Charla con Richard Coleman, el cuarto Soda Stereo, previo al recital acústico en Sala Traffic de Toluca

SILENCIOS ESTEREOFÓNICOS

Por: Felix Morriña

Llamada Argentina-México vía WhatsApp, maravillas de la tecnología que ahorran plata, tiempo y espacio. Del otro lado del auricular, desde la “Ciudad de la furia”, desde Buenos Aires, Argentina, se escucha muy tranquilo, relajado, muy dispuesto a la charla larga, el cantautor y guitarrista argentino de 55 años, Richard Osvaldo Coleman, considerado por muchos críticos, el cuarto miembro del trío rock pop Soda Stereo, como también el hombre de mayor confianza y cercanía con el cantante, compositor, guitarrista y “frontman”, Gustavo Cerati, con quien entabló una entrañable amistad desde temprana edad creativa hasta la muerte, hace cuatro años, de uno de los iconos más importantes del rock de habla hispana.

Richard Coleman viene a México para hacer un selectivo set acústico dentro de una pequeña gira, la cual iniciará en suelo del altiplano mexiquense, en la Sala Traffic de Toluca, la noche del miércoles 26 de septiembre, a partir de las 20 horas. El resto de las fechas de Coleman son: 27 en Pasagüero de la CDMX; el 28 en 19-40 Café de Puebla; el 29 de septiembre en The SamRock de Cuautitlán Izcalli, Estado de México, y concluye el 3 de octubre en el Teatro Vivian Blumenthal de Guadalajara.

De los más de 30 minutos que hablamos en la entrevista, este “Servibar y amigo” tocó inevitablemente la muerte de Cerati por “excesos” y descuidos médicos que pudieron salvarle; la mancuerna creativa que hicieron en la mejor época de Soda Stereo, en específico cuando compusieron a dos manos la exitosa rola ‘Estoy azulado’; el compromiso social del artista para con la sociedad; sus proyectos personales y demás datos de interés para todos los amantes del rock argentino.

He aquí algunas declaraciones del talentoso Richard Coleman de esa larga charla, realizada una amena mañana septembrina, previa a su presentación en la Sala Traffic de Toluca. ¡Que la disruten!

“Sigo muy enojado después de tanto tiempo, porque pudo salvarse. Voy a decir lo que yo sé, lo que viví al lado de Gustavo Cerati en su última etapa de su vida: hubo un exceso de confianza en la salud de parte de Gustavo en esa época en la que sufrió el ACV (Accidente cerebrovascular), porque no se cuidó como debía. ¿Sabés?, tenía la bronca encima con el anuncio de una trombosis, por lo que los viajes terminan destrozándote, los aviones, los viajes en donde la presión arterial y la despresurización te atacan, acaban rápido con la vida de alguien que no se cuidó para ello, como fue el caso de Gustavo. Él tenía que tomarse una medicación para los vuelos y al descuidarse le mataron el metabolismo”.

Coleman toma un respiro para continuar hablando de su mejor amigo y compañero de profesión: “Gustavo trabajó mucho, mucho más allá de los excesos conocidos por todos en el rock (sexo, drogas y rocanrol), porque la verdad no era un santo, pero es que los aviones no son poca cosa en la vida de alguien que debe subir y bajar aviones, porque terminan matándote. Si a eso le sumas el natural estrés de una figura como Gustavo, ¡puuuf!, se acaba todo”.

“Tras la gira ‘Me verás volver’ de Soda Stereo, la cual fue tremenda, muy pesada, Gustavo no descansó, de inmediato se metió al siguiente proyecto solista y eso lo mermó demasiado. No descansó lo suficiente y realizó ‘Fuerza natural’ casi enseguida y luego nos fuimos de gira. La ACV le dio después del último show de la gira en Caracas, Venezuela, pero la mala atención del sector médico de allá no ayudó, no lo supieron atender y eso me sigue teniendo muy enojado. Si le hubiera pasado la ACV en Miami, todavía lo tendríamos aquí. Me duele sobremanera”.

Para cerrar este capítulo de la entrevista con Richard Coleman sobre Gustavo Cerati, el guitarrista enfatizó: “La espera lo mató. La espera entre show y show en la gira del disco ‘Fuerza natural” lo acabó, la espera de tres o dos días entre conciertos no tiene sentido; la pérdida de tiempo, el estrés, la amenaza de trombosis y los excesos fueron determinantes. Y sí che, la espera lo mató”.

Sobre la composición de la rola ‘Estoy azulado’, el virtuoso seis cuerdas dijo: “Realmente no sabría bien si hay una razón por la cual la letra de la canción quedó así, como vos decís, un retruécano lingüístico, o un doble sentido aparentemente fácil y dócil al oído, más bien creo yo que se trata de un recurso musical y lírico. Imaginate cuando escribí eso, lo primero que me salió fue una sonrisa por el logro, me gusta que la gente cuando la escucha le dé en sentido final con lo que desee, con lo que le diga la canción. Es de mis primeras canciones conocidas, continuó la estrella del rock argentino, la cual tiene más de 30 años que la compuse y aún sigue gustando mucho”.

Al abordar el tema del compromiso social, la figura frontal de la otrora banda Fricción, señaló que “hay quienes eligen hacer un relato social o hacer solamente un relato estético, yo soy más bien de estos últimos, digamos, yo dejo que la influencia del contexto social me invada hasta cierto punto, trato de que no se refleje en el producto final, pero de ahí a que sea sólo entretenimiento, o divertimento, como decís vos de algunos artistas (sin mencionarlos, por favor), no, porque quiero otra cosa, yo considero la canción del rock como un elemento cultural expresivo, que va más allá del simple divertimento, porque yo busco otra cosa; pero eso no implica que yo trate de hacer un relejo social, ¡no, no!, porque trato de que la canción tenga mucho más que eso. Digamos que el reflejo de la realidad y del presente, desde mi punto de vista, creo que acorta un poco el vuelo y el viaje de la canción. Uno debe tratar la excelencia siempre en lo que es bueno”.

Richard Coleman estuvo detrás de las producciones de “Ahí vamos” (2006) y “Fuerza natural” (2009) de Gustavo Cerati, como también ha sido parte de los proyectos Los 7 Delfines y Fricción. Esta última banda, Fricción, estuvo conformado, además de Coleman y Cerati, del bajista Christian Basso y el baterista Fernando Samalea, con quienes a mediados de los años 80 del siglo pasado marcaron una pauta a seguir por melómanos exigentes y que gustaban del underground sonoro. Grabaron “Consumación o Consumo” (1986) y “Para terminar” (1988).

Les comparto esta ocasión la rola éxito compuesta entre Gustavo Adrián Cerati y Richard Osvaldo Coleman, ‘Estoy Azulado’, del disco “Nada personal” (1985) de Soda Stereo. ¡Nos vemos el miércoles para brindar en la memoria de Gustavo Cerati!

“Sola, vino a mi ficción/ Sin dudar, a acompañarme/ Signos sin traducción/ Silencio insuperable/ ¿Cuánto habré cambiado?/ ¿Qué se habrá gastado?/ Podría comunicarme/ Pero siento tanto la erosión./ Cerca de su atracción/ Tropiezo con mis manos/ Sufro otra mutación/ Un color azulado./ Algo está ligándome/ Cuando estoy azulado/ Quiero recuperarme a su lado./ A su lado/ A su lado, cambiaría de color/ ¡A tu lado oh, oh, oh!/ A su lado, cambiaría de color/ ¡A su lado oh, oh, oh!/ Porque algo está ligándome/ Cuando estoy a azulado/ Quiero recuperarme./ Estoy azulado/ A su lado/ A su lado/ Estoy”.

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