Columna AL TANTO… Movimientos sociales y procesos electorales: caminos paralelos

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José Antonio Ortega

 Es fría la mañana en la plancha del zócalo capitalino. Los vientos de noviembre calan. Han transcurrido los días y las semanas. Deshojado luce el calendario. Entre protesta y pandemia, el reclamo y acto de fe. Esperanza, rezo y letanía, con un claro objetivo: que se vaya fin de mes. Que abandone el Palacio Nacional.

Son los de FRENAAA con su plantón. Con sus plegarias para que ocurra el milagro. Se irá el 30 de noviembre, confían. Calculan que con 68 días ahí, será más que suficiente. Él se marchará y podrán preparar al candidato que sea arropado por todos los partidos de oposición. Podrán cristalizar su sueño, iniciar la “Reconstrucción Nacional”.

Pero la realidad es otra. Su demanda se pierde en el vacío, no tiene asidero. El espacio público se llena con otros temas. Con tópicos más estructurados, como los que enarbola  en su agenda de seis puntos Sí por México. Esa organización social que pedirá a los partidos que adopten la agenda ciudadana que ellos han definido.

Agenda que ya obtuvo adhesiones de parte del PRI y del PES. Son tiempos electorales y todo suma. Por lo pronto ya se rompió el hielo. El paso de los días dirá si fue posible “derribar los muros que dividen a la política de la ciudadanía”. También si se concreta la Convención Nacional por el Sí, prometida para el 8 de noviembre.

Pero hay un tema que desplaza a todos y genera incertidumbre. El Covid-19 acercándose a los 100 mil decesos en todo el País. Avanzando con rapidez hacia el millón de contagios. Todo el mundo reconoce 50 millones de muertos por coronavirus.

Mientras tanto…

El espacio noticioso y la conversación pública giran en torno al proceso electoral atípico, que pintó de azul y rojo, la geografía del vecino país del norte. Que dividió a su sociedad entre el que quiere ser y el que quiere seguir siendo. Un experimento social que ya veremos en qué acaba. Se avecinan impugnaciones en los días por venir.

Debiéramos tomar nota. Analizar las etapas del proceso y la manera en qué se polarizó a la opinión pública norteamericana. Qué estuvo bien y que fue de regular a malo. Tengamos presente que si ves las barbas de tu vecino cortar, habrá que poner las nuestras a remojar. La elección del primer domingo de junio de 2021 está cerca.

Quizá por ello, el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE), determinó saldar una deuda histórica con la participación de las mujeres en las candidaturas a gobernador. Sí, el órgano electoral aprobó los criterios de paridad de género que obliga a los partidos políticos a postular mujeres en al menos siete de las quince entidades que cambiarán de gobernador.

Determinación que sienta un precedente histórico que sólo puede equipararse al reconocimiento de los derechos político-electorales, que permitió el voto a la mujer hace más de 67 años, como lo aseguró la consejera Carla Humphrey, presidenta de la Comisión de Igualdad de Género y no Discriminación del INE. Tendremos más gobernadoras.

En el Palacio Legislativo de San Lázaro, se reciben peticiones. Tres gobernadores de la Alianza Federalista entregan la Propuesta de modificaciones al Presupuesto de Egresos de la Federación 2021. Van a negociar, piden 182 mil 397 millones de pesos para su Estrategia de Resarcimiento Presupuestario.

Se atienen a su sólida formación política. Los tres tienen algo en común han sido alcaldes, diputados locales y federales locales, senadores y ahora son gobernadores. Ya se verá que tan buenos negociadores resultan.

Por lo tanto…

Tengamos presente que una oposición real al régimen, requiere de movimientos sociales sólidos. Que se nutran de la sociedad y que se muevan en los cauces legales que la ley les permite. Movimientos como el que hoy ocupa la Plaza de la Constitución no pueden estar con propuestas vacías, como sus casas de campaña que ocupan la mitad del zócalo capitalino.

Que convocar a una Convención Nacional por el Sí y no darle seguimiento, son errores que terminan por deslegitimar a la auténtica protesta social. Que si no estamos de acuerdo con la manera en como se maneja la administración pública federal, estatal y municipal, tenemos el privilegio de votar y ser votados.

Los movimientos “ciudadanos” no pueden ser cooptados e integrados a la militancia de la que carecen en la actualidad las estructuras de los partidos políticos, tanto los de viejo cuño como de las fuerzas políticas emergentes, que debutarán en la elección del 6 de junio de 2021. Seriedad señores.

Los gobernadores de la Alianza Federalista, por su lado, tendrán que aprender a hacer más con menos y tener muy presente el pensamiento juarista que obliga y señala el rumbo a los funcionarios públicos quienes “no pueden improvisar fortunas ni entregarse al ocio y la disipación, sino consagrarse asiduamente al trabajo, resignándose a vivir en la honrosa medianía que proporciona la retribución que la ley haya señalado”.


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