Tenancingo, EdoMéx. – A 23 kilómetros del centro del municipio, sobre la carretera que conecta con Villa Guerrero, se encuentra el Centro Universitario UAEM Tenancingo. Ahí, desde hace más de dos décadas, se forma a profesionales del turismo, aunque el plan de estudios que se ofrece hoy es distinto al que se impartía en 2003. La Licenciatura en Gestión e Innovación Turística, como se denomina actualmente, es resultado de una reestructuración realizada en 2024 que buscó actualizar los contenidos y responder a lo que el sector turístico demanda en el país.
Alejandra Patricia Ceballos Mejía, coordinadora del programa, explica que la carrera tiene una duración de cuatro años, más un semestre adicional dedicado a estancias profesionales en empresas del ramo. Ese periodo, dice, permite a los estudiantes vincularse directamente con el campo laboral antes de egresar.
Administración, sustentabilidad e idiomas
El plan de estudios incluye materias relacionadas con administración, economía, sustentabilidad, turismo de aventura, hospitalidad, servicio de alimentos y bebidas, y atención al turista. También se contempla una preparación en idiomas, principalmente inglés y francés, que forma parte de la carga académica obligatoria.
Además de las clases en aula, el programa considera prácticas de campo guiadas por docentes especializados. Estas se realizan en distintos estados del país y tienen como propósito que los estudiantes conozcan de primera mano la oferta cultural, natural y turística de México.

Inserción laboral y hotel escuela
Ceballos Mejía señala que los egresados de esta licenciatura se han insertado tanto en el sector público como en el privado. Menciona casos de exalumnos que trabajan en cadenas hoteleras de primer nivel o que ocupan puestos directivos en el ámbito regional, estatal e incluso nacional.
El Centro Universitario UAEM Tenancingo, añade, se encuentra en una zona con actividad turística relevante y cuenta con una planta docente especializada. También opera un hotel escuela, que funciona como espacio de prácticas para los estudiantes.
Oferta educativa en una zona estratégica
La coordinadora del programa describe la licenciatura como una opción para quienes tienen interés por la cultura, los viajes y el conocimiento de otros entornos. Invita a los interesados a conocer más sobre la oferta educativa del centro universitario, que además de esta carrera ofrece otros programas en distintas áreas del conocimiento.
¿Por qué esta información es importante para los jóvenes mexiquenses?
Elegir qué estudiar no es solo una decisión vocacional. También implica considerar dónde hay trabajo, en qué regiones del estado se concentran las oportunidades y qué tipo de formación ofrece realmente herramientas para insertarse en el mercado laboral. Para los jóvenes del Estado de México, especialmente los que viven en el sur y la zona de los volcanes, esta información importa porque documenta la existencia de una carrera con perfil práctico en una región que no siempre aparece en el mapa de la oferta educativa universitaria.
La Licenciatura en Gestión e Innovación Turística del Centro Universitario UAEM Tenancingo no es un programa nuevo, pero su reestructuración reciente indica que hubo un intento por ajustar los contenidos a lo que el sector necesita. Que incluya idiomas obligatorios, prácticas de campo y un semestre de estancias profesionales sugiere que la formación no se limita al aula. Para jóvenes que no pueden costear una universidad privada o mudarse a Toluca, tener una opción pública con estas características en Tenancingo puede significar la posibilidad de estudiar sin salir de la región.
Además, el perfil de egreso apunta a áreas con demanda concreta. Hoteles, empresas de servicios turísticos, dependencias gubernamentales relacionadas con el turismo y proyectos de desarrollo local requieren personal capacitado. Que los egresados estén colocados en cadenas hoteleras o en puestos directivos no es un dato menor en un estado donde el desempleo juvenil y la informalidad son problemas estructurales.
Para quienes viven en municipios con vocación turística —como los del sur del estado, incluyendo Tenancingo, Ixtapan de la Sal, Valle de Bravo o Tequesquináhuac—, formarse en esto puede incluso significar la posibilidad de contribuir al desarrollo económico local sin tener que emigrar. En un país donde gran parte de los jóvenes termina trabajando en algo que no estudió, contar con información clara sobre programas con inserción laboral documentada es una herramienta para tomar decisiones con más elementos.













