Crónica de la inolvidable Clausura de Quimera Metepec 2017

Mauricio Islas Apocaliptic.com

Metepec, México, 16 de octubre 2017.- Este domingo se realizó la clausura de una edición más del Festival Quimera, el centro de Metepec se vistió de fiesta y desde muy temprano, alrededor de las 11 de la mañana comenzaron las actividades culturales, las cuales atrajeron la mirada atenta y aplausos de miles de personas que se dieron cita.

En las escalinatas del Calvario el foro y la actividad con artistas callejeros e invitados era permanente, mientras que en la Plaza Juárez cada vez se iba llenando más de personas, ante la inminente llegada de los principales protagonistas de la jornada de cierre.

Llegada la tarde grupos de jazz y de rock comenzaron a ser las delicias de la audiencia quien se mantuvo siempre en una tonalidad familiar, pero también festiva y respetuosa de los artistas que mostraban lo mejor de su repertorio.

Mención especial merece la Orquesta Sinfónica Juvenil de la UAEM, la cual dejó muy gratas impresiones que provocaron una gran ovación en un pletórico Teatro Quimera que cerró así las actividades de su primer festival.

Llegó la noche y con ello la Plaza Juárez lucía abarrotada, la popera Susana Díaz, acompañada de sus prodigiosos músicos amenizaba la noche y comenzaba a poner el ambiente para la más esperada agrupación de la jornada.

Tras finalizar la actuación llegó una de las mejores sorpresas del Festival Quimera, la divertidísima y original agrupación francesa de viento, Imperial Kikiristán, quienes en conjunto con la Compañía Titerefué, realizaron una genial presentación por las calles, para terminar de forma espectacular en el escenario principal robando las sonrisas y aplausos de los asistentes que se dieron cita al lugar.

Posteriormente, con más de una hora de retraso respecto al horario establecido, llegaba el momento de los Taraf de Haïdouks; quienes después del éxito de otras agrupaciones de Europa oriental que han engalanado las ediciones anteriores más recientes de Quimera como Goran Gregovic y Emir Kusturika and The Non Smoking Orchesta, finalmente recibían el merecido reconocimiento de cerrar el evento, o al menos era lo que se esperaba por su trayectoria de décadas de dejar huella por el mundo.

Los Haïdouks, legendaria banda Gypsy de Rumania no decepcionaron y desde los primeros acordes hicieron bailar a los asistentes, quienes removieron algunas zonas con sillas para despejar el área y poder bailar mejor ante los increíbles riffs de una de las agrupaciones más brillantes de la música gitana.

Melodías como Turceasca, Tot taraful y Rustem si suite, hicieron bailar a las casi 2 mil personas que se mantenían cautivadas con su fantástica música, e incluso el alcalde David López se dio el gusto de entregar de mano un reconocimiento a la legendaria agrupación, quien seguía siendo ovacionada por la multitud.

La mala nota: A pesar de haber sido un fantástico festival, la presentación final dejó cierta sensación agridulce; pues debido al retraso en el inicio, la participación de los Haïdouks fue demasiado breve, apenas unas 6-7 canciones y ya comenzaban a presionarlos para bajar del escenario.

Incluso después de que se les entregó el reconocimiento la gente seguía coreando por otra canción y aunque se les concedió una pieza más, los terminaron bajando de forma un tanto irrespetuosa, pues aún no terminaban su actuación y ya estaban en el escenario otros músicos colocando sus instrumentos, una agrupación de Guadalajara que no estaba programada en el evento y por tanto nadie esperaba ni quería su participación.

Y a pesar de los gritos insistentes de la gente que pedían otra, el derecho les fue negado y se instaló una banda sólo para cumplir con incomprensibles compromisos, cómo si se tratara de un tokín callejero y no un reconocido festival de cultura con invitados internacionales y un programa establecido.

En fin, nos quedamos con ganas de más Haïdouks pero al menos nos queda un nuevo teatro, así como la tranquilidad de que cada día el Festival Quimera sigue dando mucho de que hablar a nivel internacional, cerrando un año más con saldo blanco y un enorme derroche de talento que significa un aporte cultural invaluable para la comunidad, el municipio y el Estado de México entero.