Toluca, EdoMéx. – La Universidad Autónoma del Estado de México entregó constancias de egreso a la generación 2022-2026 de médicos residentes de la Especialidad en Medicina de Rehabilitación. El acto, realizado en instalaciones universitarias, reconoció la conclusión de un programa de formación que combina atención clínica, investigación y trabajo en espacios hospitalarios.
Siete médicos residentes adscritos al Centro de Rehabilitación y Educación Especial Toluca y al Hospital Regional del ISSSTE en Toluca completaron el programa. Desde 1991, la especialidad ha formado a 145 profesionales en esta área, de acuerdo con información proporcionada durante la ceremonia.
Presencia institucional
En el presídium estuvieron Mariana Ortiz Reynoso, secretaria de Vinculación, Extensión y Promoción de la Empleabilidad, en representación de la rectora Martha Patricia Zarza Delgado; Hugo Mendieta Zerón, director de la Facultad de Medicina; la egresada Elvira Sánchez, así como representantes de la Secretaría de Salud del Estado de México, el Instituto de Salud del Estado de México y el Sistema DIF estatal.
Se entregó también un reconocimiento a las profesoras titulares de la especialidad, Asenet Córdoba Méndez y Karen Yasmín Vargas Nava, por su labor en la formación de los residentes.
El papel de la rehabilitación
Durante el evento, Ortiz Reynoso señaló que la formación de especialistas en rehabilitación responde a necesidades concretas del sistema de salud. Mencionó el envejecimiento poblacional, las secuelas de enfermedades crónicas y las lesiones traumáticas como factores que incrementan la demanda de este tipo de atención.
«La calidad de los programas de licenciatura y especialidad responde a las necesidades actuales del sistema de salud», afirmó. Añadió que invertir en especialistas en rehabilitación contribuye a reducir la discapacidad y la dependencia, disminuye costos a largo plazo y favorece la reintegración laboral y social de los pacientes.
Trayectoria de la Facultad de Medicina
La Facultad de Medicina de la UAEMéx cumple 60 años de operación. Durante este periodo, ha formado profesionales en distintas áreas de la salud y ha mantenido programas de especialización que combinan la formación teórica con la práctica en espacios clínicos.
La Especialidad en Medicina de Rehabilitación es uno de esos programas. Su enfoque, según lo expuesto, busca desarrollar competencias para la prevención, diagnóstico y tratamiento de alteraciones funcionales, con énfasis en la atención integral y el trabajo multidisciplinario.
¿Por qué esta información es importante?
Esta información importa por varias razones, aunque ninguna aparezca en titulares grandes.
La primera tiene que ver con la función de la universidad pública en la formación de especialistas médicos. La UAEMéx no solo forma licenciaturas; también opera programas de posgrado que requieren infraestructura hospitalaria, profesores con perfiles específicos y convenios con instituciones de salud. Que siete médicos hayan concluido su residencia significa que hay siete personas más capacitadas para atender problemas que antes quizá no tenían solución en el sistema público.
La segunda razón es el tipo de especialidad de que se trata. La medicina de rehabilitación no es de las que aparecen en series de televisión ni de las que generan consultas privadas lucrativas. Atiende a personas con secuelas de enfermedades, con lesiones que limitan su movilidad, con condiciones que requieren terapias largas y resultados lentos. En un sistema de salud saturado, donde lo urgente suele desplazar lo importante, contar con especialistas formados para atender lo crónico y lo rehabilitador es un alivio para los pacientes y para el propio sistema.
La tercera razón tiene que ver con números. Ciento cuarenta y cinco especialistas formados desde 1991 no es una cifra espectacular. Pero cada uno de ellos ha atendido, a lo largo de su carrera, a cientos de pacientes. En un país donde la discapacidad y las limitaciones funcionales afectan a millones de personas, tener médicos capacitados específicamente para esto es un activo que rara vez se menciona en los informes de gobierno.
Finalmente, esta información importa porque documenta que hay programas académicos que se sostienen en el tiempo. La Especialidad en Medicina de Rehabilitación de la UAEMéx lleva 35 años formando gente. Eso no es común. Muchos programas desaparecen por falta de presupuesto, por cambios administrativos o porque las condiciones del sistema de salud modifican las prioridades. Que éste se mantenga indica que hay, al menos, una decisión institucional de sostenerlo.
Para quien tiene un familiar con secuelas de un infarto, con una lesión medular o con alguna condición que limita su movimiento, saber que existen especialistas formados en la universidad pública y que trabajan en hospitales del estado es una información que puede traducirse en una consulta, un tratamiento o una esperanza concreta. No es poca cosa.













