Empresarios de la construcción dicen que vamos por buen camino

*Gustavo Arballo Luján, presidente nacional de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, se mostró optimista respecto al desarrollo del país, esto se verá reflejado en más infraestructura.

Reporte de: Francisco Javier López Miranda/Apocaliptic
Foto: Darío Rocha Priego/Apocaliptic

Toluca, México, 10 de noviembre de 2017.- En los últimos años hemos crecido a un ritmo del 2 por ciento, lo cual es insuficiente, pero lo importante son las expectativas de desarrollo que se configuran en el territorio nacional, gracias a industrias crecientes. Necesitamos crecer a un ritmo del 4 al 5 por ciento anual, hacia allá vamos, aseguró Gustavo Arballo Luján, presidente nacional de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción.

En entrevista, al término de la ceremonia de toma de protesta del comité directivo 2017-2019, de la Cámara de la Industria de la Construcción mexiquense, el empresario subrayó la relevancia que el nuevo aeropuerto tendrá en el crecimiento comercial e industrial del país, donde el sector productivo mexiquense, registrará un drástico crecimiento.

La industria de la construcción conservará su número de contratos en obras de concesión, para el próximo año, lo importante ahora es modificar contratos para ampliar el beneficio de las empresas, situación que no sólo garantizará más empleos, también se prevé más obra pública.

Por otra parte, dijo en respuesta a las preguntas sobre los daños del pasado sismo, que el costo será de 48 mil millones de pesos, se pretende emplear la mano de obra de los lugareños, para reactivar, de alguna manera,  la economía, sostuvo.

El reto es grande, pues tenemos que construir viviendas, escuelas, iglesias e inmuebles públicos para oficinas, en esto estamos trabajando, mediante estrategias conjuntas, entre las autoridades de los tres niveles de gobierno y la iniciativa privada, señaló.

Para  Gustavo Arballo Luján, no hay antecedente en el mundo, sobre los daños del sismo, no tanto por el número de viviendas, sino por la dispersión de daños, es decir, el número de estados y comunidades que se vieron afectadas, rebasa lo registrado en el mundo actual.

Debemos tener claro, que gran parte de los asentamientos humanos de la zona centro, están en una región sísmica, ello implica revisión y actualización de los reglamentos de construcción, concluyó.