Columna AL TANTO… Urgente el cambio de rumbo para un sistema educativo en crisis

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José Antonio Ortega

Son múltiples factores los que afectan. Quizá la pérdida de empleo del padre o la madre. La escasez de recursos económicos. El fallecimiento de un familiar cercano. Tal vez el gasto inesperado que genera atender a un enfermo de Covid-19. Pero las niñas, niños y adolescentes comienzan a acusar los estragos del confinamiento.

El saldo de la pandemia que se refleja en el estrés y angustia de los menores. En un pobre nivel de aprendizaje. En la depresión que los aqueja, al igual que a sus maestros. Que desemboca  en el abandono escolar. Fenómeno mundial que alcanza a todos. Incluso a los padres de familia. Convertidos –forzados por la circunstancia- en guías improvisados.

Sin herramientas suficientes. Sin capacidad de respuesta para enseñar a sus hijos.  Los nuevos tiempos traen consigo otras exigencias y recursos académicos. Internet es la base, el eje vertebrador. Pero no todos tienen acceso. La mayoría debe atenerse al televisor. Un mensaje de emisor a receptor. Sin posibilidad de respuesta o retroalimentación.

No todos tienen acceso a los contenidos en la red. A la interacción que permiten Classroom o WhatsApp. No todos tienen la posibilidad de contar con una computadora, una Tablet o al menos un teléfono celular. México llega tarde al siglo XXI. Atrapado en una pandemia para la cual el Estado no estaba preparado.

Cifras oficiales de la Secretaría de Educación Pública (SEP) establecen la inconexión. La falta de comunicación de más de 797 mil alumnos con sus maestros. Con los padres de familia. Estamos en crisis. El recuento precisa que más del cuatro por ciento de los alumnos de educación básica, están en vías del abandono escolar.

Niñas, niños y adolescentes con problemas socioemocionales. Agravados por el distanciamiento, ya manifiestan los primeros síntomas. La pandemia comienza a mostrar sus efectos nocivos. Tristeza, irritabilidad, llanto fácil y frecuente. Nervios, preocupación, inquietud y miedo al porvenir.

Emociones encontradas que también afectan a los padres. A los maestros que hacen lo imposible por sortear la crisis. Que provocan sentimientos que hacen prever que habrá un antes y un después. Que llegará el momento y el día en el todo esto quede atrás. El  tiempo cuando toda la población esté inmunizada. Sólo entonces… antes no.

Mientras tanto…

 La autoridad educativa cierra los ojos. Se niega a reconocer que estamos en crisis. Que la estrategia Aprende en Casa en sus versiones I, II y III cojea. Que la televisión no suple al maestro. Que las muchas horas frente a un televisor interfieren en el desarrollo emocional del alumno. Que el modelo emergente imposibilita los aprendizajes significativos.

Sostener que la estrategia funciona es una falacia. Que le pregunten a los docentes. A los padres de familia convertidos -hoy en día- en las maestras y maestros de sus hijos. Llegamos a un punto sin retorno. Instalados frente a problemática que amenaza con provocar la desbandada. Ante un repunte en el abandono escolar.

De acuerdo con el programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) “el aislamiento durante la pandemia por Covid-19 puede incrementar los niveles de estrés y ansiedad en los adolescentes y les limita en la toma de decisiones importantes en su vida” (1).

Por lo tanto…

La situación urge a revisar la estrategia. Empatía para impulsar acciones contundentes y cerrar la brecha digital. Potenciar el uso intensivo de internet gratuito. Ampliar la supercarretera de la información. Abrir caminos al medio rural. Privilegiar las políticas públicas en materia de salud y educación. Postergar las grandes obras de infraestructura.

Es claro que el Aeropuerto  de la Ciudad de México, puede esperar, no urge. Como tampoco la refinería de Dos Bocas o un tren turístico. Amenazas a la biodiversidad y las reservas ecológicas del sureste mexicano. Lo urgente y realmente necesario es invertir en educación: la llave del progreso y el desarrollo de toda nación.

Generar estrategias para consolidar a la Nueva Escuela Mexicana. Impulsar modelos educativos diferentes. Una educación mixta: al aire libre, en espacios abiertos. La tarea es impostergable. Una prioridad para quien habrá de ocupar, en breve, la silla del político, pensador y escritor mexicano José Vasconcelos Calderón (1882-1959).

Una tarea que -sin duda- debe quedar en manos conocedoras. Que cumplan con el perfil adecuado para la innovación educativa. Con vocación y formación docente en psicología y la sociología aplicada a la enseñanza, con capacidad para generar contenido de valor a la magna tarea educativa que reclama el nuevo tiempo mexicano ¡Bienvenida Maestra Delfina Gómez Álvarez!

1.https://www.unicef.org/mexico/media/4971/file/Nota%20te%CC%81cnica%20adolescentes.pdf

Imagen de Mudassar Iqbal en Pixabay


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