Tejupilco, Edoméx, 27 de junio de 2020.- Aunque el estado de crisis por la pandemia exija máxima seriedad, ejemplo y solidaridad de las autoridades, en Tejupilco el alcalde no renuncia a sus gustos de rico nuevo y su mensaje sobre el COVID-19 se convirtió en una pasarela por demás presuntuosa y humillante para los miles de tejupilquenses que se tienen que quedar en casa y “padecen las de Caín” para llevar comida a sus hogares.
En opulencia manifiesta, el presidente municipal Anthony Domínguez Vargas se dijo “preocupado” por el número de contagios de COVID-19 en el municipio, pero durante su mensaje se mostró más afanoso en elogiar el hermoso y costoso caballo que montaba, que en comunicar los pormenores de la pandemia en Tejupilco.
Muy unfano de su gusto por la charrería y de su sueño por construir un lienzo charro en Tejupilco, Anthony Domínguez Vargas dio los datos oficiales de contagios en la demarcación, pero insistió en que son cientos más los contagiados que no figuran en esos registros.
Al final de su mensaje, el edil sureño habló de su sueño por construir un lienzo charro en Tejupilco, pero con el dinero del pueblo (aunque él bien podría edificarlo con recursos propios).
En un momento en que la inversión del dinero público debe ser más cuidadosa que nunca y enfocarse a la recuperación económica que impacte directamente a los hogares más necesitados, Anthony Domínguez Vargas prácticamente anunció que impondrá un lienzo charro como la magna obra pública de su administración argumentando un seguro impacto turístico, lo cual desde cualquier análisis no es viable y sólo existe en los sueños del opulento presidente municipal de Tejupilco.













