Un intento de notificación administrativa al director general de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Marx Arriaga Navarro, derivó en una confrontación pública y en señalamientos de corrupción al interior de la dependencia federal.
El episodio ocurrió el 13 de febrero de 2026 en oficinas centrales de la SEP en la Ciudad de México y abrió un nuevo frente de tensión en torno al proyecto educativo vigente.
La diligencia administrativa y la reacción del funcionario
Este viernes, personal de la Unidad de Asuntos Jurídicos y del Órgano Interno de Control acudió a notificar a Arriaga un cambio en la modalidad de su puesto, que pasaría a ser de libre designación a partir del 15 de febrero.
En el lugar también estuvieron presentes elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana capitalina. Según la SEP, se trató de un procedimiento administrativo ordinario y no de un desalojo forzado.
Arriaga grabó el momento y lo difundió en redes sociales. En el video cuestionó quién ordenó la diligencia y mencionó directamente al titular de la SEP, Mario Delgado, así como a la subsecretaria de Educación Básica, Noemí Juárez Pérez.
El funcionario rechazó abandonar su oficina sin una notificación formal de despido conforme a la legislación laboral y convocó a una conferencia de prensa para denunciar lo que calificó como actos de intimidación.
Señalamientos sobre libros de texto y presiones internas
Durante su mensaje vespertino, Arriaga aseguró que su remoción estaría relacionada con su negativa a modificar los Libros de Texto Gratuitos elaborados bajo el modelo de la Nueva Escuela Mexicana.
Sostuvo que recibió oficios solicitando cambios sin sustento académico o pedagógico suficiente y afirmó que no avalaría alteraciones que, en su opinión, contravinieran el proyecto educativo impulsado en el sexenio anterior.
También advirtió sobre la posibilidad de que, en el futuro, la elaboración de contenidos pudiera abrirse a editoriales privadas, lo que —según su postura— representaría un retroceso en el esquema actual.
Acusaciones de corrupción y llamado a “refundar” la SEP
Arriaga calificó a la SEP como una institución con prácticas de nepotismo y amiguismo, y denunció retrasos salariales y problemas administrativos que, dijo, afectan a docentes en distintos estados del país.
En ese contexto, planteó la necesidad de una “refundación” institucional y convocó a sectores del magisterio a organizarse frente a lo que describió como influencias internas contrarias al proyecto educativo que defiende.
Afirmó que su permanencia en el cargo no responde a un interés personal, sino a principios políticos e ideológicos, y reiteró que no dejará el puesto hasta recibir un documento formal de separación.
Postura oficial y panorama abierto
La SEP negó el uso de violencia y sostuvo que el procedimiento se desarrolló conforme a la normatividad. Indicó que la plaza quedaría disponible para un nuevo titular, sin detallar las razones específicas del ajuste.
Hasta el momento, ni Mario Delgado ni Noemí Juárez han emitido posicionamientos públicos directos sobre las acusaciones formuladas.
El caso ha generado reacciones divididas en redes sociales y expone tensiones internas en torno a la conducción de la política educativa federal. La situación permanece abierta y podría derivar en nuevos posicionamientos o acciones administrativas en los próximos días.













