Columna AL TANTO… COVID-19 la oleada que viene: entre el optimismo y la realidad  

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José Antonio Ortega

Asediado por una pandemia que no cede, el mundo se estremece. Las cifras de contagios por Covid-19 se disparan. Cerca de medio millón de casos diarios en los últimos días, encienden las alarmas en una Europa que se apresta a recibir la segunda oleada del microscópico asesino silencioso. España y Francia regresan al confinamiento.

En América hay repunte. El coronavirus nunca se fue, resistió la primavera, el verano y permanece amenazante en este otoño. Estados Unidos, Brasil, Argentina, Colombia y México, con el mayor número de muertos y contagios a la alza.  El invierno se avecina y promete ser peor. Los gobiernos pasmados. La gente dejó de creer, perdió el miedo.

El tiempo apremia, advierte ante representantes de los 193 países miembros el Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, al hacer un llamado a la paz global para enfrentar la pandemia, a continuar colaborando en la búsqueda de una vacuna segura, asequible y accesible para todos.

Este 24 de octubre, en el marco celebratorio de su 75 aniversario, el noveno Secretario General de la ONU exhorta a la solidaridad y la cooperación mundial para revertir el cambio climático, pide “hacer las paces con el planeta” porque el clima -al igual que la pandemia- amenaza a la vida misma, a la supervivencia humana.

Conmina también a poner fin al sufrimiento humano generado por la pobreza, las desigualdades, el hambre y el odio. A la búsqueda de un nuevo orden que haga realidad la visión de un mundo mejor para todas las personas, donde deje de prevalecer el bienestar de los menos a costa de los recursos de los más.

Mientras tanto,

En México, con 886 mil 800 contagios y 88 mil 743 decesos y contando, narrativa oficial es optimista “ahora puede que haya más casos, pero tenemos menos defunciones, menos fallecimientos, estamos salvando más vidas”, asegura el inquilino de Palacio Nacional.

Algunos gobiernos estatales actúan con cautela, mantienen sus semáforos de alerta epidemiológica en naranja. Chihuahua, retrocede a color rojo y podrían seguir su ejemplo otras entidades como: Ciudad de México, Estado de México, Durango, Nuevo León, Jalisco y Guanajuato, de continuar el incremento en el número de hospitalizaciones.

En este México nuestro, donde únicamente el estado de Campeche mantiene su semáforo epidemiológico en color verde, la gente ha venido retomando su vida social como si nada ocurriese. Plazas comerciales, restaurantes, bares y cantinas sin sana distancia. Sin los mínimos protocolos sanitarios.

Por lo tanto…

Resulta conveniente y por demás necesario no bajar la guardia. El virus permanece en el cielo en la tierra y en todo lugar: en los centros de culto, iglesias, centros nocturnos, salones de eventos, centros y plazas comerciales,  en parques y jardines. A la espera de un individuo que lo pueda hospedar.

Mantengamos la sana distancia, el uso del cubrebocas, el lavado continuo de manos, la desinfección de espacios y áreas comunes. Son medidas y protocolos sanitarios que nos permitirán mantener la salud y lo más importante salvar nuestra vida. Pero también la de los seres queridos y personas que nos rodean. ¡Ánimo!

 


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