaparecidos tras un hecho violento ocurrido en una zona de explotación minera del municipio de Concordia, a finales de enero de 2026.
El hallazgo representa el primer avance concreto en la localización de los trabajadores privados de la libertad, en un caso que ha generado preocupación entre comunidades mineras y familiares en distintos estados del país.
Privación de la libertad en un campamento minero
Los hechos se remontan al 23 de enero de 2026, cuando un grupo armado irrumpió en el campamento minero La Clementina, ubicado en la comunidad de Pánuco, en Concordia. Entre las 7:00 y 7:30 de la mañana, los agresores se llevaron a 10 trabajadores, entre ingenieros, geólogos y personal de seguridad.
Las víctimas laboraban en un proyecto de extracción de plata, oro, plomo y zinc, vinculado a una empresa canadiense, ya fuera de manera directa o mediante una constructora subcontratada. Los trabajadores eran originarios de Sonora, Zacatecas, Chihuahua y Guerrero, con edades que iban de los 30 a los 65 años.
No se registraron exigencias de rescate ni comunicación posterior con las familias, por lo que el caso fue clasificado inicialmente como desaparición cometida por particulares. La denuncia formal se presentó el 24 de enero, lo que activó los protocolos de búsqueda.
Líneas de investigación y posibles móviles
Las investigaciones apuntan a la posible participación de una célula criminal con presencia en la región. Entre las hipótesis consideradas se encuentran extorsión, control territorial o incluso una confusión con grupos rivales.
De acuerdo con información recabada, al menos uno de los ingenieros había recibido amenazas previas en abril de 2025 para abandonar la zona.
Detenciones y localización de la fosa clandestina
A finales de enero, la Fiscalía General de la República (FGR) atrajo el caso por su posible vínculo con delincuencia organizada. Entre el 3 y 4 de febrero, operativos conjuntos permitieron la detención de cuatro personas en Concordia y Mazatlán.
Durante cateos en cinco domicilios se aseguraron armas, municiones, teléfonos celulares, una computadora e identificaciones personales, así como algunas pertenencias de los mineros desaparecidos. Los detenidos quedaron a disposición del Ministerio Público Federal.
Las indagatorias derivadas de estos arrestos condujeron, el 6 de febrero, a la localización de una fosa clandestina en la sindicatura de El Verde, donde se encontraron siete cuerpos y restos humanos, con apoyo de colectivos de búsqueda.
Identificación de las primeras víctimas
Ayer 8 de febrero, pruebas genéticas confirmaron la identidad de tres de los cuerpos recuperados. Las víctimas identificadas son:
José Ángel Hernández Vélez, de 37 años, ingeniero originario de Zacatecas.
José Manuel Castañeda Hernández, de 35 años, geólogo originario de Guerrero.
Ignacio Aurelio Salazar Flores, de 40 años, ingeniero originario de Sombrerete, Zacatecas.

Las identificaciones fueron confirmadas por familiares. Autoridades y figuras públicas expresaron condolencias, mientras que los cuatro cuerpos restantes continúan en proceso de identificación oficial.
Hasta el 9 de febrero de 2026, siete de los 10 mineros continúan desaparecidos. Las labores de búsqueda involucran a más de mil elementos de seguridad y están a cargo de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO).













