VERDADES MENTIROSAS… EL EXTRAVÍO DEL AMOR

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Odio esta época, me dan ganas de vomitar»,

la falta de respeto, La falsedad y la

importancia desmedida del dinero.

           ALAIN DELON

La derrota del amor es la victoria del capitalismo salvaje, nunca hubo otra palabra ni otra fe, tan buscada, tan anhelada, tan promovida, tan necesaria y tan mayoritaria en boca de la humanidad:amor, palabra tan abundante que se hizo imposible; el amor como símbolo conceptual  del espíritu humano ha sido derrotado, el principio humanitario de amar al prójimo como a ti mismo ha sido fragmentado, diluido, torcido, sólo ha quedado el “ti mismo”, la semilla narcisista de la feroz competencia en la que el triunfo final es la acumulación de capital.

De entre todos los colapsos que han implotado en la actual bacanal de nuestra historia, colapsos  geopolíticos, económicos, humanitarios, militares, morales, hay uno que es el colapso original, creador del gran caos e imprescindible para que el mundo se haya convertido en lo que es hoy, el colapso del espíritu humano, el impersonal universal que nos hace la misma especie humana, el componente esencial de nuestra naturaleza, el lugar que resguarda  el material de nuestras emociones, nuestras pasiones, nuestra creatividad y nuestros miedos.

En el escenario del caos moral, político y humano; el Dios Dinero se levanta victorioso, las estructuras invisibles que nos ataban las unas con los otros, han sido rotas, todo es una relación de negocios.

Con razón Alain Delon terminó echando pestes de la vida en este mundo, había vivido un mundo de revelaciones, de rebeliones, de reconstrucciones, el mundo de la esperanza, de la postguerra de la dicotomía entre capitalismo y comunismo y en ambos lados se hablaba de esperanza, de un futuro promisorio para la humanidad, pero la religión del Dios capital, no tiene tal cosa en sus catecismos

Todas las religiones, las ideologías, de hecho, toda iniciativa humana ha sido penetrada, raptada y colonizada por los dogmas del credo del dinero, una fe parasitaria que ha inundado el resto de las creencias; la vida y la muerte, la guerra y la paz es cuestión de negociación y dinero, ni siquiera oro, puro papel impreso para sostener con artificios un imperio; la primera y gran víctima de el credo dominante es el espíritu humano y uno de sus motores más potentes; el amor.

Unos humanos no se reconocen en otros cuando el sentido de la vida es la acumulación de capital; el amor a ti mismo como el eje narcisista de la competencia feroz; ¿Cómo encontrar al espíritu perdido? será sin duda el santo grial que habría de rescatarnos de la nueva barbarie, la nihilista fe en el capital.

Ese es el caballo de Troya del culto dominante, dotar a la vida de un sentido existencial, si el nacimiento, siempre aleatorio, no tiene un propósito definido, el dinero sustituye esa carencia, así es que la primera condición para una existencia saludable es tener dinero, para una sobrevivencia digna es tener dinero y entre más mejor, es lo único que nunca sobra.

Es un culto escondido entre todos los cultos, un credo que se practica en todas las iglesias y en todos los canones, un objetivo por el que se vale casi todo.

Muy aparte de la amargura que implican las palabras de un “triunfador” como Alain Delon, creo que en el fondo sabemos bien a que se refiere y es que al colapso de nuestro espíritu sigue el de nuestra humanidad entera, la nihilista religión de la acumulación de capital, requiere de nuestra deshumanización absoluta, parece que va en camino.


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