Por Hugo A. Sánchez Martínez/Apocaliptic.com
Netflix se ha caracterizado por traer a nuestras pantallas historias que nos hacen llorar, temer, pero sobre todo reír, y más ahora que estamos frente a una gran incertidumbre y con deseos de olvidar lo que pasa a nuestro alrededor, y eso es lo que «Historia de un Crímen: La Búsqueda» hace en el espectador: Darnos risa, pero cuestiona.
Si bien la miniserie de seis capítulos nos prometía un drama completo sobre uno de los casos más «importantes» en la última década de nuestro país, terminó siendo todo lo contrario, algo que nadie esperó y a muchos logró decepcionar, una farsa sobre un suceso que en su momento ocasionó incertidumbre y dudas.
Paulette, una niña de cuatro años con discapacidad motriz y del habla que se perdió en un fraccionamiento de Interlomas en Huixquilucan en el 2010 y qué, días después fue encontrada muerta bajo su cama. Un caso que involucró a demasiados personajes de la política mexiquense en ese entonces y que Netflix se encargó de denotar lo que hace diez años fue este caso para gran parte de la población mexicana: Una burla.
La serie protagonizada por Dario Yazbek -quién le dio vida a Julián en La Casa de las Flores- interpretando de manera satírica a quién fuera Procurador de Justicia del Edoméx en ese entonces, Alberto Bazbaz es de los principales personajes a destacar, ya que de acuerdo a la serie, este Procurador (a pesar de su ineptitud ante el caso Paulette), es de los que realmente insistió en dar con algún responsable por la muerte de la niña que supuestamente «les sembraron».
Sin embargo, ante la presión de las autoridades del en ese entonces Gobernador Peña Nieto, el Secretario Miranda Nava para darle carpetazo al caso, y a un presidente municipal de Huixquilucan (ahora gobernador del Edoméx) presionando para tener resultados eficaces, vemos a un Bazbaz contra las cuerdas, haciendo al final lo que mejor pudo: renunciar.
Todo esto que les cuento imagínenlo en un panorama fársico, con la típica actuación del cine mexicano actual, con música incidental que remonta a películas de Cantinflas y Luis Estrada y sobre todo con diálogos y situaciones que no pueden faltar en un buen mexicano. Si bien no es un drama, la serie se burla de un suceso que en todo su contexto fue una burla, un caso que tuvo inconsistencias, inverosímil, dejó en ridículo a las autoridades mexiquenses y limpió de toda culpa a un Gobernador que en un par de años se convertiría en Presidente de México.
Cabe destacar que en la serie hay acusaciones fuertes a quién supo donde estaba el cuerpo de la niña, los nexos de la familia con un exgobernador mexiquense y lo más importante, el como un gobierno puede y tiene el poder ante los medios de comunicación, esto visto a través de una reportera llamada Carolina Tello (Regina Blandón) y TV Centro.
En lo particular, la historia de Carolina en la serie es irrelevante para que como espectador sepamos el paradero de Paulette, sin embargo es interesante que se entienda que dentro de los medios de comunicación, lo que importa es salvar al cliente, a veces sin importar la integridad de tu personal y que como lo menciona uno de los personajes: «Recuerda que yo no llegué hasta aquí por lo que digo, sino por lo que callo».
En resumen, la serie cumple con lo que es, no está cerca de su antecesora al retratar el caso de Luis Donaldo Colosio, sin embargo es una miniserie que hace reflexionar que si como mexicanos nos ofende que una serie sobre la desaparición y muerte de una niña sea plasmada como una sátira, definitivamente aún no podemos vislumbrar la risa, la farsa y el teatro que significa la palabra «justicia» en un estado como lo es el Edoméx y en un país como México, estando al frente el color que sea.















