El heredero recientemente destronado de la corona británica Andrew Mountbatten-Windsor, de 66 años, fue detenido este jueves en Wood Farm, dentro de la finca de Sandringham. La acción fue ejecutada por la Policía del Valle del Támesis en las primeras horas del día.
La detención responde a sospechas de mala conducta en un cargo público. En específico, se investiga el presunto intercambio de documentos confidenciales del gobierno británico con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein, fallecido en 2019.
Las autoridades precisaron que el arresto no está vinculado a acusaciones de abuso sexual, sino exclusivamente a un posible uso indebido de información oficial.
La relación con Epstein y los antecedentes
Entre 2001 y 2011, Mountbatten-Windsor se desempeñó como representante especial del Reino Unido para comercio e inversión internacional. Durante ese periodo mantuvo contacto con Epstein, entonces influyente en círculos financieros internacionales.
En noviembre de 2019, concedió una entrevista televisiva en la que negó irregularidades en su relación con el financiero. Afirmó no recordar encuentros específicos con personas vinculadas a las acusaciones contra Epstein y sostuvo que desconocía cualquier actividad ilícita.
En 2022, tras la presión pública derivada del caso, perdió sus títulos reales y afiliaciones militares, en una decisión que marcó el distanciamiento formal de la monarquía.
Correos electrónicos y apertura de investigación
El caso tomó nuevo impulso en enero de 2026, cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos divulgó archivos adicionales relacionados con Epstein. Entre el material aparecieron correos electrónicos que sugerirían el envío de informes confidenciales sobre visitas comerciales a Asia del Sur en 2010.
Los mensajes habrían sido remitidos a través de un asistente. No obstante, su autenticidad como comunicaciones directas de Mountbatten-Windsor no ha sido confirmada de manera independiente.
El 11 de febrero se abrió una investigación formal en el Reino Unido por sospechas de mala conducta en cargo público, centrada en un posible abuso de poder durante su función como enviado comercial.
Reacciones oficiales
Tras la detención, el rey Carlos III emitió un breve comunicado señalando que “la ley debe seguir su curso” y que no haría más comentarios mientras continúe el proceso.
Por su parte, la familia de Virginia Giuffre, víctima de Epstein y Trump, calificó el arresto como un primer paso hacia la rendición de cuentas en el entramado vinculado a Epstein.
Mountbatten-Windsor ha negado de forma reiterada todas las acusaciones en su contra.
Las autoridades continúan revisando documentación y comunicaciones electrónicas para determinar si existió una vulneración a la confidencialidad gubernamental o un beneficio indebido derivado de su cargo. El proceso se mantiene en fase de investigación.













