Delfina al descubierto, Josefina en la ignominia

Columna de Juan carlos Lara Escobedo

Toluca, México, 10 de mayo de 2017.- No se equivocó quien dijo que las campañas político-electorales para lo que más sirven es para conocer-reconocer a los candidatos. Así ha sido en el Estado de México. Al paso de las jornadas proselitistas, incluidos los dos seudodebates  organizados por el IEEM, los propios candidatos se han encargado de manifestar sus realidades. A pesar de sus entrenamientos para hablar en público y sus cursos de actuación, los aspirantes a la gubernatura del Edomex no pueden ocultar su verdad.

Delfina,  al descubierto

Más allá de su desagradable y exagerado estilo de barrio bajo y su tono de “la neeeta caaarnal”, la candidata de MORENA ya mostró su desconocimiento del Estado de México.  En su propuesta jamás va a lo regional. Para ella solo existen los municipios del Valle de México.

A poco más de 20 días de las votaciones Delfina está evidenciada. Invita a elegirla por su origen “pobre” pero no explica por qué se otorgó un bono de casi medio millón de pesos cuando concluyó su mandato como presidenta municipal de Texcoco y desde la política, con recursos públicos, dejó de ser pobre.

Josefina, en la ignominia

En unos cuantos días la campaña de Josefina Vázquez Mota mostró que no tenía ni pies ni cabeza; lanza acusaciones de corrupción y pide el voto para terminar con la inseguridad, pero se olvida que está marcada por los millones de pesos que se le dieron para apoyar a los migrantes mexicanos en USA y nadie sabe en qué los usó. Se le olvida que cuando viaja a California se instala en Beverly Hills y exige trato de reina por parte del Consulado Mexicano en Los Ángeles, obviamente con cargo al erario público de los mexicanos.

Pero lo más grave, Josefina se olvida que la ola de violencia criminal que azota a México se inició con el PAN en la Presidencia de la República. Se le olvida que ella fue parte del gobierno que llevó a México a una guerra que ha dejado miles y miles de muertos, muchos de ellos inocentes.

En toda su vida, la candidata del PAN no había pernoctado tantas noches seguidas en el Estado de México como como lo ha hecho ahora que está pidiendo el voto. Ella misma lo deja en claro cuando su discurso y oferta no le alcanza para la exigencia de la diversidad regional del Edomex. En Tejupilco, incluso, se le cuestionó el nunca haber pisado la tierra caliente mexiquense más que para pedir el voto.