Las elecciones, en el epicentro de la debacle tecnócrata: Chela Santana

Reporte de: Juan Carlos Lara Escobedo/Apocaliptic.com
Fotos: Darío Rocha Priego/Apocaliptic.com

 

Toluca, México, 4 de junio de 2018.-“La actual coyuntura nacional es el resultado consecuente del arribo de la tecnocracia a principios de la década de los 80, cuando se perdió la politización de México”. Así lo considera la doctora en filosofía política Graciela Santana Benhumea, una de las mujeres ejemplares de la política estatal y nacional. Y explica que “al arribar los tecnócratas a los partidos le dieron un sentido práctico a éstos y olvidaron las causas ciudadanas por las que luchábamos los políticos de antaño, porque la realidad es que hacíamos un trabajo de carácter político-social que se fue diluyendo poco a poco hasta que la tecnocracia se adueñó de los partidos”.

Graciela Santana es uno de los personajes históricos de la política estatal y nacional contemporánea. Ha sido disputada local y federal por el PRI, además de impulsora de diversas iniciativas en favor de la ciudadanía y la cultura. Trabajó de cerca con Luis Donaldo Colosio y José Francisco Ruiz Massieu, y ha sido de quienes se atrevieron a ejercer la autocrítica en el Revolucionario Institucional. Su trayectoria como política, servidora pública, científica social, y orgullosamente mexiquense, la convierte en una voz autorizada para analizar lo que ocurre en el contexto político mexicano.

Desde la neutralidad, pues hace un tiempo que abandonó la militancia partidista, y a partir de las encuestas electorales y la propia observación, la doctora Santana señala que el pragmatismo de la tecnocracia  y el abandono de las causas ciudadanas, por parte de todos los partidos políticos,  redundó en una efervescencia social inédita en México, “porque parecía que la ciudadanía en México resistía y resistía, porque el carácter del mexicano es un tanto de buena fe y un tanto de comodidad, porque si estás en una zona de confort político ahí te la vas llevando, pero llega un momento en que el abismo tan grande que se ha suscitado a raíz del fenómeno tecnócrata, que convirtió a la sociedad en solamente en 2 polos, los ricos y los pobres, donde prácticamente la clase media se ha ido diluyendo entre la clase media baja y la pobre y la más pobre”. Entonces estamos viendo a esa clase media ilustrada, pensante, informada, que es en este momento la que está en una efervescencia más fuerte que nunca, porque tiene la capacidad de analizar y, aparte, hay un instrumento que antes no se tenía y que son las redes sociales; hoy vemos a un campesino, ama de casa, artesano o trabajador con un teléfono inteligente, por lo que la tecnología ha ayudado mucho para que haya un despertar de aquello que Guillermo Bonfil Batalla nombraba el México profundo”.

El ambiente electoral y el México profundo…

Desde el punto de vista sociológico y desde la perspectiva de la filosofía política, el análisis de la doctora Santana señala que “la emergencia de la clase media pensante ha afectado seriamente, y lo estamos viendo en la información de los últimos días, al poder fáctico, a algunos integrantes de la clase empresarial, que ahora sí sienten pasos en la azotea, porque se está viendo (y no es una cuestión de mensaje de ninguna especie) cómo se suman en masa, con ese hartazgo social que tiene la ciudadanía,  al candidato que les parece es más como ellos”.

Graciela Santana reconoce que el poder fáctico siempre manipulo al poder político, pero critica severamente que desde la empresa se pretenda coaccionar el voto, se trate del candidato que se trate, pues lejos de abonar al análisis, a la conciencia y a la prudencia, se alimenta el hartazgo social.

Así lo explica: “hoy el poder fáctico, que siempre manipuló al poder político, no puede controlar a toda esa clase que se quedó en el limbo, la clase media, y tratan de amedrentar a los trabajadores para coaccionar el voto con la complacencia del poder político cupular, en una clara violación al artículo 7, fracción séptima, de la Ley de Delitos Electorales, lo que, sin embargo, lejos de beneficiar a sus intereses, más bien enardece el hartazgo social y fortalece la efervescencia de la clase media pensante en favor de un candidato”.

Desde la observación científica y el apartidismo,  la exdelegada federal del Instituto Nacional de Antropología e Historia en el Edoméx ve así al México de este momento: “Veo que revivió el México profundo de Guillermo Bonfil Batalla, el México que hoy está en efervescencia”.

Pero esa efervescencia por un candidato y su partido no es gratuita, es el resultado de un proceso en el que la política cedió el paso a la tecnocracia: “Cuando se analiza la debacle tecnócrata y sus efectos, como los magnicidios, la brecha entre pobres y ricos, la violencia, la delincuencia, etc. te lleva a pensar que no iba a haber otra consecuencia más que la que estamos viviendo: el fin de los partidos tradicionales como tales, el fin de las ideologías, porque al juntarse (ejemplo PAN-PRD) ya no hay izquierda, ya no hay derecha, ya no hay centro, es una revoltura que no tiene pies ni cabeza.

¿Y dónde están los políticos?

Los políticos de verdad tuvieron que dejar su lugar a los tecnócratas.  En el caso particular del PRI, del cual conoce sus entrañas, Graciela Santana resume que una minoría tecnócrata se comió al PRI,  provocando que prevalecieran los negocios al humanismo y los intereses a las causas ciudadanas.

En el análisis de la actual coyuntura y la historia reciente, la doctora Santana afirma que objetivamente se puede ver cuál ha sido el devenir de todo esto: Uno era el PRI de Colosio, uno era el PAN de Manuel Clouthier y uno era el PRD con Heberto Castillo… “Otra cosa es lo que estamos viendo, se ha perdido la credibilidad, se ha perdido el entusiasmo, se ha perdido el interés por la política”.

“México necesita políticos. Políticos que se escriban con mayúsculas, políticos para quienes realmente el servicio público sea, en efecto, una respuesta a la necesidad ciudadana. Un Carlos Hank, un Gustavo Baz Prada, un Alfredo Del Mazo Vélez, un Jorge Jiménez Cantú,  un Salvador Sánchez Colín, un Alfredo Del Mazo González, que tenían operación hormiga, ejércitos del trabajo, operación progreso, donde se notaba visiblemente que atendían a la gente, y no salían de las regiones para estar contactados con la gente”.

Democracia y sentimiento

Graciela Santana, quien además tiene estudios es marketing político y estrategia política, niega ver posibilidades de un fraude electoral el próximo 1º de julio, de hecho reconoce no percibir ninguna molestia en el gobierno federal con las encuestas que desfavorecen al PRI, “porque el presidente Peña Nieto podría pasar a la historia como un presidente demócrata y con ello abonar  a su imagen. Además, nunca como ahora, México está siendo observado por todos los países,  y el fenómeno social que se está viviendo no es ficticio, son oleadas, es lo que se ve, lo que se escucha en la calle, en el taxi, en el camión, en las reuniones, y eso sólo se puede explicar porque la gente está sintiendo, porque un candidato logró conectar con la gente y ante eso no se puede hacer un fraude electoral, eso no lo puede siquiera percibir la gente, porque sería muy grave”.

Al fenómeno social que la doctora Santana identifica, le suma una máxima reconocida por todas las ciencias aplicadas a la política: “pocas veces se conecta el corazón con una elección, casi siempre se vota con el estómago y en esta elección estamos viendo que ha conectado este señor con el corazón de la gente, porque no les importa a estos ciudadanos que son sus adeptos si le dicen, si no le dicen, si le tornan, si no le tornan, si le critican a su equipo o no se lo critican… Todo lo que hacen en su contra, como el caso de grupo México, lejos de debilitarlo, claramente lo fortalece y es más allá de las encuestas, son oleadas en favor de  un proyecto político que pudo ser del PRI pero vemos que la gente se está identificando con López Obrador. Desde un análisis científico, lo que estamos viendo no tiene otra explicación, la gente se ha conectado con el corazón, como que entienden que a alguien le importan,  eso a pesar de que como todos lo sabemos el partido más organizado, con mayor trabajo de bases, con los mejores principios y la mejor estructura física ha sido el PRI”.

Basándose en un dicho del doctor Jorge Jiménez Cantú (QEPD), la doctora en filosofía política, Graciela Santana Benhumea, actualmente con 77 años de edad y por completo dedicada a la investigación,  recomienda a los mexiquenses y los mexicanos: conciencia y prudencia:

“Hay que afrontar el nuevo día, en tu corazón y tu conciencia no puedes guardar una cosa que te diga fuiste omisa o fuiste negligente, entonces uno se arroja digamos con todo a la responsabilidad que le toca y considero que ahorita nuestra responsabilidad de mexicanos es actuar con la mayor conciencia y prudencia… Y para no olvidar lo que decía el gobernador Jiménez Cantú: la política es ciencia, paciencia y prudencia… Y creo que él basaba este dicho en lo vertido por Platón, una filosofía que si todo político la siguiera jamás sería avorazado del chapulineo y aguantaría y recibiría al pueblo como él lo aguanto cuando le fue a pedir su voto…. Si los políticos practicarán ciencia y se prepararan, si todos tuvieran el conocimiento elemental de la ciencia política, este sería otro país”, concluye la doctora.

 

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