Quién es Lara Duque, el defensor del pueblo desdeñado por el Congreso Mexiquense

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Javier Garcin/Apocaliptic.com

11 de agosto 2021.- El día de ayer se vivió uno de los episodios más deplorables y bochornosos de la LX Legislatura del Estado de México, un atropello a los derechos humanos, y un acto de simulación, para impulsar una candidatura oficialista para el nuevo Ombudsman de la entidad, y remover de forma injustificada al perfil más apto para acceder al cargo.

De manera penosa, el presidente de la comisión de Derechos Humanos de la Legislatura local, Julio Hernández, en colusión directa con la diputada Mónica Álvarez Nemer, abogaron por palomear sin discusiones ni análisis, la terna propuesta por la Junta de Coordinación Política, de aspirantes al cargo de titular de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem).

A pesar de que el mismo diputado Max Correa, les leyera el reglamento, señalando que la función de la comisión, no era palomear solo la propuesta de la Jucopo, sino valorar y en su caso aprobar la iniciativa, su petición fue ignorada por la mayoría de integrantes de la comisión, con excepción de la diputada Juliana Arias, a quien posteriormente también silenciaron (su micrófono) e ignoraron al momento de la votación, simulando así un aval unánime inexistente.

El claro punto de discordia entre quienes cuestionaban la propuesta, era el hecho, de que Antonio Lara Duque, el fundador del Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero, no estaba en esa terna; el perfil que habían respaldado decenas de organizaciones sociales y grupos originarios, la única de las candidaturas que no proviene de la burocracia y que realmente emana del pueblo y la defensa de los derechos humanos. ¿Por qué la tan patética simulación de los diputados mexiquenses? ¿A qué le temen, con Lara Duque al frente de la Codhem?

Quién es Antonio Lara Duque

Hace ya varios años tuve la oportunidad de conocer a Lara Duque, al documentar la resistencia de las comunidades originarias de Lerma y Huixquilucan, contra el proyecto de autopista Toluca-Naucalpan; esa fue la primera vez que pude presenciar personalmente su labor con los pueblos, comunidades y personas vulnerables.

Recorriendo los pueblos de a pie, Lara Duque llegaba con un arma muy importante, y que se volvió no solo la vía para poder liberar a varios opositores indígenas que fueron injustamente detenidos, sino también para poner un alto a las múltiples violaciones a los derechos humanos, que se estaban cometiendo desde diversos ámbitos, incluidos los gubernamentales.

Su arma, no era más que el conocimiento de las leyes, y la determinación para defender las causas más justas y nobles del pueblo, incluidas las de diversas comunidades en resistencia.

Ahí supe también, que ese joven abogado que llegaba directo a las comunidades, para escuchar y participar con elementos importantes para la defensa legal, era también el fundador de uno de los más importantes centros de Derechos Humanos, no solo del Estado de México, sino reconocido también a nivel global, como uno de los más representativos de nuestro país.

Pocas organizaciones resultan con una experiencia tan amplia y cercana con el pueblo y la defensa de las garantías individuales, como el Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero, quien desde hace ya más de una década, ha venido acompañado decenas de casos y luchas sociales en la entidad.

En casos tan difíciles y emblemáticos, como la detención arbitraria de activistas defensores del agua de San Pedro Tlanixco, estuvo también desde muchos atrás, acompañando de cerca el proceso, denunciando internacionalmente las gravísimas inconsistencias, y logrando finalmente una histórica liberación después de más de una década de encierro político injustificado.

Lara Duque, también estuvo ahí, presente, luchando codo a codo con las familias, con los activistas, con los pueblos originarios, desde el primer día de la nueva estrategia de defensa legal, hasta la celebrada liberación del penal de Almoloya, que llegó en medio del júbilo, y que fue festejada por días por un pueblo entero.

Sin un salario, sin tarifas, conducidos por un interés genuino en defender y acompañar los derechos humanos, todo el equipo del Zeferino Ladrillero, ha sido un ejemplo de cómo es posible revertir la injusticia, con una ardua y determinada defensa de los derechos humanos.

Esto, es quizá la diferencia más importante entre Lara Duque y el resto de candidatos; no es un político, no es una gente de la burocracia, las oficinas y la misma corrupción política de siempre, es alguien que en realidad emana de la auténtica lucha social por los derechos, que debería ser la más importante carta de presentación para asumir tan importante función.

Es el único que ha planteado cómo erradicar la tortura policial, cómo luchar para garantizar que se respete el derecho de los pueblos a la consulta previa e informada; quizá precisamente este es el temor de algunos poderosos del Estado de México; quizá esto pareciera no ser noticia, sabiendo como se manejan las cosas en la entidad, lo que sí sorprende un poco, pues termina por descararse, es que el grueso de la bancada de Morena, que supuestamente estaría del lado del pueblo, es solo una farsa que se mantiene supeditada ante la misma mafia política de siempre, a través de oscuros acuerdos, igual de corruptos.


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