Comunidad UAEM grita por todos nosotros

Estudiantes no permiten injerencia de personajes como Fermín Carreño y Jaciel Montoya, quienes intentaron desviar los objetivos de la marcha.

Por: Juan Carlos Lara Escobedo/Apocaliptic.com

Toluca, México, 10 de septiembre de 2018.- Aunque los motivos que propiciaron las recientes movilizaciones de la comunidad de la Universidad Autónoma del Estado de México son abominables, el despertar universitario es vital para la actualidad estatal y nacional. Las miles de gargantas de alumnos de la máxima casa de estudios del Estado de México, que este día gritaron por el esclarecimiento del homicidio de su compañera de aula Deni Aurora Hernández Jiménez, estudiante de la Facultad de Humanidades, clamaron en nombre de todos los mexiquenses y también exigieron seguridad para todos.

Lo más importante de este despertar universitario es su naturalidad. Un movimiento al que se sumaron académicos sin intereses políticos y hasta el rector de la UAEM Alfredo Barrera Baca que manifestó su apoyo total a las manifestaciones de los estudiantes e instruyó  que se doblegue la seguridad en las instalaciones de la Autónoma del Estado de México.

En la marcha de este 10 de septiembre los estudiantes de la UAEM dieron muestra de tener claros sus objetivos y de la importancia de que su movimiento no sirva de raja política para intereses personales y hasta mezquinos.

Así quedó de claro cuando Fermín Carreño (titular del Centro de Estudios e Investigaciones en Desarrollo Sustentable) y Jaciel Montoya (coordinador del Centro de Estudios Avanzados de Población) ambos plenamente identificados con un partido político y señalados por querer politizar todo asunto de la UAEM, intentaron participar en la marcha con consignas ejenas al movimiento universitario y recibieron un rotundo NO de los estudiantes, quienes no permitieron que ambos personajes desviaran el espíritu del movimiento orillándolos a retirarse y permitir el natural desarrollo de la marcha.

La importancia de este movimiento universitario, que nos hace recordar al combativo estudiantado de los años 70 del siglo pasado, es su naturalidad, su clara independencia de partidos políticos o intereses personales. La comunidad UAEM fue contundente en sus demandas, pero pacífica en sus acciones. Las consignas hacia las autoridades fueron severas, pero genuinas y válidas.

Los estudiantes exigen justicia para su compañera asesinada y seguridad para todos. Piden que se detenga la ola de violencia contra la comunidad estudiantil. En síntesis, en la voz de los universitarios se escuchó el clamor popular.

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