Así se burló Obama de Trump y Clinton

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ofreció el sábado por última vez una demostración de comedia burlona en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, una intervención a la que puso fin diciendo “Obama fuera” y dejando caer el micro entre los vítores del público.

Su monólogo demostró que no ha perdido el ritmo.

“Si este material funciona bien, lo usaré el año que viene en Godlman Sachs”, bromeó Obama. “Me ganaré unos cuantos Tubmans”, dijo en referencia a la abolicionista Harriet Tubman, que será incluida en los billetes de 20 dólares.

Obama despertó muchas risas con sus afilados comentarios ante un salón lleno de periodistas, políticas y estrellas de cine y televisión. Fue su octava intervención en la fiesta anual y la última que hará como presidente, y bromeó sobre los inconvenientes de estar al final de su presidencia.

“La semana pasada, el príncipe Jorge apareció en nuestra reunión con su bata de baño”, dijo Obama. “Eso fue una bofetada en el rostro”.

El presidente se mostró nostálgico en ocasiones.

“Hace ocho años, dije que era hora de cambiar el tono de nuestra política. En retrospectiva, claramente debí ser más específico”, dijo.

Y admitió que los años se han cobrado un precio: “Estoy gris, canoso…”.

Por otro lado, señaló que su índice de aprobación ha subido. “La última vez que volé tan alto”, comentó, “estaba tratando de elegir mi especialidad de la universidad”, haciendo alusión a su consumo de mariguana. Cuando dijo que no podía explicar su alza de popularidad, en las pantallas del salón aparecieron dos fotografías de dos aspirantes a la candidatura republicana con el ceño fruncido: Donald Trump y Ted Cruz.

Obama hizo más chistes a costa de la campaña electoral, señalando que “el año que viene, otra persona estará en este mismo sitio, y nadie sabe quién será ella”.

Tras describir al aspirante demócrata Bernie Sanders como el nuevo rostro brillante del Partido Demócrata, bromeó comparando su lema electoral con una versión que según dijo, sería el de Hillary Clinton.

“Estoy apenado, Bernie, de que te hayas distanciado de mí. Eso no se le hace a un camarada”, le dijo al senador aspirante a la Casa Blanca, a menudo etiquetado de comunista.

Pero el presidente no dejó de lado a Clinton y las muchas polémicas en torno a su edad: “Hay que admitirlo: Hillary, tratando de seducir a los jóvenes, es un poco como una tía mayor que abre una cuenta en Facebook”.

Los republicanos fueron el blanco de la mayoría de los chistes. “Se pidió a los invitados que dijeran si querían pescado o carne”, dijo a los asistentes, “y en lugar de eso, un buen puñado de ustedes escribieron Paul Ryan”, dijo, en alusión al líder republicano, que ha dicho no optar a la candidatura del partido a la Casa Blanca.


Sobre el magnate Donald Trump, favorito en la carrera republicana, Obama dijo que “Ha pasado años reuniéndose con líderes de todo el mundo: Miss Suecia, Miss Argentina, Miss Azerbaiyán”.

“Y hay un tema en el que la experiencia de Donald podría ser de valor incalculable, y es cerrar Guantánamo, porque Trump sabe una o dos cosas sobre hundir propiedades costeras”, añadió.

En un momento de seriedad, el presidente dio las gracias a la prensa que trabaja en la Casa Blanca y elogió a la prensa libre.

El propio Obama no salió indemne. Antes de su monólogo se proyectó un video burlón de homenaje a sus más de siete años en el cargo, que contenía momentos destacados de errores que cometió el presidente, por ejemplo hablando de “57 estados” y equivocándose al deletrear “respeto”, así como momentos ligeros de sus mandatos.

El comediante Larry Wilmore, el monologuista profesional de la velada, comenzó diciendo “No es fácil seguir al presidente”, y a continuación bromeó sobre el presidente, varios medios de comunicación y aspirantes a la presidencia, con chistes a menudo con un toque racial que provocaron una combinación de risas y gruñidos de desaprobación.

“Bienvenidos a la noche de afroamericanos”, dijo Willmore, apuntando que Fox News había informado de “dos maleantes” que habían interrumpido una noche elegante, antes de incluir críticas a los espectadores de CNN y al despido de presentadores afroamericanos en MSNBC.

Como suele ocurrir, el salón del Hilton de Washington estaba lleno de celebridades. Allí se encontraba el aspirante a la candidatura demócrata Bernie Sanders, así como el vicepresidente Joe Biden, el secretario de Estado John Kerry y otros altos cargos. También asistieron el presidente del Partido Republicano, Reince Priebus; el ex presidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich y el exalcalde de Nueva York, Michael Bloomberg.

Trump, un habitual de los últimos años, estaba ausente en esta ocasión, aunque en la alfombra roja se vio a uno de sus hijos, Donald Jr, acompañado de su esposa Vanessa Trump.

Entre los actores presentes estaban Helen Mirren y Jared Leto, el protagonista de “Breaking Bad” Bryan Cranston, las estrellas de “Independence Day” Will Smith y Jeff Goldblum, la actriz Rachel McAdams, y Tom Hiddleston, estrella de la miniserie “Night Manager”.

Los beneficios de la gala se dedicarán a becas y premios de periodismo.

 

AP