Javier Garcin/Apocaliptic.com
12 de octubre 2022.- Después de que el gobierno de México realizara una modificación a la política sanitaria relativa a la «pandemia» del Covid-19, removiendo diversas recomendaciones referentes al uso del cubrebocas, la Secretaría de Salud del Estado de México, publicó una serie de pautas, secundando lo instruido a nivel federal.
La dependencia estatal señaló que debido a la notoria disminución en el número de contagios y hospitalizados, deja de ser obligatorio el cubrebocas en espacios abiertos, así como también en lugares cerrados donde se mantenga la sana distancia.
🗞️ #TarjetaInformativa | INFORMA EDOMÉX SOBRE MEDIDAS EN EL USO DE CUBREBOCAS.
👉🏼 En concordancia con lo establecido por el @GobiernoMX en los Lineamientos para la Continuidad Saludable de las Actividades Económicas ante COVID-19.
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— Secretaría de Salud del Estado de México (@SaludEdomex) October 12, 2022
Aunque aclararon que no existe obligatoriedad al respecto, señalaron que sigue siendo recomendable, mantener el uso de cubrebocas en entornos cerrados donde no existe sana distancia, o que carecen de una buena ventilación.
De igual forma recomendaron omitir el uso de cubrebocas, «al tomar bebidas o consumir alimentos y al realizar trabajo físico intenso».
Por medio de un comunicado, la dependencia señaló que en los puestos de trabajo donde se presente «una muy alta exposición a fuentes conocidas o sospechosas de SARS-CoV-2», así como también en el caso de personas trabajadoras del cuidado de la salud, se sigue recomendando usar cubrebocas N95.
Tras el anuncio realizado por el gobierno federal, también múltiples empresas como aerolíneas y establecimientos comerciales, han confirmado de igual forma cambios en su política sanitaria, para dejar de establecer como una obligación la portación del cubrebocas.
Cubrebocas, el debate
Cabe señalar que el tema del cubrebocas, ha sido debatido ampliamente a nivel mundial; países que han tenido un manejo ejemplar de la emergencia sanitaria como el caso de Suecia, nunca lo recomendaron ni implementaron en ninguna fase de la «pandemia», por ejemplo.
A la fecha, una parte importante de la comunidad científica, está alertando también de los graves riesgos que implica, y que no se están tomando en consideración suficiente.
El Instituto Brownstone, realizó una compilación de más de 100 estudios científicos donde se documenta una escasa o nula efectividad, en cuanto a la prevención de la transmisión del virus del Covid-19.
Aparte de este centenar de investigaciones, en el mismo documento también tienen un listado de decenas de publicaciones científicas, donde se da cuenta de múltiples efectos adversos a la salud.
Entre los más graves, destaca el retraso cognitivo y de lenguaje que se está generando en los niños que son forzados a utilizarlo, así como problemas de salud derivados de la deficiente oxigenación, donde se incluyen también afecciones que van desde la migraña y el estrés, hasta casos más graves como intoxicación por dióxido de carbono y hasta muerte.
Por ejemplo, un estudio titulado «Los cubrebocas COVID-19 son un crimen contra la humanidad y un abuso infantil», de Griesz-Brisson, se documentó la forma en la cual la deficiencia de oxígeno, no solo estaba generando graves afectaciones en el sistema cognitivo de los menores, sino también amenazando su desarrollo físico, siendo la oxigenación un elemento fundamental para su desarrollo.
Los peligrosos patógenos bacterianos, detectados también en múltiples estudios realizados en mascarillas, de igual forma generaron que en varios países se alertara acerca de la reutilización y uso prolongado de estos dispositivos; no obstante este es uno de los puntos que tampoco han sido considerados por las autoridades de salud en México.
El problema de la contaminación, con millones de cubrebocas desechados diariamente en varios países, también es otro asunto que está generando amplios debates en la comunidad científica.














