Toluca, EdoMéx. – La Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) se sumó este miércoles 18 de febrero al Primer Simulacro de Sismo Estado de México–Ciudad de México 2026, ejercicio preventivo coordinado entre ambas entidades con el propósito de evaluar y fortalecer los protocolos de actuación ante fenómenos sísmicos. La participación universitaria involucró a más de 131 mil personas en 26 municipios del estado.
El simulacro se desarrolló bajo la hipótesis de un sismo de 7.2 grados de magnitud, con epicentro localizado a 11 kilómetros al sur de Pinotepa Nacional, Oaxaca, y una profundidad de 12 kilómetros. De acuerdo con el escenario planteado por las autoridades, se registró una aceleración máxima de 60.92 cm/s² en la Ciudad de México, con percepción fuerte en la zona lacustre y de transición, y moderada en la zona de lomas del Valle de México.
Participación por números
De acuerdo con el reporte de la institución, la comunidad universitaria participó de manera ordenada en los espacios con los que cuenta la UAEMéx en 26 municipios del Estado de México. En total, se movilizaron 131 mil 697 personas, de las cuales 119 mil 578 fueron alumnas y alumnos, y 12 mil 119 correspondieron a personal administrativo y académico.
Las actividades de evacuación se realizaron en un tiempo aproximado de tres minutos y medio, cumpliendo con los protocolos establecidos para cada espacio. Posterior al ejercicio, brigadistas e integrantes de las Unidades Internas de Protección Civil de la UAEMéx realizaron revisiones en cada dependencia, sin que se reportaran daños a personas ni a instalaciones universitarias.
Protocolos y cultura de prevención
El ejercicio forma parte de las acciones institucionales orientadas a mantener actualizados los procedimientos de respuesta ante emergencias sísmicas. La UAEMéx cuenta con Unidades Internas de Protección Civil en sus distintos planteles y espacios administrativos, responsables de coordinar la evacuación, el repliegue en caso necesario y la revisión posterior de instalaciones.
La participación en simulacros de alcance metropolitano permite homologar criterios de actuación con otras instancias y evaluar la capacidad de respuesta en contextos coordinados.
¿Por qué esta información es importante para la comunidad universitaria desde la visión de Apocaliptic.com?
Esta nota documenta un ejercicio preventivo que involucró a más de 130 mil personas en decenas de espacios distribuidos en 26 municipios. Para la comunidad universitaria, esta información es relevante por varias razones.
La primera, de orden práctico: conocer que la institución participa en simulacros de esta magnitud y que existen protocolos de actuación evaluados periódicamente permite a estudiantes, académicos y administrativos confiar en que, en caso de un sismo real, existen procedimientos establecidos y personal capacitado para coordinar la respuesta. El tiempo de evacuación reportado —tres minutos y medio— y la revisión posterior de instalaciones son datos concretos que permiten evaluar la preparación institucional.
La segunda, de orden formativo: la cultura de protección civil no se adquiere de manera espontánea, sino que se construye mediante la repetición de ejercicios y la interiorización de rutinas. Que la Universidad dedique recursos y tiempo a coordinar un simulacro de esta escala —con hipótesis, tiempos medidos y evaluación posterior— contribuye a que la comunidad universitaria desarrolle una actitud preventiva que trasciende el espacio institucional y puede aplicarse en otros ámbitos de la vida cotidiana.
La tercera, de orden estructural: la UAEMéx opera en 26 municipios del Estado de México, una entidad con diversas condiciones geológicas y niveles variables de vulnerabilidad sísmica. La realización de simulacros simultáneos en todos estos espacios permite identificar posibles deficiencias en infraestructura, tiempos de respuesta diferenciados según la ubicación o necesidades específicas de ciertos planteles. La información recabada en estos ejercicios —aunque no siempre se haga pública en detalle— es insumo para la toma de decisiones en materia de mantenimiento, adecuación de espacios y asignación de recursos a protección civil.
Finalmente, esta información es relevante porque documenta que la Universidad asume, al menos formalmente, la responsabilidad de proteger a quienes la integran. En un contexto donde los riesgos sísmicos son una constante en el centro y sur del país, contar con una institución que realiza estos ejercicios y reporta sus resultados —aunque sea de manera agregada— constituye un factor de tranquilidad relativa para quienes acuden diariamente a sus instalaciones. La prevención no elimina el riesgo, pero reduce sus consecuencias. Que más de 130 mil personas hayan participado en este simulacro significa que, en caso de un evento real, una parte importante de la comunidad universitaria sabría qué hacer.














