Reunión Con Horacio Duarte: Saray Benítez Se Consolida Como Operadora Política En El Valle De Toluca Mientras Alejandra Castro ¿Evalúa Su Futuro?

Publicada: Autor:

La reunión sostenida este día entre el secretario general de Gobierno del Estado de México, Horacio Duarte Olivares, y las alcaldesas Saray Benítez Espinoza, de Mexicaltzingo, y Alejandra Castro Nava, de San Antonio La Isla, envió señales claras sobre la recomposición de alianzas territoriales en la zona metropolitana del Valle de Toluca y, particularmente, sobre el peso político que la primera de ellas ha adquirido en el engranaje de la Cuarta Transformación en la entidad.

El encuentro, que ambas ediles calificaron como productivo, se da en un contexto de reacomodos partidistas y de definición de rutas rumbo a las elecciones intermedias de 2027, donde la correlación de fuerzas en municipios tradicionalmente priistas será puesta a prueba.

Saray Benítez: congruencia política y posicionamiento estratégico

La alcaldesa de Mexicaltzingo, quien en octubre de 2025 formalizó su renuncia al PRI para sumarse a Morena, ha logrado en pocos meses lo que para muchos políticos resulta esquivo: traducir una decisión de ruptura en capital político tangible. Su publicación en redes sociales tras la reunión no fue un mero reporte de actividades; constituyó una declaración de principios alineada con el discurso del gobierno estatal y un posicionamiento público junto a uno de los operadores políticos más cercanos a la gobernadora Delfina Gómez Álvarez.

«La transformación del Estado de México exige voluntad política, colaboración territorial y la suma de esfuerzos permanentes», escribió Benítez. La frase, cuidadosamente calibrada, tiene destinatarios múltiples: hacia el gobierno estatal, refrenda lealtad y disposición a seguir directrices; hacia sus colegas municipales, envía el mensaje de que la vía para acceder a recursos y capacidad de gestión pasa por la alineación con el proyecto de la maestra Delfina; hacia el priismo que la ha criticado, es una constatación de que su apuesta le ha redituado espacios de interlocución directa con el poder estatal.

En Mexicaltzingo, Saray ha enfrentado críticas que en el ámbito político local suelen calificarse como «dolor priista»: señalamientos mal intencionados sobre su gestión, cuestionamientos a su legitimidad y ataques provenientes de quienes vieron en su salida una deserción imperdonable. Sin embargo, su permanencia en el cargo, su capacidad para mantener comunicación con el gobierno estatal y su inclusión en reuniones de alto nivel con Duarte Olivares indican que, más allá de los costos mediáticos, su decisión le ha permitido posicionarse como una interlocutora válida en la zona.

La incógnita Alejandra Castro: ¿seguirá los pasos de Saray?

La presencia de la alcaldesa de San Antonio La Isla en la misma reunión plantea una pregunta inevitable: ¿Alejandra Castro Nava evalúa seguir el camino de Saray Benítez hacia Morena?

San Antonio La Isla no es un municipio menor en la geometría política del Valle de Toluca. Su ubicación estratégica, su crecimiento demográfico y su importancia como bastión priista en una zona donde el tricolor ha ido perdiendo presencia lo convierten en un territorio disputado. Castro Nava, emanada del PRI, gobierna un municipio que el partido tricolor necesita conservar como vitrina de que aún mantiene capacidad de retener alcaldías significativas en el área metropolitana.

La reunión con Duarte Olivares, sin embargo, abre un escenario de especulación inevitable. No es habitual que un secretario de Gobierno convoque a una reunión bilateral con alcaldes de oposición sin que exista un mensaje político de fondo. La presencia de Castro junto a Benítez, una tránsfuga reciente del PRI, puede interpretarse como una exploración de terreno: mostrar a la alcaldesa de San Antonio La Isla que el gobierno estatal está dispuesto a trabajar con quienes gobiernan, independientemente de su origen partidista, pero también que las puertas de Morena están abiertas.

La alcaldesa priista enfrenta una decisión compleja. Permanecer en el PRI en un municipio estratégico implica, probablemente, gobernar con menores márgenes de interlocución con el estado, en un contexto donde el partido tricolor ha perdido la mayoría de las posiciones de poder en la entidad. Migrar a Morena, como lo hizo Benítez, significaría sumarse a una lista creciente de ex priistas que han encontrado en el partido guinda un espacio para continuar sus carreras políticas, pero también enfrentar el costo de ser señalada como «oportunista» o «desertora» en su propia tierra.

El PRI en el Valle de Toluca: sangría silenciosa

La situación de Castro Nava no es un caso aislado. La reunión de este día evidencia una tendencia que el priismo mexiquense intenta minimizar pero que resulta innegable: la sangría de cuadros municipales en la zona metropolitana del Valle de Toluca. Morena ha logrado construir, a base de sumar voluntades provenientes de otros partidos y de impulsar perfiles locales, una estructura territorial que en 2027 podría disputar —y ganar— municipios que durante décadas fueron considerados intocables para el tricolor.

La pregunta sobre si Castro seguirá los pasos de Benítez no tiene respuesta en el corto plazo. Lo que sí puede afirmarse es que su presencia en la reunión con Duarte Olivares, junto a una alcaldesa que ya tomó la decisión de cambiar de camiseta, constituye un mensaje político en sí mismo: el gobierno estatal está construyendo puentes con alcaldes de todos los signos partidistas, pero también dejando claro que la lealtad al proyecto de la maestra Delfina puede tener recompensas concretas.

Conclusión: Saray se fortalece, Alejandra evalúa

Para Saray Benítez, la reunión con Horacio Duarte representa la consolidación de un proceso iniciado en octubre pasado. Su renuncia al PRI, lejos de aislarla políticamente, le ha permitido construir una relación directa con el centro del poder estatal y posicionarse como una de las alcaldesas de Morena con mayor capacidad de interlocución en la zona. Su gestión municipal, más allá de los ataques, ha demostrado que es posible mantener gobernabilidad y, al mismo tiempo, jugar en las ligas mayores de la política regional.

Para Alejandra Castro, en cambio, la reunión abre un periodo de definiciones. Su presencia junto a Benítez y Duarte puede leerse como una exploración, un primer acercamiento o, simplemente, una reunión de trabajo entre autoridades. Pero en política, particularmente en la política mexiquense, las casualidades suelen ser menos frecuentes de lo que parecen.

Lo que queda claro es que, a siete meses del inicio formal del proceso electoral de 2027, el tablero en el Valle de Toluca comienza a moverse. Y Saray Benítez, desde Mexicaltzingo, ha logrado colocarse como una pieza con la que habrá que contar.

 







Temas Clave