SOCIEDADES DE PENSAMIENTO…

Comparte:

Por Carlos Monroy Hermosillo

SE RECRUDECE LA MOVILIZACIÓN MAGISTERIAL; AHORA EN TOLUCA

“El retirar no es huir, ni el esperar es cordura, cuando el peligro sobrepuja a la esperanza”. Cervantes

Toluca, estado de México; a 16 de julio del 2015.- Maestros inconformes con la reforma laboral, “maquillada de educativa”, se manifestaron el día de ayer por las calles de Toluca. La finalidad: denunciar los intentos gubernamentales por despojarlos de sus fuentes de trabajo.

Se trató, una vez más, del activismo del Movimiento Magisterial del Valle de Toluca que demandan suspender la “evaluación punitiva”, y que una comisión negociadora sea recibida por el gobernador Eruviel Ávila Villegas. Asimismo demandan a la legislatura que emita un exhorto al Ejecutivo para que suspenda la evaluación, manifestándose en apoyo a movimientos similares de sus homólogos en entidades como Oaxaca, Chiapas, Morelos, Guerrero y Michoacán, a los que ahora se une el estado de México.

Durante la movilización de los maestros no faltaron las agresiones a reporteros de Televisa, y es que ya lo habían advertido en un documento repartido previamente y publicado por algunos medios: “la Tv privada sigue degradando al profesorado” . Pero, ¿por qué a tacar a los reporteros que son también empleados de poderosos consorcios de la comunicación al servicio del oligarca? Ellos también son víctimas de sus propios jefes de información. Mejor diríjanse a las oficinas de Emilio Azcárraga Jean y Joaquín López Dóriga, y allá hagan sus reclamos. Por eso es de aplaudir el comportamiento de periodistas como Héctor Peñaloza y Juan Carlos Lara Escobedo, quienes valientemente y con toda responsabilidad y actitud solidaria, salieron en defensa de sus compañeros de profesión.

Regresando al tema, en el posicionamiento político de los trabajadores de la educación se explica que La SEP no tiene real interés de mejorar la educación, espacios escolares, planes y materiales de estudio, ni sus condiciones de trabajo. Van por la privatización de la educación en favor de los empresarios como se los dicta la UNESCO, OCDE, BM y FMI, como se demuestra con las restricciones financieras en el ámbito educativo; o se comprueba cuando demagógicamente se postula la aplicación presupuestal del 8 al 12% del PIB en educación, pero en la práctica el presupuesto se reduce o no se ejerce.

En coincidencia con los planteamientos de los maestros, el propio líder del Sindicato Unificado de Maestros y Académicos del Estado de México (SUMAEM), Luis Zamora Calzada, expuso recientemente en su columna periodística “Restauración Educativa”, lo siguiente: “El fondo del asunto es privatizar al menos el 30% de la educación básica, que será asignada a los empresarios promotores de la reforma, los consentidos del sistema, con probables acuerdos con los diputados signantes del Pacto por México, quienes aprobaron los cambios a los artículos 3ro y 73 constitucionales y sus leyes secundarias, violentando derechos garantizados en materia laboral.

La meta de privatización de la educación básica en el porcentaje señalado, acorde a lo puntualizado por expertos se logrará supuestamente en quince o veinte años. El segundo paso de este proyecto nacional se encuentra en proceso y consiste en denigrar la imagen del maestro ante la sociedad, culparlo de todos los males del sistema y atemorizarlo para que se jubile o abandone el magisterio; ante la falta de docentes se iniciará la profesión del obrero-docente, con contratos temporales, que correrán ya no a cargo del Estado, pero sí de los empresarios ganadores. En estas condiciones ¿qué futuro le espera a la escuela pública?, que en un momento histórico fue considerada como una conquista de la revolución Mexicana.

Por lo expuesto por los maestros en su posicionamiento político, retomo un fragmento de un ensayo sobre una Antología Pedagógica de Platón, (primera edición de 1953; cuarta edición del 65, de Fernández editores), del profesor normalista del Instituto Federal de Capacitación del Magisterio Rural, Santiago Hernández Ruiz: “…nada, pues, de castas, sino democracia pura, aunque no de tipo liberal a la moderna. Por parte del estado significa que éste debe establecer un régimen educativo que le permita conocer el metal (calidad o condición de una cosa) de todos y cada uno de los ciudadanos: ese régimen no puede ser otro que la enseñanza pública obligatoria, principio pedagógico-social básico en el sistema y no mero precepto inoperante consignado en un Código destinado anticipadamente a no cumplirse, porque nada se hace por ordenar la sociedad convenientemente. De aquí resulta que Platón no solo formula el principio de obligatoriedad; es decir, de generalización del derecho y el deber de educarse, sino que lo establece en la única forma posible y legítima: como corolario ineludible del sistema general de vida social”.

Y nuevamente culmino mi comentario apelando al gran Cervantes: “La verdad adelgaza y no quiebra, y siempre nada sobre la mentira como el aceite sobre el agua”.

 


Comparte:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *