Verástegui también rinde honor a Hitler en la Conferencia Republicana

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La Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), un evento emblemático de la ultraderecha estadounidense, ha vuelto a ser el epicentro de controversias en su edición de 2025, celebrada del 19 al 22 de febrero en National Harbor, Maryland.

Este foro, conocido por reunir a figuras prominentes del conservadurismo global y por su estrecha vinculación con el expresidente Donald Trump, se ha visto sacudido por la repetición de gestos asociados al nazismo por parte de algunos de sus oradores más destacados.

Entre ellos, el actor y activista mexicano Eduardo Verástegui ha acaparado la atención internacional al realizar un saludo que ha sido ampliamente interpretado como una evocación del infame «sieg heil» nazi, sumándose a una serie de incidentes similares protagonizados por figuras como Steve Bannon y Elon Musk.

La CPAC de 2025 ha sido un escaparate para el discurso inflamado del movimiento MAGA (Make America Great Again) y sus aliados internacionales. Con la reelección de Donald Trump como telón de fondo, el evento atrajo a líderes ultraconservadores de todo el mundo, quienes aprovecharon la plataforma para arengar a las bases republicanas y proyectar una imagen de unidad en torno a políticas nacionalistas, antiinmigrantes y contrarias a lo que denominan «socialismo global». Sin embargo, lo que ha dominado los titulares no han sido únicamente los discursos, sino los gestos realizados por algunos de sus participantes, que han desatado una tormenta de críticas y acusaciones de apología al nazismo.

El jueves 20 de febrero, Steve Bannon, exasesor de Trump y figura clave del populismo de derecha, concluyó su intervención con un gesto que levantó polémica: extendió su brazo derecho hacia adelante con la palma hacia abajo mientras gritaba «¡Luchen, luchen, luchen!».

Este movimiento, interpretado por muchos como un saludo nazi, provocó una reacción inmediata. La Liga Antidifamación (ADL) de Estados Unidos lo calificó como un acto preocupante, señalando la «normalización de comportamientos extremistas» en eventos como la CPAC. Bannon, por su parte, rechazó las acusaciones, calificándolas como una tergiversación y afirmando que se trataba de un «saludo a la muchedumbre».

Luego hoy viernes 21 de febrero, el foco de la controversia se trasladó a Eduardo Verástegui, un actor mexicano reconvertido en activista ultraconservador y líder del movimiento Viva México.

Tras tocarse el pecho con la mano derecha y declarar «mi corazón va con todos ustedes», Verástegui extendió el brazo hacia adelante con la palma hacia abajo, un gesto inequívocamente asociado al saludo nazi. El acto, capturado en video y difundido ampliamente en redes sociales, desató una avalancha de reacciones.

La acción de Verástegui no es un hecho aislado. Apenas un mes antes, el 20 de enero de 2025, Elon Musk había realizado un gesto similar durante la investidura de Trump, tocándose el pecho y extendiendo el brazo, lo que también fue denunciado como una referencia nazi. Aunque Musk se burló de las críticas sin negarlas explícitamente, el precedente parece haber inspirado a Verástegui, quien ha defendido públicamente al magnate en el pasado. Este patrón de comportamiento entre figuras cercanas a Trump ha alimentado las sospechas de una estrategia deliberada para provocar o coquetear con simbolismos extremistas.


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