In this file photo, a rig drills for natural gas at a hydraulic fracturing site, knaon as fracking, located atop the Marcellus shale rock formation in Washington Township, Pennsylvania, U.S., on Thursday, Oct. 31, 2013. Output from shale deposits including the Marcellus has surged 10-fold since 2005 to account for a third of the countrys gas production, government data show. The increase in production is bringing development to an economically depressed region that lies atop the Marcellus shale, a rock formation that produces more natural gas than Saudi Arabia. Photographer: Ty Wright/Bloomberg via Getty Images

Documentan estragos del fracking

19 de mayo.- La técnica de fragmentación hidráulica, o fracking, utilizada para extraer gas y petróleo, no es seguro ni para el medio ambiente ni para las personas, sentenció la fundación Heinrich Böll.

Al presentar en México el “Compendio de hallazgos científicos, médicos y de medios de comunicación que demuestran los riesgos y daños del fracking”, Sandra Steingraber, bióloga y coautora del compendio, señaló que el documento integra más de 500 publicaciones académicas, de las cuales al menos el 85 por ciento demuestra que esta técnica es dañina.

“En otras palabras, el fracking no es seguro y no puede hacerse seguro bajo ningún esquema reglamentario, esa es la conclusión del compendio”, dijo la estadounidense, quien también es una de las activistas que al presentar esta información lograron que el estado de Nueva York prohibiera a finales de 2014 esta técnica no convencional de extracción.

Algunos de los hallazgos del compendio, que fue revisado por la organización Médicos para la Responsabilidad Social (PSR, pos sus siglas en inglés), muestran que el fracking contribuye a la contaminación del agua y del aire.

“En la zona rural del estado de Ohio, el aire cercano a pozos de gas tuvo hidrocarburos aromáticos policíclicos en concentraciones superiores a las del centro de Chicago y 10 veces mayores que los niveles en áreas rurales sin fracking”, ejemplificó.

Agregó que el gas natural, el cual se extrae con esta técnica, es mucho más contaminante de lo que se pensaba hace 20 años, pues en el metano puede capturar 86 veces más calor que el bióxido de carbono, lo que colabora al efecto invernadero y acelera el cambio climático.

Alejandra Jiménez, de la Alianza mexicana contra el fracking, que estuvo presente durante la presentación del compendio, recordó que en México se han perforado 924 pozos donde se utiliza el fracking, de los cuales 349 están en Veracruz y de esos 172 se encuentran en Papantla.

“Estos pozos de fractura hidráulica conviven con pozos de extracción convencional y los habitantes de estos municipios convivimos con ellos; al lado de nuestras casas, al lado nuestras escuelas, de las carreteras, están estos pozos”, reprochó.

“Se ha dado un incremento notable de las enfermedades de vías respiratorias, pero también de alergias, asmas, también han aumentado los casos de cáncer”.

Por ello exigió a las autoridades que realicen las investigaciones necesarias para determinar el nivel de contaminación del agua y del aire en la zona.

 

Agencia Reforma

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