El metal sinfónico de Therion cumplió, la audiencia toluqueña pasó de noche, como alma en pena

Por: Felix Morriña

Para la comunidad metalera del altiplano mexiquense, la velada del pasado sábado 2 de junio quedó registrada en su memoria, toda vez que el grupo sueco de metal sinfónico tocó por vez primera en tierras toluqueñas, marcando un parteaguas en la historia de conciertos internacionales de este género rockero en específico. Muchos dudábamos que el concierto se llevara a cabo, porque en lo que va del año se han cancelado, por diversos motivos, conciertos o eventos masivos en la capital mexiquense, y uno que podía peligrar era, precisamente, el de Therion.

Muchos conocidos de la capital choricera y de Metepec esperaron hasta el día del concierto en el Salón Rojo del Club Toluca para adquirir sus boletos, por la misma razón, porque dudaban que se llevara a cabo y su experiencia en fraudes los ha hecho mezquinos y llenos de incertidumbre. A final de cuentas, la logística, organización y producción del concierto de la gira de promoción del reciente disco de Therion, “Beloved Antichrist”, sacado al mercado el pasado febrero del 2018, cumplió con las expectativas y convenció al público que llenó tres cuartas partes el recinto.

De todos los conciertos a los que he tenido oportunidad de asistir en el Valle de Toluca en cinco meses del presente año, el de Therion fue peculiar por distintas razones, resulta que el grupo se entregó por completo, hizo gala de su histrionismo, cantó el tiempo pactado y con calidad, sólo se le puede reprochar a la banda nórdica, que la producción escénica no haya estado como en otros foros donde se han presentado, donde sí parece una producción de ópera rock sinfónica. Fue muy básica, con una manta con el nombre del grupo al fondo, sin pantallas de soporte que hicieran lucir a los integrantes, pero eso fue olvidado muy pronto por la raza, porque el sonido cumplió, el sistema de iluminación fue de lo mejor y el repertorio dejó a todos convencidos. ¡Fue un concierto de rock bien hecho y nada más!

La gente es la que me dejó sin conexión con Therion, porque no estaban entregándose como debe a una agrupación de este calibre. Los metaleros que se hicieron presentes no presentaron síntomas de euforia tácita, parecía que no daban crédito a lo que estaban viendo en vivo y en directo, se comportaban como si estuvieran en una graduación con música en vivo en un salón de fiestas (con disfraces seudo medievales), que es lo que parece el Salón Rojo de Toluca. Demasiado comportamiento en un concierto de rock metalero, sinfónico o no, me hace pensar en que además de ser el rock parte de la canasta básica de los mexicanos, sea ya un divertimento sin carácter, sin alma, sin pasión, sin una actitud contestataria. “¡Es sólo rock and roll para divertirse!”.

La raza metalera del altiplano mexiquense parece ser la más comportada dentro del rock en este país, porque no se movían como rockeros, sino como si se fuesen a un recital de opereta con atuendos heavy metaleros, sin un Palacio de Bellas Artes y sin asientos acordes para la ocasión. Muy pocos estaban en sintonía como se acostumbra en los conciertos de Therion y algunos que no pudieron entrar por carencias económicas estaban mucho más prendidos a las afueras del Salón Rojo de Toluca consumiendo discretamente lo que estaba al alcance de sus bolsillos. No lograron ser muchos para practicar el viejo deporte del “portazo” y los de seguridad sólo se dedicaron a mantenerse calmos. ¡No hubo motivos para ejercitar músculos!

Algunos que podían adquirir las caras cervezas, algunos whiskies, rones y demás brebajes dentro del salón, las ingerían como si se tratara de agua para hidratarse sin que hiciera mella en su emotividad. Parecían zombies intelectuales de bajo perfil con disfraces metaleros. Hubo destellos de euforia en algunas canciones, pero nada más. La gente de seguridad se la pasó más tiempo cuidando de los accesos a los baños que evitando conflictos, porque no hubo necesidad, todo se llevó a cabo como fiesta familiar de fin de semana. ¡Upssss!

Por otro lado, consultando a los fieles seguidores de Therion, dijeron a este “Servibar y amigo”, que ya no queda mucho del grupo de la época del disco “Vovin”, sacado al mercado bajo el sello Nuclear Blast en 1998. Para los viejos amantes de la música de Therion, el nuevo disco “Beloved Antichrist” (2018), les parece pan con lo mismo y que da lo mismo escuchar tres rolas que todo el disco. Además, expresaron que no tiene mucho de rock ópera como se ha venido vendiendo por el orbe y que los casi siete años que tardaron en sacar este disco, tras “Les Fleurs Du Mal” (2012), afectaron sobremanera. Incluso este disco con sonido afrancesado los alejó de sus reacios seguidores por buscar otros senderos. El tiempo dirá qué tanto afectaron estas decisiones.

El disco previo de Therion que tiene su sello es “Sitra Ahra” (2010), con lo cual es difícil recuperar la esencia en el tiempo, porque ya están en otra cosa y no a todos les gusta. Algunos más expertos en la materia, comentaron que “Beloved Antichrist” no es nada fácil y que su producción, tanto en estudio como en vivo (dura tres horas y tres minutos, divididos en 46 canciones en tres actos operísticos, imponiéndose las voces y coros), no tiene nada que ver con los viejos discos y conciertos del grupo, no está hecho para el “headbanging” y por esa razón es más para escucharse que para rockear. Pues la banda se quedó en ese viaje, el sábado pasado, pero no cantaron todo el disco nuevo y muchas rolas debían haber sido disfrutadas como antaño. ¡Hubo masivo vacío emotivo!

Para esto seres consultados, ese fue el motivo por el cual no fueron al concierto del sábado 2 de junio en el Salón Rojo de Toluca, pese a vivir en la zona, como también lo caro que resultaba asistir, porque aparte de los más de 700 pesos del boleto, los taxis, las bebidas, los souvenirs oficiales, les hacía gastar más de lo presupuestado y creyeron que no valía la pena.

Por su parte, la banda liderada por el seis cuerdas Christofer Johnsson, se dedicaron a hacer lo que ya saben, sin exigirle de más a su audiencia. Lo intentaron varias veces, como se puede apreciar en el video que este interlocutor grabó y cuya liga está al final de la columna. El grupo se fue con la cartera llena a continuar con su gira, la cual aún abarca Guadalajara, Irapuato, Monterrey y Chihuahua. Antes de Toluca pasaron por la CDMX, Ciudad Obregón, Oaxaca, Puebla y Querétaro, donde también hubo algunos comentarios muy parecidos al de este “Servibar y amigo”. ¡Hasta la próxima!

 

 

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